AC4614-2014 [2014-01501-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

AC4614-2014  

Radicación    n.°  11001-02-03-000-2014-01501-00   

Bogotá, D. C., once (11) de agosto de dos mil  catorce (2014).   

La  Corte  decide el conflicto de competencia  surgido  entre  los Juzgados Octavo Civil Municipal de Descongestión de Bogotá  y Primero Promiscuo Municipal de Melgar.   

I.  ANTECEDENTES   

    

1. En  el  primero,        Antonio       Ávila  Bustos actuando en su calidad de  endosatario     en    procuración    de    Alexi   Ochoa   Chaux,  propuso el  cobro  ejecutivo  de  una  letra de cambio contra Jair  José  Montaño  Reyes, de quien afirmó desconocer     su     “domicilio   y  residencia”,   pero   señaló   que  recibiría  notificaciones  “en  el  ejército Nacional Avenida El  Dorado  Can  Bogotá  D.C. y/o en la Base Militar de Tolemaida (Melgar, Tolima),  donde  presta  su servicio como Sargento activo del Ejercito Nacional”.     

Atribuyó a dicha autoridad el conocimiento  de  las  diligencias  por la  cuantía  y lo dispuesto en  el  artículo  25  del  Código  General  del Proceso  (fls.       3       a       6).   

De   igual  manera  se  precisó  que  el  “domicilio”    del  reclamante,  endosante  del título, es “la calle 16  n°  3-37  Barrio  los  Molinos de Facatativá” (fl.  3).   

1. El     funcionario     judicial    de   Bogotá   rechazó  el  libelo, pues, estimó que quien debía tramitarlo  era  su  homólogo de Melgar, tras  entender    que    en    «la   Base   Militar   de  Tolemaida»  estaba  domiciliado  el  ejecutado,  por  corresponder   al   sitio   donde  labora  y  recibe  comunicaciones (fls. 9 a 10).     

    

1. El  Juzgado   Primero  Promiscuo  Municipal  de        la        prenombrada       localidad  planteó la colisión después de anotar  que  “el  mencionado  despacho  deduce  la falta de  competencia  de  lo  indicado  en  el acápite de notificaciones”,          y          adicionalmente    la   base   militar   señalada,   “no  corresponde  a  esta  Municipalidad (…), ya que Tolemaida [es  de]   la   jurisdicción   de   Nilo,   Cundinamarca»  (fls.  12 y 13).     

    

1. Surtido el traslado establecido por  el  artículo  148  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  que transcurrió en  silencio, se dirime la controversia.     

II.  CONSIDERACIONES   

1.-  Como  del expediente surge claro que se  trata  de  un  conflicto  de  competencia  que involucra a juzgados de diferente  Distrito   Judicial,  corresponde  a  la  Corte  desatarlo  de  acuerdo  con  la  atribución  conferida  por  los artículos 28 del Código de Ritos Civiles y 16  de  la  Ley 270 de 1996, modificado por el 7º de la 1285 de 2009, a través del  Magistrado  Sustanciador  en  Sala  Unitaria, de conformidad con el artículo 29  del  precitado  estatuto procesal, reformado por el artículo 4º de la Ley 1395  de  2010,  vigente  a  partir  de su promulgación el 12 de julio de dicho año.  Así  lo  expresó  la  Corporación  en  autos de 27 de septiembre de 2010 exp.  2010-01055-00 y del 29 de enero de 2014, exp. 2013-02994-00.   

2.-  Dentro  de  los fueros instituidos para  distribuir  los  litigios  entre  los distintos juzgados, en atención al factor  territorial,  está  el  general  o  personal, en virtud del cual la competencia  para  conocer  de  los procesos contenciosos radica en el juez del domicilio del  demandado,  salvo disposición legal en contrario; si tiene varios, el que elija  el  actor,  a  menos  que se trate de asuntos vinculados exclusivamente a uno de  ellos.  Si  carece  del mismo será el de su residencia. Asumirá el trámite el  de  la  vecindad del accionante, cuando se desconoce la del convocado o si éste  reside  fuera  del país (art. 23, numerales 1º al 3º del C. de   P.  C.).   

3.-  En el caso específico de la ejecución  con   base   en  títulos  valores,  la  Corte  ha  precisado  que  “no es el lugar acordado para el pago,  sino  el  domicilio  del  demandado  el  factor  que determina la competencia”  (CSJ  AC  de  20  de  febrero  de 2001, Rad. N° 0003,  reiterado  entre  otros  CSJ  AC  de 4 de nov. de 2011 y de 20 de sept. de 2013,  Rad. Nos. 2011-02197-00 y 2013-01476-00, respectivamente).   

4.-      En      el     sub-judice,  como  quedó  advertido,  la  demanda    formulada    por   Antonio   Ávila Bustos,  endosatario  de  Alexi  Ochoa Chaux contra Jair José  Montaño  Reyes, tiene como propósito obtener el pago  forzado  de una letra de cambio, situación que determina que el juez competente  para conocer es, en principio, el del domicilio del ejecutado.   

No  obstante, al informarse en el libelo  que  se  desconoce  el del convocado, la competencia radicará en el Despacho de  su  residencia.  Pero,  como  esta  última  también se ignora, el asunto será  asignado     al     del     «domicilio» del promotor del litigio.   

Así  las  cosas,  el  funcionario  a  quien  inicialmente  se  le  repartió el asunto debía atenerse a esa manifestación e  impartirle  trámite  legal  a las diligencias, ante la ignorancia del gestor en  torno  a  “domicilio” y  “residencia”    del  contradictor.   

En  este  punto  debe traerse a colación el  artículo   75  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  que  ordena  al  gestor  suministrar  los  datos  necesarios  sobre  tal  aspecto,  y ello le impone a la  autoridad   judicial   “la  insoslayable  tarea  de  atender  la  información  que  sobre  el  particular  le brinde el promotor del  escrito  introductor”  (CSJ AC de 5 de sept. de 2007  Rad. 01242-00).   

“En tales condiciones, se itera, que como  en  el  poder  y  en  la  demanda  se  afirma  que el domicilio y residencia del  convocado  son  desconocidos,  entonces  el  juez  competente  para  conocer del  proceso  es  el  del  lugar  del  «domicilio»  del actor, como lo establece el  numeral  2°  del  precepto antes citado que alude a la «falta de domicilio y/o  residencia del demandado en el país».   

5.-  Es  más,  no  cabía  deducir  que  el  accionado  tenía su domicilio en «la Base Militar de  Tolemaida»  por el hecho de que se haya informado que  allí  podría  recibir  notificaciones  al  ser  sargento  activo  del Ejercito  Nacional,  pues,  ello no es determinante para deducir el ánimo real o presunto  de  permanecer  en determinada zona, que es lo que al tenor del artículo 76 del  Código Civil, constituye el domicilio.   

Reiteradamente ha enseñado esta Corporación  que  no  puede  confundirse, el lugar indicado por la parte actora como vecindad  de  su  contendor con aquél en el que éste recibirá comunicaciones, en virtud  de  que  obedecen  a  conceptos  distintos,  ya  que el primero es la residencia  acompañada  del  ánimo de permanecer en ella, en tanto que el otro es el sitio  donde   una  persona  puede  ser  ubicada  para  enterarla  de  las  actuaciones  judiciales que lo exijan.   

Dicho  razonamiento ha sido explicado por la  Sala en los siguientes términos:   

«[N]o  es factible confundir el domicilio,  entendiéndose  por  tal,  en  su  acepción  más  amplia,  como  la residencia  acompañada,  real  o  presuntivamente, del ánimo de permanecer en ella, con el  sitio    donde    puede    ser    notificado    el    demandado,    ‘pues este solamente hace relación al  paraje  concreto,  dentro  de su domicilio o fuera de él, donde aquel puede ser  hallado   con   el  fin  de  avisarle  de  los  actos  procesales  que  así  lo  requieran’ (auto del 6 de  julio      de     1999),     ya     que     suele     acontecer     ‘que  no  obstante  que  el  demandado  tenga  su  domicilio en un determinado lugar, se encuentre de paso (traseúnte),  en  otro donde puede ser hallado para efectos de enterarlo del auto admisorio de  la  demanda,  sin  que  por  tal  razón,  pueda  decirse  que  de  ésta debió  formularse  en  este  sitio  y  no  en  el  de su domicilio, o que éste sufrió  alteración   alguna’»  (CSJ  ACC  20  de  noviembre de 2000, Exp. N°. 0057,  reiterado el 5 de noviembre de 2013, exp. 2013-02329-00).   

6.- Ahora, tampoco resulta acertado equiparar  el  lugar  de  notificaciones  con la residencia, aunque en ciertos casos puedan  concurrir,  pues,  ésta  se traduce en “el hecho de  vivir  en  un  lugar  determinado,  cuya  materialidad  es  perceptible  por los  sentidos  y  demostrable  por  los  medios  ordinarios de prueba” (CSJ  ACC 8 de jun. 2010, Exp. N°. 00298-00), sin el ánimo o fuero  interno  de  permanecer  en  el  lugar, que, como se sabe, es la característica  esencial del domicilio.   

7.- En conclusión, se asignará el asunto al  juzgado  donde se halla el domicilio del demandante, Facatativá, en aplicación  de  la regla segunda del artículo 23 del Código de Procedimiento Civil, a cuyo  tenor  “Si  el  demandado  carece  de domicilio, es  competente  el juez de su residencia, y si tampoco tiene residencia en el país,  el del domicilio del demandante”.   

En  tal sentido, en un caso análogo dijo la  Corte:   

“En tales condiciones, se itera, que como  en  el  poder  y  en  la  demanda  se  afirma  que el domicilio y residencia del  convocado  son  desconocidos,  entonces  el  juez  competente  para  conocer del  proceso   es   el   del   lugar  del  ‘domicilio’  del  actor,  como  lo  establece  el  numeral 2°b del precepto antes citado que  alude  a  la  ‘falta  de  domicilio    y/o    residencia    del    demandado   en   el   país’”.   

Todo lo hasta acá resuelto, sin perjuicio de  que  la determinación del domicilio o residencia pueda ser objeto de discusión  en el curso del proceso.   

III. DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia,   

RESUELVE:  

Primero: Declarar  que  el  Juzgado  Civil  Municipal  de Facatativá-Reparto es el competente para  conocer del libelo en referencia.   

Segundo: Enviar el  expediente  a  la  oficina de reparto  de la precitada localidad e informar  lo    decidido    a    los    Juzgados   Promiscuo   Municipal   de   Melgar  y  Octavo  Civil  Municipal  de  Descongestión  para Asuntos de Mínima Cuantía de Bogotá, haciéndoles llegar  copia de esta providencia.   

Tercero:  Librar,  por secretaría, los oficios correspondientes.   

Notifíquese  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado    

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