AC5283-2014 [2013-00533-01]

2014

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    República    de  Colombia      

Corte Suprema de Justicia  

Sala de Casacón Civil  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado Ponente  

AC5283-2014  

Radicación:  11001-31-10-020-2013-00533-01   

(Aprobado  en Sala de veintiuno de agosto de  dos mil catorce)   

Bogotá,  D.  C., cuatro (4) de septiembre de  dos mil catorce (2014).   

Se decide sobre la admisión de la demanda de  Alejandro   González  Rodríguez,  presentada  para  sustentar  el  recurso  de  casación  que  interpuso,  respecto  de  la  sentencia  de 11 de abril de 2014,  proferida  por  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Bogotá, Sala de  Familia,  en  el  proceso  ordinario promovido por el recurrente contra el menor  Santiago   González   Argüello,  representado  por  su  madre  Jaysil  Tatiana  Argüello Velásquez.   

1. CONSIDERACIONES  

1.1. El requisito de precisión exigido en el  artículo  374  numeral  3º del Código de Procedimiento Civil, entre otros, se  relaciona,  para  la  idoneidad  formal  de  la  demanda  de  casación,  con la  simetría   y   plenitud   del   ataque,  como  así  lo  tiene  explicado  esta  Corporación1.   

Esto,  porque  si  la  acusación,  en  su  conjunto,  es  desenfocada  o  incompleta,  la  Corte  no  tendría que entrar a  estudiar  el  mérito  de  las  distintas  acusaciones,  pues  en  general,  los  argumentos  basilares  desviados o soslayados le seguirían prestando base firme  a la sentencia.   

Al  fin  de  cuentas,  al  decir de la Sala,  “(…)  [l]os  requisitos formales y de técnica en  casación,  en general, se entroncan con los que habilitan el examen de fondo de  los  cargos,  porque  si  lo truncan, ello justifica, por obvias razones, que la  demanda  no  sea  recibida  a  trámite”2.   

Y el carácter excepcional y dispositivo del  recurso  extraordinario,  desde  luego,  no  autoriza  pesquisas  oficiosas,  ni  interpretaciones  que  alteren  el contenido objetivo del contexto de la demanda  de   casación,   bien   para   llenar   vacíos,   ya  para  replantear  cargos  deficientes.   

1.2.  En  el  caso, el Tribunal, en el fallo  recurrido  en  casación,  confirmó  la  sentencia  desestimatoria  de  primera  instancia,   mediante   la   cual  se  negó  la  acción  de  impugnación  del  reconocimiento  de  paternidad,  al  haberse  estructurado  la  caducidad  de la  acción.    

Según  el  juzgador de segundo grado, si el  demandante  conoció  el  resultado  genético  que  lo  excluía como padre del  menor,  el  23 de abril de 2009, la declaración de tal debió pedirse dentro de  los  140  días  siguientes,  como lo prevé el artículo 216 del Código Civil,  con  la  modificación  introducida  por  la  Ley  1060 de 2006, y en el caso la  pretensión   fue   solicitada   luego   de  “(…)  transcurridos   más  de  cuatro  años  (…)”,  en  concreto, el 28 de julio de 2013.   

1.3.  Contra lo así decidido, en la demanda  examinada,  dos  cargos  fueron elevados, ambos relacionados con la apreciación  del  examen  de  ADN, en cuanto el sentenciador limitó el análisis al concepto  de caducidad.   

En  el  primero,  al  no dar por demostrado,  estándolo,  la  exclusión  de paternidad; y en el segundo, al dejar de valorar  el  aludido  medio  con sujeción a las reglas previstas en el artículo 187 del  Código de Procedimiento Civil.     

1.4.  Confrontado  lo  expuesto,  pronto  se  advierte,  el  embate  en  su  contexto,  inclusive  al margen de cualquier otra  deficiencia  formal,  se  muestra  desenfocado, porque si la caducidad supone la  exclusión  de  paternidad  y  el  conocimiento  del  hecho  por  quien  hizo el  reconocimiento,  las  pretensiones  no  pudieron  negarse  por  haberse  omitido  valorar  el  examen  de  genética  (cargo  primero),  ni  por habérsele negado  eficacia demostrativa (cargo segundo).     

El  problema,  entonces,  no estaría en los  supuestos  fácticos  del  fenómeno  de  caducidad  de  la  acción, sino en la  subsunción  normativa,  esto  es,  en  el  alcance  estrictamente jurídico del  “(…)  concepto  de  caducidad  (…)”.  El  ataque,  por lo tanto, debió dirigirse a desvirtuar dicho  fenómeno,  basilar  de  la  decisión,  en  la hipótesis de haberse aplicado o  interpretado  equivocadamente, pero como no se hizo, el mismo sigue amparado por  la   presunción   de   legalidad   y   acierto   con   que  arriba  al  recurso  extraordinario.   

1.5.  En  ese  orden  de  ideas,  no  queda  alternativa  distinta  que  inadmitir  la  demanda  que  en el ámbito formal se  examina y proceder de conformidad.   

2. DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de     Justicia,    Sala    de    Casación    Civil,    declara    inadmisible   el   libelo   examinado   y  desierto   el  recurso  de  casación  de  que  se trata. Consecuentemente, ordena devolver el expediente al  Tribunal de origen para lo pertinente.   

NOTIFÍQUESE  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUÍZ  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA    

1 Cfr.  Auto  034  de  12  de  marzo  de  2008,  expediente  00271,  reiterando doctrina  anterior.   

2 Auto  de 26 de abril de 2011, expediente 00354.     

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