AC7010-2014 [2011-00686-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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                         CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado ponente  

AC7010-2014  

Radicación    n.°  11001-31-03-012-2011-00686-01   

(Aprobado  en  sesión  de  veinticuatro  de  septiembre de dos mil catorce)   

          Bogotá,  D.  C.,  dieciocho  (18)  de  noviembre de dos mil catorce  (2014).   

          Se  decide  la reposición formulada por la actora contra el auto de  26  de agosto de 2014, a través del cual se inadmitió la demanda y se declaró  desierto  el recurso de casación que interpuso contra la sentencia proferida el  03  de  febrero  de  2014  por  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de  Bogotá,  dentro  del proceso ordinario promovido por Fiduciaria La Previsora S.  A. contra Seguros Colpatria S. A.   

1. ANTECEDENTES  

          1.1.  Asevera  que el legislador dispuso que para la prosperidad del  recurso  de  casación era menester observar ciertos pasos, dentro de los cuales  se  halla  el  atinente  a  su  decisión.  El  artículo  373  del  Código  de  Procedimiento  Civil  dispone  que  la  declaración de deserción se basa en el  examen  de  los  requisitos previstos en el artículo 374, sin que el legislador  prevea  otras situaciones o deje al juez en libertad de definir las causales que  lleven a la inadmisión.   

          Es  cierto que las decisiones judiciales deben adoptarse con arreglo  y  sujeción  a  los parámetros constitucionales del debido proceso; pero no es  de  recibo  que el juez incluya requisitos de forma ajenos a los contemplados en  la  normatividad  ni  fincar  la  inadmisión  en  los motivos dichos en el auto  atacado,  porque  no  corresponde  a los supuestos consagrados en los artículos  366  y 371 ibídem, pues cada  trámite  está  definido en la ley, en el propósito de proteger a las personas  que  acuden a la jurisdicción y al Estado. La norma procesal aplicable obliga a  obrar de modo contrario al desplegado en este asunto.   

          1.2. La accionada guardó silencio.   

2. CONSIDERACIONES  

          2.1.  Al  contrario  de lo sostenido por la inconforme, los soportes  de  la  decisión  inadmisoria  no  son  consideraciones ajenas a la ley y mucho  menos  desarraigadas  de  los  parámetros  procesales;  antes  bien,  son  fiel  aplicación de la normatividad y de los principios convergentes.   

          Por  un  lado,  porque el artículo 374 del Código de Procedimiento  Civil  prevé,  a  más de los elementos citados  en la reposición, que en  la   demanda   de   casación  se  deben  formular      los     cargos     exponiendo     sus     «(…)      fundamentos    (…)  en  forma  clara  y precisa  (…)»,  de  tal  modo que si el casacionista así no  procede,  abrirá  la  puerta  para  la inadmisión, pues el artículo 373 exige  evaluar  dicha  pieza,  sin  calificar  su  mérito, para auscultar «(…)  si reúne los requisitos formales  (…)»  y  «(…) en caso  negativo     se     declarará    desierto    el    recurso    (…)».   

          Por  el otro, porque con soporte en esa exigencia, en cuanto reclama  la  claridad y precisión de toda censura extraordinaria, la Corte, «(…)   como  tribunal  de  casación»  (art.  235,  numeral  1°,  C. P.), de vieja data tiene sentado que la señalada  pieza  puede  ser inadmitida, total o parcialmente, cuando alguno de sus cargos,  propuesto  al  amparo  de  la  causal  primera  del  artículo  368 ejúsdem,       presente      ataque  incompleto1,   induzca  la  acusación  por  una  senda  equivocada2,    omita  parangonar    los    fundamentos   del   fallo   con   el   contenido   de   las  pruebas3,  controvierta  la  valoración  probatoria cuando se enfila por la  vía   directa4,   le   dispute   al   fallador  aspectos  no  comprendidos  en  la  motivación5,  o, habiendo sido propuesto por la vía indirecta, sobre una misma  prueba  le  impute  al  fallador  al  tiempo  dislate fáctico y de jure6,  o,  en  tratándose  de  la  variable   indirecta,   no   singularice   los   medios  enjuiciados7,  entre otras  razones.   

          Desde  luego, la construcción de esas posiciones doctrinarias, como  la  de  todas  las  implementadas  por  la  Corporación,  no  es  caprichosa ni  antojadiza,  sino  desarrollo  y  aplicación  de  aquel precepto y también del  artículo   365   ibídem,  conforme  al  cual  una de las finalidades primordiales del recurso de casación  es la de unificar la jurisprudencia.   

          2.2.  Por  tanto,  es  desacertado  sostener  que  el  proveído  en  discordia  eche  de  menos presupuestos no previstos en el ordenamiento, y mucho  más  que  con  lo  allí reclamado la Sala contravenga los artículos 4º y 6º  del  código  citado,  por  cuanto la requisitoria implementada con relación al  libelo  es producto de interpretar la ley procesal buscando siempre «(…)  la  efectividad  de  los  derechos  reconocidos por la ley  sustancial  (…)»,   sin desconocer, en ningún  momento,  que  «las normas procesales son de derecho  público  y  orden  público  y,  por  consiguiente, de obligatorio cumplimiento  (…)»,  y sin que las esté derogando, modificando o  sustituyendo,   por   entender   aquel   texto   del   artículo   374   de  esa  manera.   

          2.3.  En  la providencia cuestionada se expresa que por el carácter  dispositivo,  propio  de  esta  senda  extraordinaria,  la  pieza  con la que se  sustente  el  recurso ha de ceñirse a las exigencias legalmente impuestas, pues  es  allí  donde  se  fijan  los  hitos  dentro  de  los  cuales  la Corte ha de  desarrollar  su  actividad,  con  miras  a  establecer  si el fallo censurado se  amolda  o  no  a  los  dictados  de  la  ley,  según  como  fuere  el caso. Por  consiguiente,  «(…)  a  la  Corporación  le está  vedado  emprender  labores  de  interpretación para cubrir las deficiencias del  libelo  o  para replantear cargos presentados de manera deficiente (Autos 285 de  24  de  noviembre  de  1999,  Rad.  7712,  y  de  29  de  julio  de  2009,  Rad.  2004-00560-01)»  (AC4908-2014  de  26  de  agosto  de  2014).     

          2.4.  Como  se  argumentó  con  la  debida amplitud en el proveído  ahora  impugnado,  la  demanda  de  casación  no  satisfizo  los requerimientos  previstos  en  aquella  disposición, circunstancia que inevitablemente aparejó  su  inadmisión y la consiguiente declaración de deserción de la impugnación;  las  razones  mediante  las  cuales  se  tomó dicha decisión están dadas  allí, y a ellas la Sala se remite.   

          2.5.  Las  anomalías  por  las cuales las acusaciones se declararon  desiertas  se  fundan  en  los  artículos  374, numeral 3º, y 373, inciso 4º,  citados;  y  en ello la Sala solo iteró la jurisprudencia sobre la materia, con  estricto  apego  a  los  dictados del ordenamiento, como se infiere de los autos  285  de  24  de  noviembre  de 1999 (expediente 7712), 288 de 26 de noviembre de  1999  (expediente 7684), 237 de 9 de noviembre de 2001 (expediente 2349), 208 de  1º  de  octubre  de 2004 (expediente 00382-01), 256 y 265 de 2 y 9 de noviembre  de  2005  (expedientes 05525-01 y 04690-01, respectivamente), 026 de 26 de enero  de  2006  (expediente  03531-01),  1º  de  junio de 2009 (expediente 00560-01),  entre otros.   

          Es  claro,  entonces,  cómo  el  auto  AC4909-2014  de 26 de agosto  pasado,  simplemente  se  afincó  en  las normas que habilitan el control de la  demanda  de  casación  y  en  la  reiterada doctrina inserta en los precedentes  citados.   

          2.6.  Como la pieza en cuestión ostenta las deficiencias puestas de  presente  en  esa providencia, la resolución no podía ser distinta de la allí  adoptada,  pues  así  lo  imponen  los preceptos referidos. Además, contra los  razonamientos   que   llevaron  a  la  inadmisión  y  a  declarar  desierta  la  impugnación  extraordinaria  en  el  escrito  de reposición la opugnadora nada  nuevo ni diferente opone.   

3.  DECISIÓN   

          En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de  Casación Civil,   

RESUELVE:  

          No  reponer  la  providencia  de  26  de  agosto  de  2014, donde se  inadmitió la demanda de casación.   

Notifíquese y cúmplase  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Presidente de Sala  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

2 CSJ  SC  005  de  08 de febrero de 2002, radicación 6019.   

3 CSJ  SC   102   de   31  de  mayo  de  2005,  radicación  7795.   

4  CSJ  SC 007 de 15 de abril de1997, radicación 4422.   

5 CSJ  SC 006 de 26 de marzo de 1999.   

6  CSJ   SC   077   de   15   de  septiembre  de  1998,  Rad.4886.   

7 CSJ  G. J., t. CCXLVI, volumen I, página 270; CCXLIX, II, 1338.     

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