ATC328-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE  SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA    DE   CASACIÓN  CIVIL   

FERNANDO    GIRALDO  GUTIÉRREZ   

MAGISTRADO  PONENTE   

ATC328-2014  

Radicación           nº  11001-22-03-000-2013-02137-01   

Aprobado en sesión de veintinueve de enero de  dos mil catorce.   

Bogotá, D.C., cinco (5) de febrero de dos mil  catorce (2014)   

Sería  del  caso  resolver  la impugnación  formulada  respecto  del fallo de 10 de diciembre de 2013, proferido por la Sala  Civil  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Bogotá, que negó la  tutela  de  José  Alcibiades  Puentes  Bohórquez  y  Alucena Romero de Puentes  frente  al  Juzgado  Veintidós  Civil  del  Circuito  de  esta  ciudad;  siendo  vinculado  el Banco AV Villas S.A, si no fuera porque en la primera instancia se  incurrió   en   causal   de  nulidad,  según  pasa  a  explicarse.     

ANTECEDENTES  

II.-   Señalan   como  contrarios  a  sus  garantías,  el  auto de 5 de julio de 2001 que no accedió a la suspensión del  hipotecario  que  instauró  el  Banco  AV  Villas  en  su  contra  conforme  al  parágrafo  3º  del  artículo  42 de la Ley 546 de 1999; el de 30 de agosto de  2010  que  declaró  infundada  la objeción a la liquidación del crédito y la  aprobó,    y   el   de   8   de   abril   de   2011   del   Tribunal   que   lo  ratificó.        

III.-  Sustentan  la  reclamación  en  los  supuestos fácticos que pasan a compendiarse (folio 15):   

a.-)  Que  el  18  de septiembre de 1987, la  ejecutada  les  otorgó  un  préstamo  por  tres millones setecientos mil pesos  ($3.700.000),     equivalentes     a    «2.488,0473  UPAC».   

b.-)  Que  la reliquidación aportada dentro  del   cobro   arrojó   como  resultado  «21.062,6105  UVR»  correspondientes  a  dos  millones  quinientos  treinta     y    nueve    mil    ochocientos    cincuenta    y    nueve    pesos  ($2.539.859).   

c.-) Que «con mucho  esfuerzo»  consignaron  la  anterior  suma,  pero  la  autoridad demandada la tuvo como abono y siguió con la contienda.   

d.-)  Que el 5 de julio de 2001, el Despacho  negó  la  suspensión  y  posterior terminación del asunto, para los fines del  parágrafo 3º del artículo 42 de la Ley 546 de 1999.   

e.-)  Que  el  8  de  abril  de  2011,  el  ad-quem confirmó, en sede de  apelación,  el  auto  de  30  de  agosto  de  2010  que  aprobó el saldo de la  obligación    en    «223.328,62   UVR.»     

f.-)  Que el funcionario censurado incurrió  en  una vía de hecho porque debió dar por culminado el litigio por encontrarse  en  curso  a  diciembre 31 de 1999, con el fin  que el banco reliquidara la  deuda,    como    lo   impone   el   fallo   T-144   de   2006   de   la   Corte  Constitucional.     

IV.- Pretenden, en consecuencia, que se anule  todo  lo  actuado;  dar  por  finiquitada  la  contienda  y levantar las medidas  cautelares (folio 14).   

V.-  La Sala Civil del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Bogotá admitió el amparo; luego, mediante sentencia de  10  de  diciembre  de  2013  lo  desestimó,  ya  que  los querellantes  no  atendieron  el  requisito  de inmediatez  en su ejercicio (folios 84 a 87).   

VI.-  Dicha  decisión  fue  recurrida  por  Alcibíades  Puentes  Bohórquez y asignada a esta Corporación para resolver lo  pertinente (folio 94 y 95).   

1.- Aunque esta acción fue dirigida en forma  exclusiva  contra  el  Juzgado Veintidós Civil del Circuito de Bogotá, por ser  la  autoridad  que  negó la terminación del litigio en virtud de la Ley 546 de  1999  y aprobó la liquidación del crédito, de la solicitud inicial emerge que  el  reclamo  involucra  al mencionado Tribunal por cuanto intervino directamente  dentro  del  pleito  civil,  cuando  convalidó, por vía de alzada, esa última  providencia, según auto de 8 de abril de 2011.     

En  esas  condiciones,  esa  Corporación no  podía  asumir  el  conocimiento  del presente auxilio y, por supuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Civil, tampoco lo es para resolver la  impugnación,  conforme a la regla contenida en el numeral 2º del artículo 1º  del  Decreto  1382  de  2000  que  prevé:  «Cuando la  acción  de tutela se promueva contra un funcionario o corporación judicial, le  será  repartida  al  respectivo  superior  funcional  del accionado».   

Sobre  el  punto,  esta Corte manifestó, al  desatar un caso semejante, que   

(…) No obstante que la acción va dirigida  contra  el  estrado  que  conoce del proceso…memorado en primer grado, la Sala  Civil-Familia  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cúcuta  se  pronunció  en  ese  asunto  …Por ello, no queda duda alguna que los supuestos  sobre  los  cuales  se  cimienta la reclamación comprenden tanto al funcionario  del  circuito  como  a  su superior funcional, en la medida en que éste último  Cuerpo  Colegiado  como  se  dijo  tuvo  injerencia en el caso ahora debatido al  decidir  la  suerte  de  la  alzada propuesta por la demandante” (CSJ SC, 7 de  junio   de  2012,  exp,  00066-01,  reiterada  el  7  de  marzo  de  2013,  exp.  00062-01).   

2.-  En  torno  a  la facultad para decretar  nulidades, esta Corporación ha señalado que   

(…)  hace  suya  la  preocupación  de la  Honorable  Corte  Constitucional…  sobre  la  imperiosa necesidad de evitar la  dilación  en  el  trámite  de  las  acciones  de  tutela  para  garantizar  su  finalidad,  eficiencia  y eficacia, esto es, la protección efectiva e inmediata  de  los  derechos  fundamentales…  Empero, no comparte su posición respecto a  que  los jueces ‘no están  facultados  para declararse incompetentes o para decretar nulidades por falta de  competencia  con  base  en  la  aplicación  o  interpretación de las reglas de  reparto   del  decreto  1382  de  2000’      el     cual     ‘…en  manera alguna puede servir de fundamento para que los jueces  o   corporaciones   que   ejercen   jurisdicción   constitucional  se  declaren  incompetentes  para  conocer  de una acción de tutela, puesto que las reglas en  él       contenidas       son       meramente       de      reparto’…  En  efecto,  el  Decreto 1382 de  2000,  reglamenta  el  artículo  37  del  Decreto  2591  de  1991 relativo a la  competencia  para conocer de la acción de tutela y, por supuesto, establece las  reglas   de  reparto  entre  los  jueces  competentes.  Pero  también,  dispone  directrices   concretas  para  el  conocimiento;…Por  otra  parte,  aunque  el  trámite  del  amparo  se  rige por los principios de informalidad, sumariedad y  celeridad,  la  competencia del juez está indisociablemente referida al derecho  fundamental   del   debido   proceso…,   el   acceso  al  juez  natural  y  la  administración   de   justicia…”   (proveído  de  13  de mayo de 2009, exp.  00083-01, ratificado el 17 de septiembre de 2013, exp. 00753-01).   

3.-  En consecuencia, la actuación cumplida  hasta  acá  será  anulada y se enviará el expediente a la Presidencia de esta  Sala  para  lo  de  su  competencia,  en  cumplimiento  de  lo preceptuado en el  artículo  1°  del  Decreto  1382  de 2000, en concordancia con el numeral   2°  del  artículo  140  del  Código  de  Procedimiento  Civil.   

DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

Primero: Decretar  la  nulidad  de  todo  lo actuado en la acción de tutela referenciada, a partir  del  auto que la admitió a trámite, sin perjuicio de la validez de las pruebas  en  los  términos del inciso 1º del artículo 146 del Código de Procedimiento  Civil.   

Segundo: Remitir el  expediente  a la Presidencia de la Sala de Casación Civil de esta Corporación,  para que se surta el reparto en primera instancia.   

Tercero: Informar  lo  aquí  resuelto  a  los  interesados  mediante telegrama y librar las demás  comunicaciones pertinentes.   

Notifíquese   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA    

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