ATC630-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

ATC630-2014  

Radicación    n°  11001-02-03-000-2014-00309-00   

Bogotá, D. C., diecinueve (19) de febrero de  dos mil catorce (2014)   

Se resuelve lo que corresponde respecto de la  acción  de  tutela instaurada por Delfín Rivera Salcedo  frente a la Sala  de Casación Penal.   

              

1. ANTECEDENTES  

1.  Pide el actor la protección del derecho  fundamental  al  debido  proceso,  presuntamente quebrantado por la Corporación  querellada.   

2.  Sostiene que se le investigó y condenó  en  ambas  instancias,  por  peculado por apropiación en condición de coautor,  sancionándolo a 72 meses de prisión.   

Ahora, el señor Delfín Rivera Salcedo   reprocha  al  a quo porque su  providencia  careció  de  apoyo probatorio, configurándose con ello un defecto  fáctico.   

Además expresa que el Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Yopal  “(…)  omitió  las  declaraciones          y          [certificados]  que  forjaron  la convicción errada de que el Director Departamental de Comcaja  era  el  señor Delfín Rivera, y en su totalidad, la valoración de un dictamen  contable  rendido por el funcionario de la Fiscalía fijado en $62.250.000, suma  entregada  a  manera  de cuota inicial para la asignación de vivienda para cada  uno         de         los         [ciudadanos]”.    

                  

Contra  el  anterior proveído, su defensora  interpuso   recurso   de   casación,   el   cual   culminó   contrario  a  sus  intereses.   

En     su    opinión,    el fallo adoptado por la Sala de Casación  Penal   (…)  presenta  una valoración errónea del acervo probatorio, no siendo  suficiente  para  probar los hechos determinantes del supuesto legal de peculado  por  apropiación,  encontrándose  que  no  existe  pleno  convencimiento de la  responsabilidad   penal  del  acusado  más  allá  de  toda  duda  [razonable]”,  exceptuando de esa manera cualquier  forma   de   certeza   absoluta   y,   dejando   abierta   la   posibilidad   de  incertidumbre.   

3.  Pide  que  se absuelva por la conducta  penal endilgada.   

   

2. CONSIDERACIONES  

1.  Revisadas las evidencias adosadas a este  expediente   se   confirma  que,  en  efecto,  el  amparo  deprecado  se  dirige  directamente  frente  a  la  Sala  de  Casación  Penal,  concretamente,  por la  providencia  dictada  el 16 de octubre de 2013, no casando la sentencia expedida  por  la  Sala  Única  del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Yopal,  mediante   la   cual   confirmó   la   condena  impuesta  por  el  a  quo  al  tutelante  consistente  en 72  meses   de   prisión   por   peculado   por   apropiación   en  condición  de  coautor.   

2. Desde esa óptica, no es posible avocar el  conocimiento   de  la  actual  tutela,  porque  la  aludida  determinación  fue  proferida  por  el órgano límite y de cierre de la jurisdicción ordinaria que  tiene  la Corte Suprema de Justicia por disposición constitucional, lo cual, de  acuerdo  con  la jurisprudencia de esta Sala, “(…)  impide  que  sus  decisiones  puedan  ser objeto de nueva revisión o examen por  ella  misma o por otras autoridades, puesto que en tal condición no existe otro  organismo  que  pueda  disputarle  los  pronunciamientos  que  haga dentro de su  propio     ámbito”1.   

3.  Así  las  cosas,  se  impone aplicar el  mencionado  precedente a la presente situación fáctica, en consecuencia, no se  admitirá  a  trámite  el asunto con fundamento en lo expuesto, como tampoco se  remitirá  a la Corte Constitucional para su eventual revisión, porque con este  proveído  no  se  está  definiendo el fondo de la salvaguarda deprecada.    

4.   Esta   determinación   es   adoptada  exclusivamente,  por  el  magistrado  ponente,  siguiendo la tesis trazada en el  auto  dictado  el  10  de  abril  de  2008,  en  el  cual  se dijo: “[d]e  conformidad  con  el  inciso  primero del artículo 15 del  Decreto  2591  de  1991,  “[l]a  tramitación de la tutela estará a cargo del  juez,  del  presidente  de  la  sala  o del magistrado a quien éste designe, en  turno                riguroso,(…)”2  y  con   arreglo  al  artículo  29  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  cuyos  principios  generales  son  aplicables al trámite en todo cuanto no se oponga a  sus   normas3, “[c]orresponde a la Sala de Decisión  dictar  las  sentencias  y  los  autos  que decidan la apelación o queja, o una  acumulación  de procesos, o un conflicto de competencias; contra estos autos no  procede   recurso   alguno.   El   magistrado  ponente  dictará  los  autos  de  sustanciación   y  los  interlocutorios  que  no  correspondan  a  la  Sala  de  Decisión”.   

3. DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,                      

RESUELVE:  

Primero: Inadmitir a  trámite  la demanda de tutela presentada por Delfín Rivera Salcedo frente a la  a la Sala de Casación Penal.   

              

Segundo: No remitir  el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.   

Tercero: Disponer la  devolución de los anexos sin necesidad de desglose.   

Comuníquese  a los interesados la decisión  aquí adoptada.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado     

1  Auto  de  30  de  junio de 2011, expediente 01355-00,  reiterado el 29 de enero de 2013, expediente 00146-00.   

2  Expediente  2008-00468-00;  autos  de  16  de mayo de  2008,  exp. 00724-00; 19 de abril de 2010, exp. 00531-00; 10 de febrero de 2011,  exp. 00186-00; y 8 de abril de 2013, exp. 00682-00.    

3  COLOMBIA,  PRESIDENCIA  DE  LA  REPÚBLICA.  Decreto  306.  (19, febrero, 1993).  Artículo  4. Por el cual se reglamenta el Decreto 2591 de 1991. Diario Oficial.  Bogotá, D.C., 1992. no. 40344.     

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