STC4629-2024

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HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

Magistrada  Ponente  

  

STC4629-2024  

  

Radicación  n.° 11001-02-03-000-2024-01247-00  

(Aprobado  en Sala de veinticuatro de abril de dos mil veinticuatro)  

  

Bogotá,  D. C., veinticuatro (24) de abril de dos mil veinticuatro (2024).  

  

Desata  la Corte la tutela que Nohora  y Jesús Antonio Peña Parra, Nercy Peña de  Sánchez y Peña Parra S.A.S. instauraron contra la Sala  Civil Familia Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Neiva,  extensiva a  los  demás intervinientes en el consecutivo 2016-00023.  

  

  

1.-  Los libelistas, a través de apoderado, reclamaron la  protección de  los derechos al «debido  proceso y a la tutela judicial efectiva»  para  que se dejara sin valor y efecto «la  sentencia de fecha 17 de octubre de 2023 proferida por el Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Neiva (…) a través de  la cual se revocó parcialmente la sentencia de fecha 8 de  marzo de 2018 proferida por el Juzgado Segundo Civil del Circuito de  Pitalito»  y,  en consecuencia, «profiera  una nueva sentencia en la que se nieguen la totalidad de las  pretensiones de la demanda».  

  

En  respaldo señalaron que Leonardo  Alfredo  y Natalia  Yadira  Sánchez  Parra  promovieron juicio verbal en su contra en el que solicitaron  la  nulidad  de  la transformación  de  la  sociedad  “Peña  Parra  y  Cia.  Ltda.”  a  “Peña  Parra  S.A.S.”;  en subsidio, que se  declarara  que  las  50 cuotas  de  interés  social  que  a  31  de  julio  de  2007  Nercy  Peña  de  Sánchez  poseía  en  la  empresa,  forman  parte  de  la  sociedad  conyugal  por  ella  constituida  con  Álvaro  Sánchez  Muñoz  (q.e.p.d.),  mismas  incorporadas  a  “Peña  Parra  S.A.S.”.  

  

Además,  que se  declarara que  la  venta  de esas acciones era inoponible  a  la  sucesión  de  Álvaro  Sánchez  Muñoz,  se  ordenara  la  cancelación  de  dicha negociación y,  de  forma  «subsidiaria»,  se  «declarara  simulado  el  contrato  de  compraventa  de  las  acciones».  

  

El  Juzgado Segundo Civil del Circuito de Pitalito  negó las pretensiones (8  mar. 2018) empero, la Corporación censurada revocó la  decisión y «declaró  la simulación absoluta  de la cesión de acciones efectuada a través de Asamblea  de la sociedad Peña Parra S.A.S. del 9 de enero de 2014»  (17 oct. 2023), a pesar de que «Nercy  Peña de Sánchez, en su condición de accionista,  y en ejercicio del derecho de preferencia, cedió sus acciones  en favor de sus hermanos, los accionistas Nohora Peña Parra y  Jesús Antonio Peña Parra (…) con la finalidad de  solventar la deuda que (…) tenía (…) debido a  que estos últimos pagaron los secuestros extorsivos de los que  fueron víctimas».  

  

Estimaron  que con el último veredicto se incurrió en defecto  fáctico «por  una omisión e indebida valoración probatoria»  sobre las circunstancias que rodeaban el surgimiento de «la  obligación dineraria»;  sustantivo  «por desconocimiento de la jurisprudencia constitucional  relacionada con la valoración de hechos relacionados con el  conflicto armado»  y «por  no aplicar la caducidad de la acción establecida en el  artículo 382 del C.G.P.»  y,  «ausencia  de motivación del fallo», por  cuanto la Colegiatura no explicó  «por qué la sociedad Peña Parra S.A.S. estaba  legitimada para soportar la pretensión de simulación  (…) y mucho menos (…) a pagar las costas procesales»  y los indicios planteados estaban viciados «por  las omisiones probatorias».  

  

2.-  La  Sala  Civil Familia Laboral del Tribunal Superior de Neiva relató  su actuación, afirmó no haber conculcado prerrogativa  esencial alguna y, que, la «tutela  no puede ser usada como un mecanismo de tercera instancia».  

  

El  Juzgado Segundo Civil del Circuito de Pitalito defendió la  legalidad de su proceder y remitió link  del  expediente criticado.  

  

Leonardo  Alfredo y Natalia Yadira Sánchez  Parra destacaron la inobservancia de «los  requisitos de procedibilidad exigidos para este trámite»,  ni lesión alguna a «los  derechos fundamentales invocados».  

  

CONSIDERACIONES  

  

1.-  De  entrada, se anuncia el  decaimiento del amparo, en tanto la sentencia expedida por la Sala  Civil Familia Laboral del Tribunal Superior de Neiva (17  oc. 2023) en el proceso n.° 2016-00023,  no  fue el resultado de criterios subjetivos o alejados del ordenamiento  patrio o de la realidad procesal que conlleve ostensible desviación  del ordenamiento jurídico.  

  

Para  el efecto, el iudex  plural reprochado, tras precisar aspectos relativos a «la  legitimación» para  nulitar la transformación de una sociedad, estudió la  «simulación»  alegada y las pruebas recaudadas, extractando que:  

  

(…)  entre  los  esposos  Álvaro  Sánchez  y  Nercy  Peña,  existió  una  sociedad  conyugal  iniciada  por  el  vínculo  matrimonial  del  10  de  diciembre  de  1966,  la  cual  se  mantuvo  vigente  hasta  el  deceso  del  cónyuge,  esto  es,  el  31  de  julio  de  2007;  calenda  en  la  que,  según  lo  explicó  la  jurisprudencia  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  (sentencia  SC  11997  -2016)  con  ocasión  del  fallecimiento  se  da  paso  a  la  disolución,  los  activos  adquiridos  por  cada  uno  de  los  contrayentes  entraron  a  formar  parte  del  haber  social.  Por  ello,  de  conformidad  con  el  numeral  quinto  del  artículo  1781  de  la  Codificación  Civil,  las  acciones  adquiridas  por  la  consorte  el  2  de  junio  de  1976  en  la  constitución  de  la  empresa  comercial  Peña  Parra  &  Cia.  Ltda.,  son  parte  de  ésta  y,  nótese,  que  la  enajenación  anunciada  en  la  asamblea  ordinaria  del  9  de  enero  de  2014  (acta  38),  tuvo  lugar,  con  posterioridad  al  acto  de  disolución,  luego  para  esta  data,  ya  no  se  trataba  de  un  bien  propio,  sino  que,  en  virtud  de  la  ficción  legal  (art.  1820  del  Código  Civil)  integraban  el  haber  conyugal,  por consiguiente,  debieron  incluirse  dentro  de  los  activos  de  la  sucesión  del  señor  Sánchez,  para  la  liquidación  respectiva.  

  

A  continuación,  memoró  que Nercy  Peña reiteraba que la venta o cesión de acciones tuvo  origen en una deuda previa adquirida con sus hermanos, sin embargo,  no se relacionó dicho pasivo en la sucesión y,  

  

no  obra  documento  del  cual  pueda  colegirse  la  existencia  de  la  obligación  pecuniaria  a  favor  de  los  señores  Nohora  y  Jesús  Antonio  Peña,  tampoco  se  demostró  la  realización  de  movimientos  financieros  para  la  data  del  ilícito  donde  supuestamente  los  hermanos,  prestaron  el  dinero  para  las  exigencias  de  los  delincuentes;  si  bien,  en  el  acta  027  (fl.  5  c.  4)  del  26  de  marzo  de  2004  se  hace  alusión  a  una  propuesta  de  dación  en  pago  de  las  cuotas  sociales  para  resarcir  “el  tema  del  secuestro”,  allí  no  se  puntualizó  ni  la  época  de  la  erogación,  como  tampoco  el  monto  de  la  misma  (…).  

  

Bajo  ese contexto, destacó que era extraño que luego de 37  años de la empresa familiar, «en  enero  de  2014,  se  acepte  la  dación  en  pago,  la  cual,  supuestamente  desde  2004,  se  había  planteado,  negociación  por  demás  sospechosa  en  razón  al  parentesco  existente  entre  los  contratantes»  ya  que,  si bien «(…)  la cesión  accionaria  en  favor  de  los  demás  socios,  se  aceptó  con  pacto  de  retroventa,  lo  cual,  en  principio,  no  representaría  indicio  alguno,  si  no  fuera  porque  se  evidenció  en  el  decurso  procesal,  que  la  señora  Nercy  Peña  de  Sánchez,  luego  de  no  ser  parte  del  ente  societario,  siguió  usufructuando  algunos  bienes  inmuebles  que  integran  el  activo  de  la  compañía  (…)».  

  

Dedujo,  entonces:  

  

(…)  la  enajenación,  cesión  o  dación  en  pago  de  las  50  acciones  de  la  sociedad  “Peña  Parra  SAS”  corresponde  a  una  negociación  simulada  de  manera  absoluta,  pues  nunca  existió  el  propósito  de  la  vendedora  de  desprenderse  de  su  dominio,  como  tampoco  en  los  compradores,  de  adquirirlo.  A  esta  conclusión  arriba  la  Sala,  por  los  indicios  simulatorios  ya  analizados,  tales  como  el  parentesco  entre  los  negociantes,  la  ausencia  de  demostración  pecuniaria  que  respaldara  esa  enajenación,  el  pacto  de  retroventa  de  la  composición  accionaria  en  la  misma  proporción  a  la  aparentemente  cedida,  esto  es,  el  33,33%;  la  continuación  de  la  señora  Nercy  Peña,  explotando  los  bienes  que  integran  el  activo  social;  ello  significa  que  ese  activo,  nunca  salió  del  patrimonio  de  la  cónyuge  sobreviviente,  por  lo  cual,  las  cosas  vuelven  al  estado  en  que  se  encontraban  al  8  de  enero  de  2014,  tornándose  obligatoria  la  cancelación  de  la  anotación  en  el  libro  de  accionistas  de  la  SAS,  para  en  su  lugar,  precisar  los  porcentuales  conforme  a  lo  demostrado  en  esta  sentencia.  

  

Aclaró  que ante la prosperidad de la «simulación»  y sus efectos, estaba «relevado  de  analizar  si  la  enajenación, cesión  o  dación  en  pago  de  las  acciones  y/o  cuotas  sociales,  es  inoponible  a  los  herederos  del  señor  Álvaro  Sánchez  Muñoz  (q.e.p.d.),  por  cuanto  ese  estudio  resultaría  inocuo».  

  

2.-  Independientemente  que esta Sala avale o no las disertaciones transcritas, no emerge  defecto alguno que estructure «vía  de hecho»  como  quieren los precursores, quienes aspiran imponer su propia visión  acerca de la solución que debió darse al debate, sin  que tal propósito acompase con la finalidad de este mecanismo,  cuyo objetivo tuitivo no es servir de tercera instancia para discutir  los fundamentos de la autoridad en el ámbito de sus  competencias (STC, 6 may. 2011, rad. 00829-00; reiterada, en  STC9232-2018, STC2544-2021,  STC360-2023  y STC2399-2024).  

  

3.-  Son estas razones  las que llevan el fracaso del auxilio suplicado.  

  

DECISIÓN  

  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala  de Casación Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en  nombre de la República de Colombia y por mandato de la  Constitución,  NIEGA  la  tutela interpuesta por  Nohora  y Jesús Antonio Peña Parra, Nercy Peña de  Sánchez y Peña Parra SAS contra la Sala Civil –  Familia – Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de Neiva.  

  

Comuníquese  lo resuelto a los interesados y, de no ser impugnado este fallo,  remítase  el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.  

  

  

  

FERNANDO  AUGUSTO JIMÉNEZ VALDERRAMA  

Presidente  de Sala  

  

HILDA  GONZÁLEZ NEIRA  

  

MARTHA  PATRICIA GUZMÁN ÁLVAREZ  

  

OCTAVIO  AUGUSTO TEJEIRO DUQUE  

  

FRANCISCO  TERNERA BARRIOS  

      

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