AC2607-2014 [2013-03033-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

                     

Magistrada Ponente  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

                                                 

                                     AC 2607-2014   

          Radicación n. 11001 02 03 000 2013 03033 00   

                   Bogotá D. C.,  diecinueve (19) de mayo de dos mil catorce (2014).   

          Se  decide  sobre  la solicitud formulada por la parte actora dentro  del  trámite  de  la  demanda de revisión de la referencia, tendiente a que se  decrete  la  nulidad  parcial  de  lo  actuado ante la Corte, en razón de haber  ocurrido    una    causal    de    interrupción   del   proceso, —enfermedad      grave—  que  habría afectado a su apoderado  judicial.   

ANTECEDENTES  

Por auto de 27 de febrero hogaño, notificado  el  3  de  marzo  de  2014,  el  Despacho  inadmitió  la  demanda  de revisión  instaurada  dentro  de la presente actuación luego de advertir los defectos que  en el mismo proveído se consignaron.   

La  secretaría  informó  que  venció  el  término  de  traslado  concedido  a  la  parte  interesada  para  corregir  las  deficiencias señaladas, sin que fuera utilizado.   

Frente  a  esa  providencia,  el  libelista  allegó  en  forma  extemporánea  sendos  memoriales,  uno en donde corrige los  defectos,   y  otro  interponiendo  recurso  de  súplica  contra  la  decisión  comentada.   

Posteriormente,   el   apoderado   de   la  demandante,  según  lo  revela  el informe de secretaría que antecede, allegó  dos  escritos  más,  «el  primero  donde  refiere a  incapacidad  por  quebrantos de salud y aporta dos (2) certificados médicos, y,  el segundo, donde pretende una nulidad».   

          Para resolver, SE CONSIDERA   

1.- El artículo 168 del CPC autoriza que el  proceso  se  interrumpa,  entre  otras razones por muerte o enfermedad grave del  apoderado judicial de alguna de las partes.   

La  interrupción se produce según la misma  norma,  a  partir  del  hecho  que  la  origina, pero si éste sucede estando el  expediente  a  despacho,  surtirá  efectos  a  partir de la notificación de la  providencia que se produce seguidamente.   

La  razón  de  ser de la institución de la  interrupción  estriba,  como  lo  tiene  sentado la Corte, en «…asegurar   la   intervención   de   las  partes  en  los  procesos  judiciales»  (CSJ CS Auto Ene. 30 de 2012, radicación  n.  1999-01424),  preservando,  de  este modo, el ejercicio pleno del derecho al  debido proceso y su correlativo de defensa.   

2.-  Como una garantía al proceso justo, el  estatuto  procesal  civil,  establece en el artículo 140 numeral 5°, el motivo  de  nulidad  consistente  en  adelantar  el proceso luego de ocurrida una de las  causales  de  interrupción  o  suspensión  del mismo, o reanudarlo antes de la  debida   oportunidad;  situación  que  de  ocurrir  origina  la  invalidez  del  trámite.   

El  artículo  142  del  CPC  ordena  que,  interrumpido  el  proceso,  por  enfermedad  grave  del  apoderado de una de las  partes,   ella   deberá  alegarse  en  la  primera  actuación  y  «dentro  de  los  cinco  días siguientes al en que haya cesado la  incapacidad», so pena de precluir la oportunidad para  proponerla.   

3.- En el caso que transita por la Corte, la  enfermedad  grave  formulada por el libelista se soportó en las certificaciones  médicas  aportadas,  que  informan  sobre  la  presencia  de una «reacción   alérgica   a   alimentos-urticaria  severa», así:   

La  primera  incapacidad médica se expidió  por  tres  días,  desde el 1º de marzo hasta el 3 del mismo mes, y la segunda,  por  cuatro  días,  desde  el 4 hasta el 7 de marzo, inhabilidad que según los  informes    de    la   profesional   de   la   salud,   impiden   «hacer   actividades   que   requieran   atención   como   conducir  automóvil,  salir a la calle, entre otras, por la posible somnolencia que pueda  generar          el          medicamento          (antihistamínico)».   

4.-  No cualquier tipo de padecimiento tiene  la  virtualidad  de producir la interrupción del proceso, pues como lo ha dicho  la  Sala,  «la gravedad no refiere únicamente a las  diagnosis   o   patología   de   la  enfermedad,  sino,  además,  que  sea  de  tales características que impidan el cumplimiento de  la  labor  asumida. Por ello, aún frente a conceptos  catalogados,  incluso  de  catastróficos, en diversidad de oportunidades no son  suficientes   para   generar   la   interrupción   del  proceso.  Por  ejemplo,  padecimientos  que ordinariamente comportan severos o dispendiosos tratamientos,  como  el cáncer, diabetes, entre otras afecciones, no corresponden sin embargo,  a   descripciones   de  males  que  impiden,  en  determinados  estadios  de  su  evolución,   que   quienes   las   padecen  desarrollen  su  actividad  normal,  incluyendo,  el ejercicio  de la profesión del derecho; otras, con mayor o  menor  impacto  en  la  salud,  pueden  conducir  a  una  imposibilidad  de  tal  repercusión  que al abogado no le sea permitido ni física ni intelectivamente,  ejercer      su      cotidiana      actividad»1   

.  (Resaltos fuera  de texto).   

5.- Como se constata, de la prueba documental  aportada   por   el  solicitante  no  se  desprende  que  éste,  «en   forma   absoluta,   irresistible  o  insuperable»2,  tuviere  impedimento,  en el tiempo que duró su incapacidad, para  realizar  las  actividades  profesionales  que  le  permitieran  subsanar  en su  totalidad  las  deficiencias  formales  de  la  demanda  de  revisión,  tampoco  presentar  en  la  oportunidad legal para hacerlo los escritos subsiguientes que  obran  en  el  informativo,  como  que del dictamen médico no se indica, que al  paciente     le     estuviera    prohibido    realizar    cualquier    actividad  intelectiva.   

Las  diligencias  tendientes  a  subsanar la  demanda  inadmitida, no exigían la presencia del abogado en la secretaría para  la  entrega  personal de memoriales, por lo que bien podía hacerlo a través de  cualquier persona.   

Habida cuenta de lo anotado, la solicitud de  nulidad debe despacharse desfavorablemente.   

DECISIÓN  

                             

          PRIMERO:  Denegar  la solicitud de nulidad  pretendida,    acorde    con   lo   expuesto   en   la   motivación   de   esta  providencia.   

SEGUNDO:  Reconózcase  personería  al  Dr.  XXXXX  XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX  como  agente  oficioso-apoderado   de   la   señora  XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX  XXXXXXX,  en  los  términos y para los efectos del mandato conferido.   

Cumplido  lo anterior, regrese el expediente  al  Despacho,  a  efectos  de pronunciarse sobre las otras peticiones pendientes  por resolver.   

NOTIFÍQUESE  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada  

    

1 Auto  del  19  de diciembre del 2008, reiterado, entre otros, en el de 13 de diciembre  del 2011, expedientes 1995-11208 y 2007-01425.   

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *