AC463-2014 [2013-02523-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    República    de  Colombia      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC463-2014  

Radicación:  11001-02-03-000-2013-02523-01   

Bogotá,  D.  C., diez (10) de febrero de dos  mil catorce (2014).   

Sería  el  caso resolver el recurso de queja  formulado  contra el auto de 11 de septiembre de 2013, mediante el cual se negó  la  concesión  del  recurso de casación que interpusieron RAÚL ENRIQUE VARONA  HURTADO,  SIXTA TULIA LÓPEZ DE VARONA, RAÚL ALFREDO, MARÍA EUGENIA, GUILLERMO  DARÍO,  REGINA  DE  BELÉN, NUBIA ROSA y MARÍA CLAUDIA VARONA LÓPEZ, padres y  hermanos  del  causante  PPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPP, y se concedió el elevado  por  la  compañera  permanente  e  hija de éste, MMMMMM MMMMMM MMMMMM y XXXXXX  XXXXXX  XXXXXX,  respecto  de la sentencia de 31 de julio de 2013, proferida por  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Popayán, Sala Civil-Familia, en  el   proceso   ordinario  promovido  por  los  antes  nombrados  contra  EXPRESO  BOLIVARIANO   S.A.  y  LEASING  DEL  VALLE  S.A.  COMPAÑÍA  DE  FINANCIAMIENTO  COMERCIAL,  con llamamiento en garantía de la ASEGURADORA SOLIDARIA DE COLOMBIA  LIMITADA  ENTIDAD  COOPERATIVA, si no fuera porque la decisión, en su conjunto,  es prematura.   

En efecto:  

1.  En  el  fallo recurrido en casación, el  ad    quem   negó   las  pretensiones,   derivadas   de   la   muerte   en   accidente  de  tránsito  de  PPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPPP,  excepción  de  los  daños  morales,  los  cuales  otorgó,  pero  sólo  en  beneficio  de  los  padres y hermanos del interfecto,  individualmente,  en  salaros  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  para los  primeros, quince; y para los segundos, ocho.   

2.  El  juzgador  concedió  el  medio  de  impugnación  extraordinario,  sólo  en  favor  de  la  compañera  e  hija del  fallecido,  al  encontrar  que  la  decisión  emitida  las  había agraviado en  cantidad  superior  a  cuatrocientos  veinticinco  salarios  mínimos  mensuales  legales       vigentes       ($250’537.500),  sumado  el lucro cesante solicitado por cada una de ellas  ($179’812.187.10),   la  indexación  de  éste  y  los  perjuicios  morales, estimados también en forma  singular para efectos del recurso, en 100 SMLMV.   

En  lo pertinente, relativo a los padres del  de  cújus,  la  negativa se  fundamentó  en que para ellos el lucro cesante solicitado de manera individual,  actualizado,     ascendía     a     la     cantidad     de     $245’472.971.40, inferior a la suma exigida  en  la  ley para el aludido propósito. En esta tasación, dijo, no se incluían  los  “(…) perjuicios morales, pues bajo el prudente  arbitrio  judicial,  se estima que atendiendo a su calidad de padre [y  madre] del occiso aquellos ascienden a  15    SMLVM,    los    cuales    ya    fueron    reconocidos   (…)”.     

3.  En  el  recurso de reposición contra lo  decidido,  se recaba en la procedencia de la casación, en cuanto a los mentados  progenitores,  porque  si  al  lucro  cesante  reconocido  y  actualizado, se le  añaden  los  intereses  corrientes solicitados, esto da como resultado una suma  superior al valor del interés económico requerido.   

Los  hermanos  del  fallecido,  en  cambio,  sostienen     que     “lamentablemente”  no  los  cubre  el  tope  exigido  en  la  ley para esos mismos  propósitos.   

4.  La  negativa  a  conceder el recurso fue  confirmada,  porque  al  tratarse de un litisconsorcio voluntario activo, había  que  discriminar la lesión patrimonial de cada recurrente, perspectiva desde la  cual   el   requisito   no   se   cumplía.   Según   el  fallador  de  segundo  grado:   

“Ante   ese  escenario,  no  encuentran sustento los argumentos de la reposición frente a la  providencia  emanada  de  ésta  Sala, donde se realizó un minucioso estudio de  las  particularidades  del  caso para establecer el interés para recurrir en la  alzada  extraordinaria (…), que el recurrente desconoce y por ello su cálculo  arroja  sumas  exorbitantes  como  supuesto  valor  para  la  procedencia  de la  casación  interpuesta  por  los  señores  RAÚL  ENRIQUE  VARONA y SIXTA TULIA  LÓPEZ”.   

5.  Se  observa, sin embargo, que los padres  del   causante,   inclusive  la  compañera  permanente  e  hija  de  éste,  no  solicitaron  indexación alguna. Simplemente, en la materia discutida, limitaron  la  condena  al  lucro  cesante  y  a  los  perjuicios morales, ambas cosas, con  “(…)  intereses corrientes  (…)  desde el 30 de diciembre de 2003, hasta la fecha  en    que    se    produzca    el   pago   de   la   condena   (…)”.   

Las decisiones absolutorias, por lo tanto, no  pudieron  extenderse  a  materias  distintas  al lucro cesante y a los intereses  corrientes.  El Tribunal, en consecuencia, al resolver sobre la procedencia o no  de  la casación debió limitar el análisis a esos específicos parámetros, al  margen  de  su  viabilidad,  porque como lo tiene explicado la Sala, el interés  económico en la materia:   

“(…)   se  determina  independientemente  de  si  las  aspiraciones  del recurrente tenían  asidero  jurídico,  pues lo que debe ser objeto de valuación es la pretensión  frustrada,  al margen, obviamente, de que se tuviera derecho a la misma, de ahí  que  en  orden  a  establecerlo, necesario es tener en cuenta todos los bienes o  derechos que, solicitados por el recurrente, no fueron concedidos.   

“De  ahí que  como  una  cosa  es  aspirar  a algo, y otra, distinta, tener derecho a ello, la  Corte    tiene    explicado    que   ‘cuando  el  sentenciador  se da a la tarea de averiguar el perjuicio  del    recurrente    en    casación’,      solamente     debe     hacerlo     en     el     ‘entendido  de  que  por  lo  pronto el  gravamen  es  hipotético  o  presunto,  sin tener que anticiparse a analizar el  mérito    de    sus    pretensiones’,  es  decir,  como  en  otra  ocasión  lo  señaló,  ‘mirando  únicamente  su  aspiración  denegada   y  olvidándose  de  la  juridicidad  de  sus  pedimentos’”1.   

6.      Si      el      quantum  del  perjuicio  para  recurrir en  casación   debe   determinarse,   en   palabras   la   Corte,   “(…)  dentro  de  los  límites  establecidos por las partes en sus  escritos     (…)”2,  es claro que, en el caso, al  tomarse  como  objeto  de  decisión  una  materia  no solicitada por el extremo  demandante,  la  cuantía  de  que  se  trata  continúa  incierta, pero como el  ad quem  resolvió sobre  el particular, la decisión en su contexto se torna prematura.   

7. En esas circunstancias, se impone devolver  las  diligencias  al  Tribunal,  pues  si  no  ha  investigado y concretizado el  interés  económico  para  acceder  al medio de impugnación extraordinario, es  apenas   natural   entender   que  el  recurso  de  queja  formulado  carece  de  objeto.   

3. Decisión  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Civil, declara prematura la decisión adoptada  en  torno  a  la  procedencia  o  no  del  recurso  de  casación  y ordena a la  secretaría proceder de conformidad con lo considerado.   

Notifíquese  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado Ponente    

1 Auto  de  29 de febrero de 2008, expediente 00008, citando autos Nos. 100 de 5 de mayo  de 1993 y 004 de 20 de enero de 2000, expediente 7897.   

2 Auto  de 20 de abril de 2012, expediente 00313.     

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