AC5663-2014 [2012-00274-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    República    de  Colombia      

Corte Suprema de Justicia  

Sala de Casación Civil  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

Bogotá, D. C., veintidós (22) de septiembre  de dos mil catorce (2014).   

AC5663-2014  

Radicación:  68001-31-10-006-2012-00274-01   

Antes  de  resolver  sobre  la  admisión del  recurso  de  casación  que  interpuso  Luis  María  Gualdrón  Pinto, heredero  determinado  del  causante  Edwin  Gualdrón López, contra la sentencia de 6 de  junio  de  2014,  proferida  por  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Bucaramanga,  Sala  Civil-Familia,  en  el  proceso  ordinario  de Sandra Milena  Ladino  Vega  frente  a  la  parte  recurrente,  contrario  a  lo considerado en  instancia,  resulta  necesario  disponer  lo pertinente para la ejecución de lo  decidido.     

    

1. CONSIDERACIONES     

1.1.   En  la  providencia  impugnada,  el  sentenciador  de segundo grado revocó el fallo desestimatorio del Juzgado Sexto  de  Familia  de  la  misma  ciudad, adiado el 14 de junio de 2013, y en su lugar  accedió  a  declarar la unión marital de hecho impetrada, conjuntamente con la  sociedad  patrimonial  entre  compañeros  permanentes, disponiendo, respecto de  ésta,   su   disolución   y  liquidación  “(…)  conforme   al   trámite   previsto   en   el  artículo  7  de  la  Ley  54  de  1990”.   

1.2. Al concederse el medio extraordinario en  cuestión,  se  consideró  que “[c]omo la sentencia  es  meramente  declarativa,  la  suspensión  de  su  ejecución  se produce por  mandato  del  artículo  371  [del  Código de Procedimiento Civil], por ende no  hay   lugar  a  expedir  las  copias  respectivas  para el cumplimiento del  fallo”.     

1.3.  Lo  anterior,  sin  embargo,  no  es  absolutamente  cierto,  pues  si  bien  la  unión  marital de hecho atañe a un  estado  civil,  cual  así lo dejó sentado la Corte1,   esto   mismo   no   puede  predicarse  de  la  disolución  y liquidación de la sociedad patrimonial entre  compañeros permanentes.   

Si  la  decisión,  por lo tanto, no versaba  “exclusivamente”  sobre  el  estado  civil,  ni  era  “meramente”  declarativa,  en  los  términos del citado artículo 371, esto  denota  la  posibilidad  de  ejecución, precisamente, frente a la existencia de  acciones  judiciales  o notariales encaminadas, según se ordenó, a liquidar la  universidad jurídica.   

No obstante la existencia de la casación,  al    decir   de   la   Sala,   “(…)  por disposición expresa debe iniciarse,  así  fuera  como  corolario  del  proceso anterior, una nueva etapa procesal de  ejecución  de  la  sentencia  en  la  que  se  disponga  cuáles son los bienes  partibles,  el  pasivo  común y cuál el monto que a cada compañero permanente  corresponde,  fase  que,  sin  duda,  implica actuaciones que pueden iniciarse a  pesar       de      haberse      interpuesto      dicho      recurso”2.   

En  ese  caso,  entonces,  conforme  a  la  disposición  en comento, corresponde al recurrente extraordinario, para impedir  el  cumplimiento de la sentencia, ofrecer caución, o estar presto, cuando se le  ordene,  a  suministrar  lo  necesario  a  fin  de  expedir  las  copias con ese  propósito.   

1.4.  Frente  a  lo  expuesto,  en  el caso,  considerar  inejecutable  la decisión atacada es equivocada, razón por la cual  el  punto  debe  ser  corregido, por lo pronto, sin ninguna consecuencia adversa  para  el  recurrente,  pues  las  sanciones  devienen  únicamente cuando siendo  ejecutable  el  fallo,  el  Tribunal, al conceder el recurso de casación, omite  decisión  al respecto y las copias no se recaban, o cuando ordenadas éstas, se  deja de sufragar su valor.    

Desde  luego,  si  el  cumplimiento  de  la  sentencia  es  negada  de  manera errada, el impugnante, en línea de principio,  ninguna  actividad le corresponde cumplir, porque al decir de la Corte, “(…)  resulta  paradójico  exigirle al recurrente, a quien  sin  lugar a dudas esa determinación le favorece, que cuestione una providencia  judicial  que  no  le  perjudica,  amén  que  comporta  enrostrarle  todas  las  consecuencias   de   un   yerro   ajeno”3.   

1.5. Empero, al encontrarse el expediente en  esta  Corporación,  con  el  fin de salvar la irregularidad, en aplicación del  principio  de  economía  procesal, no hay lugar a remitirlo al Tribunal, porque  esa   carga   se   puede   verificar   directamente   en  la  secretaria  de  la  Sala.   

Como  se  tiene  explicado,  “ningún  sentido  tendría  permitir en este momento el regreso del  asunto  sólo para que el ad-quem disponga unas copias que la Corte, donde ahora  se  encuentra  el  proceso,  le  resulta viable ordenar, y cuya expedición así  como  su  remisión  al  juez  de  primera  instancia  la  pueda hacer la citada  secretaría,  en  el  caso de que el interesado sufrague lo necesario dentro del  plazo   que   para  el  efecto  prevé  el  aludido  precepto  legal”4.   

La  competencia  para  disponer  ahora  las  compulsas  estriba,  si el recurrente se sustrae a suministrar su valor, en esta  superioridad  igualmente es dable inadmitir el recurso en cuestión, entre otros  eventos,  “(…)  cuando  no  se hayan expedido las  copias   en   el   término  a  que  se  refiere  el  artículo  371”.      

1.6. En ese orden de ideas, se procederá de  conformidad.   

2. DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  considerado,  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Civil, ordena a la parte recurrente  suministrar,  en el término de tres días contados a partir de la ejecutoria de  esta  providencia,  lo necesario a efectos de expedir copia de la demanda, de su  contestación,  de  las  sentencias  de  instancia  y  de  este  auto,  para  la  ejecución  de  la  sentencia  ante  el juzgado, so pena de declarar desierto el  recurso interpuesto.   

NOTIFÍQUESE  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado  

    

1 CSJ.  Civil. Auto 125 de 18 de junio de 2008, expediente 2004-00205.   

2 CSJ.  Civil.  Autos 081 de 3 de mayo de 2002, expediente 0491, 176 de 17 de septiembre  de  2008,  expediente  00014,  de  4  mayo  de  2009,  expediente  00244 y 16 de  septiembre de 2013, expediente 00071.   

3 CSJ.  Civil.  Auto  017 de 19 de enero de 2005, expediente 00417, reiterado en auto de  21 de agosto de 2008, expediente 08781.   

4 CSJ:  Civil,  Auto  de  5  de  abril  de  2011,  expediente  00385, con cita de varios  precedentes.     

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