ATC754-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

Magistrado Ponente  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

ATC754-2014  

Radicación    n°  54001-22-13-000-2013-00288-01   

Sería  del  caso  resolver  la impugnación  formulada   contra  la  sentencia  proferida  por  la  Sala  Civil  –  Familia  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cúcuta,  a  propósito  del  amparo solicitado por Luis  Carlos  Bermúdez Montoya contra el Ministerio de Vivienda Ciudad y Territorio y  el   municipio   de   Cúcuta,   vinculándose   oficiosamente   a  “la  Secretaría de Infraestructura de la Alcaldía de Cúcuta, la  Subdirección  de Promoción y Apoyo Técnico del Ministerio de Vivienda, Ciudad  y  Territorio,  la  Unidad  Nacional para la Gestión del Riesgo y Desastres, al  Fondo   Nacional   de  Gestión  del  Riesgo  de  Desastres  Subcuenta  Colombia  Humanitaria”,  si  no  fuera porque en la actuación  surtida  se  advierte  una  causal  de  nulidad,  la  cual  afecta  la actividad  desplegada, como a continuación se procede a explicar.   

1.           ANTECEDENTES   

    

1. El   accionante   solicita   la  protección  de los derechos a  la  vida,  salud, integridad física, “derecho de los  niños    al    debido    proceso”,    “vivienda    digna”,   mínimo  vital,  dignidad humana, y “a no  ser  sometido el núcleo familiar a la indefensión”,  presuntamente lesionados por los querellados.     

En  apoyo  de su pretensión constitucional,  manifiesta   que   su   vivienda   está  a  punto  de  derrumbarse,  debido  al  agrietamiento   causado  por  el  canal  de  aguas  lluvias  construido  por  la  administración  municipal,  como  consecuencia  del presunto cumplimiento de la  orden   emitida   en   una   acción  similar  a  ésta,  promovida  contra  esa  autoridad.   

Añade que su salud se ha visto afectada por  el foco de contaminación existente en su predio.   

Indica que por las circunstancias anteriores,  ha  formulado  quejas  ante la Secretaría de Infraestructura, la Presidencia de  la  República,  la  Vicepresidencia  y  el  Ministerio  de  Vivienda  Ciudad  y  Territorio,  logrando  su  inclusión en los programas de los damnificados de la  ola  invernal,  cuando  su  real  situación no es consecuencia de ese fenómeno  sino  “(…)  producto de la acción del hombre (…)  por   la   mala   ejecución   de  una  obra  de  infraestructura”.   

Asegura haber agotado todas y cada una de las  instancias  judiciales,  incluso,  denunció  ante  la Contraloría Municipal la  ejecución  del  contrato  de la construcción antes mencionada; sin embargo, no  ha  obtenido solución de fondo a su problema, por lo cual considera conculcadas  las garantías reclamadas, incluyendo, la de petición.   

   

3.           Solicita“(…)   cancelar   los  daños  ocasionados    [a    su    vivienda]    (…)   y   a   su   salud;  “(…)  ordenar  el  estudio  de  suelos  y  la  verificación del  cumplimiento  del contrato (…)”; y compulsar copias  con   destino   a   las   autoridades  disciplinarias  y  penales,  poniendo  en  conocimiento el actuar de los querellados (Fl. 7, cd. 1).   

          

4.  La  acción de  tutela  fue  admitida  por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del   Distrito  Judicial  de  Cúcuta, ordenando notificar a los acusados y vincular a  “la  Secretaría  de Infraestructura de la Alcaldía  de  Cúcuta,  la  Subdirección de Promoción y Apoyo Técnico del Ministerio de  Vivienda,  Ciudad y Territorio, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y  Desastres,  al  Fondo  Nacional  de  Gestión  del Riesgo de Desastres Subcuenta  Colombia Humanitaria”.   

5.  El 20 de enero  pasado,  el  colegiado  la declaró improcedente porque el gestor debía iniciar  el  trámite  del  incidente  de  desacato,  ante  el incumplimiento de la orden  impartida  en la tutela promovida por él, con antelación (fls. 153 al 161, cd.  1).   

           

6.  La salvaguarda  arribó a esta Sala por la impugnación formulada por el promotor.   

         2. CONSIDERACIONES   

                     

1.   De  lo  reseñado  en el libelo genitor se colige que el reclamo constitucional también  cobija    a    la   Contraloría   Municipal,   “la  Procuraduría”,  la Presidencia y la Vicepresidencia  de  la  República, porque esas entidades,  según  la  versión  del  accionante,  le quebrantaron el derecho  fundamental  de  petición,  pues  las  solicitudes  planteadas nunca obtuvieron  solución de fondo (fl. 5, cd. 1).   

2. No obstante, el  Tribunal  a  quo  omitió la  vinculación  de  las  aludidas  autoridades,  pese a endilgárseles la presunta  conculcación de un precepto supralegal.   

3.  La  acción de  tutela  instituida  por  el Constituyente como trámite judicial para la defensa  de  las garantías superiores se caracteriza por su brevedad y sumariedad, no es  ajena  a  las  reglas  del  debido  proceso  consagrado en el artículo 29 de la  Constitución  Política,  dentro  de  las  que  se  contempla la obligación de  notificar  a  las partes o intervinientes las providencias que se profieran, tal  como  lo  disponen  los artículos 16 del Decreto 2591 de 1991 y 5º del Decreto  306  de 1992, mandatos que cobran mayor relevancia cuando se trata de informar a  los  interesados  sobre  la  iniciación  del  trámite  y  desde luego sobre el  resultado  del  proceso,  ya  que  esas  son  las  oportunidades para que dichas  personas ejerzan su derecho de defensa o de impugnación.   

4. La irregularidad  consistente  en  no  vincular en debida forma a los terceros que puedan resultar  afectados  con  la  decisión o a quien incluso puede estar dirigida la orden de  tutela,  está  contemplada  como  causal  de  nulidad  en  el  numeral  9º del  artículo  140  del  Código  de  Procedimiento Civil, preceptiva aplicable a la  acción  de  tutela  en  virtud de lo dispuesto por el artículo 4º del Decreto  306 de 1992.   

5.  En  torno a la  facultad   para  decretar  “nulidades”  a  partir  de  las reglas fijadas en el Decreto 1382 de 2000, esta  Colegiatura en anterior pronunciamiento, ha precisado:   

“(…) la Sala hace suya la preocupación  de  la  Honorable  Corte  Constitucional  expresada en el auto 124 de 2009 (Exp.  I.C.C.1404)  sobre  la imperiosa necesidad de evitar la dilación en el trámite  de  las  acciones de tutela para garantizar su finalidad, eficiencia y eficacia,  esto    es,    la   protección   efectiva   e   inmediata   de   los   derechos  fundamentales.   

“Empero, no comparte su posición respecto  a  que  los  jueces  ‘no  están  facultados  para  declararse incompetentes o para decretar nulidades por  falta  de competencia con base en la aplicación o interpretación de las reglas  de  reparto  del  decreto  1382 de 2000’      el     cual     ‘…en  manera alguna puede servir de fundamento para que los jueces  o   corporaciones   que   ejercen   jurisdicción   constitucional  se  declaren  incompetentes  para  conocer  de una acción de tutela, puesto que las reglas en  él       contenidas       son       meramente       de      reparto’.   

“En  efecto,  el  Decreto  1382  de 2002,  reglamenta  el  artículo  37 del Decreto 2591 de 2001 relativo a la competencia  de  los  jueces  para conocer de la acción de tutela y, por supuesto, establece  las reglas de reparto entre los jueces competentes.   

“Pero   también,  dispone  directrices  concretas  para el conocimiento funcional de determinadas acciones de tutela. Ad  exemplum,  ‘lo accionado  contra  la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado o el Consejo Superior  de  la Judicatura, Sala Jurisdiccional Disciplinaria, será repartido a la misma  corporación  y  se  resolverá por la Sala de Decisión, Sección o Subsección  que  corresponda de conformidad con el reglamento al que se refiere el artículo  4°     del     presente     decreto’,  siendo inadmisible que otro juez diferente resulte conociendo de  un  amparo  en  su  contra, por supuesto, en las hipótesis en que eventualmente  procediere  el  amparo contra estas altas Corporaciones de Justicia, que serían  los  mismos  en  los cuales también procedería contra la Corte Constitucional,  naturalmente   ajenos   a   la   invasión   o   ejercicio   de   sus  funciones  constitucionales o legales privativas por otras autoridades.   

“Por  otra  parte, aunque el trámite del  amparo  se  rige  por los principios de informalidad, sumariedad y celeridad, la  competencia  del  juez  está  indisociablemente  con el derecho fundamental del  debido  proceso  (artículo  29  de  Carta),  el  acceso  al  juez  natural y la  administración       de       justicia,       de       donde,      ‘según      la     jurisprudencia  constitucional  la  falta  de  competencia  del  juez  de  tutela genera nulidad  insaneable  y  la  constatación de la misma no puede pasarse por alto, por más  urgente  que  sea  el  pronunciamiento  requerido, pues (…) la competencia del  juez  se  relaciona  estrechamente  con el derecho constitucional fundamental al  debido  proceso’ (Auto 304  A      de     2007),      ‘el  cual  establece  que  nadie  puede  ser juzgado sino conforme a  leyes  preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal competente y  con  observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio’   (Auto   072   A  de  2006,  Corte  Constitucional).   

“Análogamente, el principio de legalidad  imperante  en  todas  las  actuaciones  de  los  servidores  del Estado, precisa  atribuciones  concretas  y ninguno puede ejercer sino las confiadas expresamente  en  la  Constitución  Política  y  la  ley,  cuya  competencia  asigna el  legislador  y  los jueces, dentro de un marco estricto, de orden público y, por  tanto, de estricta interpretación y aplicación.   

“En   idéntico   sentido,  razones  de  transcendental  significación inherentes a la autonomía e independencia de los  jueces  (artículos  228  y  230 de la Constitución Nacional) y su sujeción al  imperio  del  ordenamiento  jurídico,  estarían  seriamente  comprometidas  de  limitarse  las  facultades  y deberes de los jueces, sean ordinarios, sean   constitucionales”1.   

6.  La vinculación  extrañada  resulta  trascendente  porque, eventualmente, la decisión a adoptar  puede afectar a las señaladas autoridades.   

Lo  anterior genera, por tanto, la invalidez  de  lo actuado a partir del auto admisorio del libelo introductor, razón por la  cual     se     declarará    para    que    la    Sala    Civil    – Familia  del Tribunal Superior de  Cúcuta, cumpla con la formalidad omitida.   

3. DECISIÓN  

Conforme a lo expuesto, la Sala de Casación  Civil de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

                   

1.  Declarar la  nulidad  de  todo lo surtido en esta acción de tutela, desde la providencia que  avocó conocimiento de la demanda constitucional, inclusive.   

2. En consecuencia,  se  ordena remitir el expediente a la Sala Civil – Familia del Tribunal Superior  del   Distrito   Judicial  de  Cúcuta,  para  que  se  reponga  la  actuación,  procurándose  la  vinculación  de  la  Contraloría Municipal, “la  Procuraduría”,  la Presidencia y la  Vicepresidencia  de  la República, conforme a lo expuesto en la parte motiva de  esta providencia. Ofíciese.   

3. Comuníquese lo  resuelto  al  Juzgador de origen y a los interesados mediante telegrama u oficio  y líbrense las demás comunicaciones pertinentes.   

                      

                      NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE   

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado  

RESUMEN:           Vencimiento:    13    de    marzo   de  2014.   

Impugnación: Sala  Civil Familia del Tribunal Superior de Cúcuta.   

Accionante: Luis  Carlos Bermúdez Montoya.   

Accionados:  Ministerio   de  Vivienda  Ciudad  y  Territorio  y  el  municipio  de  Cúcuta,  vinculándose  oficiosamente  a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y  Desastres,  al  Fondo  Nacional  de  Gestión  del Riesgo de Desastres Subcuenta  Colombia Humanitaria.   

1.   Petitum  constitucional:   Pide  “(…)  cancelar  los  daños  ocasionados    a    su    vivienda]    (…),            “(…)  ordenar  el  estudio  de  suelos  y  la verificación del  cumplimiento  del  contrato”,  resarcir  los daños  causados  a  su  salud  y,  compulsar  copias a las autoridades disciplinarias y  penales   que   correspondan   poniendo   en   conocimiento  el  actuar  de  los  querellados.   

2.- Causa petendi:  Hechos relevantes: En apoyo  de  su  pretensión  constitucional, manifiesta que su vivienda está a punto de  derrumbarse,  pues  presenta  agrietamiento causado por canal inacabada de aguas  lluvias  que  construyó  la  administración municipal en la parte superior del  inmueble,  como  consecuencia de orden de tutela promovida contra esa autoridad.  Añade  que  a raíz de lo anterior su salud se ha visto afectada por el foco de  contaminación  que  existe en su predio, pues padece una enfermedad en la piel.  Indica  que con las quejas formuladas ante la Secretaría de Infraestructura, la  Presidencia  de  la  República,  la Vicepresidencia y el Ministerio de Vivienda  Ciudad  y  territorio,  sólo  ha  logrado  que  lo  incluyan  en  programas  de  damnificados  de  la  ola  invernal,  y  le  proporcionen  algunos  alimentos  y  materiales,  cuando su situación “(…) es producto  de  la  acción  del  hombre  (…)  por  la  mala  ejecución  de  una  obra de  infraestructura. Recaba diciendo que ha agotado todas  y  cada una de las instancias judiciales, incluso denunció ante la Contraloría  Municipal  la  ejecución del contrato de la obra antes mencionada; sin embargo,  no   ha  obtenido  solución  de  fondo  su  problema,  por  lo  cual  considera  conculcadas  las  garantías  reclamadas,  además  del  derecho  de  petición.   

    3.-  Decisión       constitucional       de       primera      instancia:  declaró  improcedente la protección  impetrada,   al  considerar  que  el  gestor debía iniciar el trámite del  incidente  de  desacato  ante  el  incumplimiento  de  la  orden  de  tutela que  promovió con antelación.   

4.- Impugnación:  Impugnó  el  peticionario,  realzando los argumentos  esgrimidos  en  libelo  demandatorio,  agregó también que no puede promover el  mencionado incidente por amenaza en su contra.   

5.-  Decisión  constitucional  de  segunda  instancia:  Decreta  la  nulidad  desde  la sentencia  constitucional  de  primer  grado, inclusive,  por cuanto olvidó llamar al  trámite  a  la  Secretaría  de  Infraestructura del municipio de Cúcuta, a la  Contraloría       Municipal,       a       “la  Procuraduría”,a  la Presidencia y la Vicepresidencia de la República.  En  consecuencia  se  ordena que se procure la vinculación de esas autoridades.   

Elaboró:   NIDYA   ESMERALDA   SÁNCHEZ  CAPACHO.     

1  CSJ,   Auto   de   13   de   mayo   de   2009,  exp.  08001-22-13-000-2009-00083-01.     

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