AC1372-2014 [2002-00072-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

Magistrada  Ponente   

MARGARITA  CABELLO BLANCO   

Bogotá, D. C., veinte (20)  de marzo de dos mil catorce (2014).   

AC  1372-2014   

Ref: Exp.     08001     31    003    2002    00072  01   

Procede la Corte a resolver  sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  formulada por la parte  actora,  frente  a  la  sentencia  de  11 de mayo de 2012, proferida por la Sala  Civil-Familia  del Tribunal Superior de Barraquilla dentro del proceso ordinario  de  responsabilidad  civil  seguido  por  LUÍS  CARLOS  SOLANO TAPIA contra las  SOCIEDADES  COMERCIALES  GAS  NATURAL  COMPRIMIDO  S.A, PROMIGAS S.A y CONTRATEC  LIMITADA.   

ANTECEDENTES   

    

1. El  convocante  formuló  demanda  de  responsabilidad  civil  extracontractual,  para  lo  cual  reclamó  que  se  declare  civilmente  responsable a los opositores y se paguen  “los     perjuicios  consistentes  en  el  daño  emergente  y  en  el lucro cesante que se determine  pericialmente,    mediante    inspección    judicial   con   intervención   de  peritos”.     

    

1. Fundamentó sus  súplicas  básicamente  en  la  pérdida  total de un vehículo de su propiedad  cuando,  en  el  año  2001, el automotor, conducido por el señor ROGER TRILLOS  RENGIFO,  llegó  a  una  estación de servicio “conocida como PROMIGAS”. El  operario  de  turno  no  adoptó  las  medidas  necesarias para la seguridad del  rodante    y    luego   de   alejarse,   “no  habiendo  recorrido  un  kilómetro se produjo por escape de  gas el incendio del vehículo”.     

    

1. Agotado  el  trámite  procedimental  de  rigor,  el  Juzgado  Tercero  Civil del Circuito de  Barranquilla  culminó  el litigio en primera instancia mediante sentencia de 16  de diciembre de 2008 denegándo las pretensiones incoadas.     

           4-   La  referida  decisión,  fue  recurrida  en  apelación,  alzada  que  tramitó  el  Tribunal  Superior con sentencia confirmatoria.   

          Expuso el fallador  de  segundo grado luego de encontrar acreditados los presupuestos procesales, el  problema   jurídico   debatido,   y   realizó  algunas  reflexiones  sobre  la  responsabilidad  civil,  destacando  la  ausencia  de prueba “que  permita  afirmar  y  entender,  que  el  incendio  del  bus,  tuvo  lugar  por  una  mala  prestación  del  servicio  de  suministro   de  gas  natural,  como  esgrime  el  actor,  y  menos  cuando  del  comprobante  de  pago  (…)  que  obra  en  el folio 9, se ve constatado que la  próxima  revisión  del  vehículo  estaba  señaladas  para el 17 de marzo del  2002”.   

          A  renglón  seguido  aseveró  que no existía  certidumbre  sobre  una   negligente prestación del servicio de gas, o que  el    trabajador    tuvo    que    escuchar    el    ruido   generado   por   la  fuga, pues son elucubraciones que ni siquiera permiten  determinar  la  existencia  de  un  indicio  de  responsabilidad.  En  últimas,  expresó  el sentenciador, no se lograron demostrar los supuestos que configuran  la responsabilidad civil pretendida.   

          5- La parte actora  interpuso  recurso de casación. El Tribunal lo concedió por auto de 28 de mayo  de  2013   (folios  90-92  del  cuaderno  de  segunda  instancia). Admitido  el   recurso por la Corte (folio 5), en tiempo hábil se sustentó. Procede  la  Sala  ahora  a pronunciarse sobre la admisibilidad de la demanda previas las  siguientes,   

CONSIDERACIONES   

1. La naturaleza dispositiva y estricta del  recurso  en  cuestión,  cuyo propósito es el quiebre de una sentencia amparada  por  la presunción de legalidad y acierto, exige que el escrito presentado para  sustentarlo  se  sujete  a  determinados  requisitos  formales, porque al fin de  cuentas,  ese  libelo  constituye  la  moldura  dentro  de la cual la Corte debe  discurrir  su  actividad;  de  ahí  que competa al censor atender un mínimo de  exigencias   en   procura   de   tornar  idónea  la  respectiva  sustentación.   

2.  En el caso que se examina se formularon  dos  cargos,  ambos  presentados al amparo de la causal primera de casación que  contempla el precepto 368 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.   

3.  La primera acusación la hizo consistir  el  recurrente en que se vulneraron los preceptos 2341 y 2356 del Código Civil,  “procediendo  tal  infracción  de  la apreciación  errónea  por  error  de  hecho,  al  no  tener  en  cuenta  una  de las pruebas  fundamentales”      que    soportaron    las  pretensiones  como  lo  fue  el  dictamen pericial, mismo que sirvió del móvil  para  emprender  la  acción  ordinaria de responsabilidad civil, y reclamar los  valores relacionados con el daño emergente y el lucro cesante.   

Destacó  apartes  de  la  experticia  cuya  inobservancia  pone  de presente y concluyó que el yerro en la apreciación del  medio   de   convicción   “se  basa”  en  desconocer que aquella “demuestra  las   circunstancias   y  causas  del  incendio  del  vehículo  de  placas  UVV  718”.     

3.1   El   Tribunal,   en   su   discurso  argumentativo  señaló, tras explicar la posición del auxiliar de la justicia,  que  su  juicio  se fundamentó en presunciones, “no  en  hechos  debidamente  acreditados; y si la causa del incendio hubiera sido la  fuga  de  gas,  debido  a la fatiga del material que hace parte de los elementos  que  poseen  los  vehículos  para beneficiarse del servicio de gas; no se puede  afirmar  con  algún grado de certeza, la defectuosa prestación del servicio de  suministro  de gas, o que el operario debió escuchar el ruido producido por una  fuga no atribuible al expendedor del combustible. (…)”.   

3.2 Contrastada la argumentación del fallo  combatido  con  el  reproche  vertido  en  la  demanda,  se  observa  que  no se  cuestionó  en  toda  su  dimensión, la motivación de la sentencia puesto que,  ningún  esfuerzo  hizo el casacionista por reparar el análisis que se realizó  sobre  la  experticia;  tampoco  se atacó lo relativo al dicho del ad  quem  respecto  de  la  necesidad de  probar la negligencia en la prestación del servicio de gas.   

         Ello  advierte entonces que, los razonamientos por cuyo conducto el  juzgador  concluyó  que  no  se  demostraron  “los  supuestos  que  configuran  la  responsabilidad  civil  reclamada”  a  la  postre se han mantenido enhiestos, dado que en la cortedad  de las palabras de la crítica no fueron interpelados.   

                     En  este  sentido  la  Corte  tiene  dicho  que  si  se  pretende combatir “con  éxito un juicio jurisdiccional de instancia, no deben hacerse  de  lado  los  fundamentos  del  mismo,  puesto  que  en  este campo un cargo en  casación  no tendrá eficacia legal sino tan solo en la medida en que combata y  desvirtúe    directamente    cada    uno    de   tales   argumentos”  (sentencia  035  de 12 de abril de 2004, expediente 7077). Por  tanto,   “…‘en  su  empeño,  vista la cuestión desde la perspectiva de las apreciaciones que sobre  las  pruebas  hizo  el  sentenciador,  el  impugnante  debe  combatirlas  en  su  totalidad,  en  el  entendido  de que de mantenerse siquiera una de ellas en pie  que   le   preste   suficiente   apoyo’  a la resolución atacada, ‘no  queda  habilitada  la  Corte para  llegar  a casar ésta, por más que la acusación parcial propuesta sea viable y  contundente’…”.  (Auto  de  23 de junio de 2011,  expediente 2003-00222-01).   

Por  las  razones  anotadas, el cargo no se  admitirá.   

4.  El segundo embate, igualmente formulado  al  abrigo  de  la  causal  inaugural  del recurso extraordinario prevista en el  precepto  368  del CPC, esgrime que la sentencia transgredió la ley sustancial,  concretamente  los  artículos  187,  252  y  305 de la misma obra, “procediendo  tal  infracción  de  la  apreciación errónea por  error  de  hecho al no tener en cuenta la prueba o informe rendido por el Cuerpo  de Bomberos (…)”.   

4.1  Tratándose  de  la  causal inicial,  acorde  con el artículo 374, numeral 3º del Código de Procedimiento Civil, al  recurrente   le   corresponde,   entre   otras,   señalar  con  precisión  las  “normas    de    derecho   sustancial”  que  estime  quebrantadas, hipótesis que, como reiteradamente  se  ha  sostenido,  se  materializa  con,  “señalar  cualquiera  de  las disposiciones de esa naturaleza”  (auto     de     4     de     marzo     de    2013    expediente    2008-00284);  obviamente, en la medida en  que  constituya  basamento  esencial  de  la  sentencia  cuestionada,  como así  aparece        regulado        por        la        normativa       ejusdem.   

                  La  Sala,  a  propósito  de  la  causal  primera  de  casación ha expuesto que  “…en  el  marco  de  dicho  motivo casacional, es  deber  del  impugnante precisar las normas sustanciales violadas, cualquiera que  sea  la  vía  que  haya  escogido  para perfilar su acusación: la directa o la  indirecta,   sin   que,   tratándose   de  esta  última,  pueda  excusarse  su  señalamiento  a  pretexto  de  la  demostración de los errores de apreciación  probatoria  que  se  le endilguen al fallo, o de la determinación de las normas  probatorias           supuestamente           quebrantadas          –cuando se predique la comisión de un  yerro  de  derecho-,  pues  si  a   esto último se limitare el recurrente,  omitiendo  la mencionada exigencia, quedaría trunca la acusación, en la medida  en  que  no  podría  la  Corte,  al analizar el cargo, establecer oficiosamente  cuáles  disposiciones  materiales  habrían sido quebrantadas a consecuencia de  los  yerros  que  se hubieren acreditado” (auto de 7  de diciembre de 2001, Exp. 0482-01) (Negrilla fuera de texto).   

          Los preceptos por  cuya   infracción   se   duele  el  censor,  no  corresponden  a  disposiciones  sustantivas.  En  efecto,  el  canon  252  alude al documento auténtico, el 305  refiere  a  la  congruencia de la sentencia y el 187 a la valoración conjunta e  integral de los medios de convicción.   

             Por     cuanto  ninguna  de  las  normas  señaladas tiene la connotación de sustancial, en los  términos  dichos,  porque  todas  se relacionan con el régimen probatorio y no  respecto  a  un  derecho  subjetivo, se torna bastante la mencionada deficiencia  para que el referido cargo tampoco pueda recibir impulso.   

          Habida  cuenta  de  lo  manifestado,  las  acusaciones  no  se  allanan  a  las exigencias formales del artículo 374 del C. de P. C. situación  que  apareja  su  inadmisión  y,  correlativamente,  la  deserción del recurso  extraordinario aquí formulado.   

DECISIÓN   

En mérito de lo expuesto,  la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

         Primero:  INADMITIR   la  demanda  presentada  por la parte  actora,  a  través  de  apoderado, frente a la sentencia de 11 de mayo de 2012,  proferida  por la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior de Barraquilla dentro  del  proceso  ordinario de responsabilidad civil seguido por LUÍS CARLOS SOLANO  TAPIA  contra  las  SOCIEDADES  COMERCIALES GAS NATURAL COMPRIMIDO S.A, PROMIGAS  S.A y CONTRATEC LIMITADA.   

         Segundo:        Consecuencialmente,  DECLARAR   desierto  el  recurso  de  casación  en  referencia.   

Tercero:   ORDENAR  devolver  el  expediente  al  Tribunal          de         origen.   

NOTIFÍQUESE  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH   MARINA  DÍAZ  RUEDA   

FERNANDO    GIRALDO    GUTIÉRREZ    

ARIEL    SALAZAR  RAMÍREZ   

LUÍS  ARMANDO  TOLOSA  VILLABONA   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ    

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