ATC963-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

ATC963-2014  

Radicación    n°  11001-02-03-000-2014-00337-00   

Bogotá, D. C., veintiocho (28) de febrero de  dos mil catorce (2014)   

Se resuelve lo que corresponde respecto de la  acción  de tutela instaurada por Camilo Enrique Castañeda y Betsabé Benavides  de  Rodríguez  frente  a  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito  Judicial  de  Cundinamarca y al Juzgado Penal del Circuito de Funza; extensiva a  la Sala de Casación Penal.   

              

1. ANTECEDENTES  

1.  Piden los gestores la protección de los  derechos  fundamentales  al  debido  proceso  y  al  buen  nombre, presuntamente  quebrantados por los querellados.   

               2.  La queja constitucional y las evidencias aportadas a este expediente revelan  que   contra   los   promotores   se  adelantó  investigación  por  ser  coautores  del  concurso  de  conductas  punibles de trata de  personas,  agravada,  obtención  de  documento  público  falso  y  falsedad en  documento privado.   

                 El  a  quo  condenó a Camilo  Enríquez  Castañeda  a  326  meses  de  prisión  y  a  Betsabé  Benavides de  Rodríguez  a  317  meses de cárcel, y el ad quem  redujo  esas  penas  a  306 y 297 meses de reclusión,  respectivamente.   

                Contra  la  anterior decisión, la defensora de los sindicados interpuso recurso  de  casación,  el  cual  culminó  casando  de  oficio  y parcialmente el fallo  atacado,  para  en  su  lugar  revocar la condena por el ilícito de falsedad en  documento privado por pretermisión del principio de congruencia.   

Ahora, los accionantes reprochan la labor del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca  porque  fundó su  providencia   en   hechos  inexistentes  y  en  adecuaciones  típicas  erradas,  configurándose   así   una   interpretación   equivocada   de  la  situación  fáctica.   

Y  cuestionan  a la Sala de Casación Penal,  por  asegurar sin estar demostrado, que: (i) Betsabé Benavides era enfermera de  un   centro   asistencial;   y   (ii)   los   sindicados  “(…)  sabían  y  eran  conscientes  de  que  no  estaban  inmersos en las  gestiones  de  una adopción, ni siquiera irregular, sino que, por el contrario,  con  pleno  concurso  de  su  voluntad y con conocimiento inequívoco de su obra  ilegal  captaron y negociaron un infante como si se tratara de una mercancía, a  cambio de una determinada suma de dinero”.   

Desde   esa  perspectiva,  sostienen  que:  “(…)  es evidente que las providencias emitidas por  las  autoridades  referidas  están  inmersas  en el defecto fáctico, ya que es  indudable  que  estos  funcionarios carecen de sustento probatorio para soportar  [las   mismas]  (…) violando sus  derechos            y           [garantías]  fundamentales”.     

   

3.    Piden    ordenar    su    libertad  inmediata.   

   

2. CONSIDERACIONES  

1.  Revisadas las evidencias adosadas a este  expediente  se  confirma que, en efecto, el amparo deprecado comprende a la Sala  de  Casación  Penal, concretamente, por la providencia dictada el 16 de octubre  de  2013,  no casando la sentencia atacada, es decir, la emitida por el Tribunal  Superior  del  Distrito  judicial  de  Cundinamarca,  y  casándola  de oficio y  parcialmente  para  en su lugar, revocar la condena por el delito de falsedad en  documento privado por pretermisión del principio de congruencia.   

En  consecuencia, sancionó a Camilo Enrique  Castañeda  y  Betsabé  Benavides  de  Rodríguez  a 294 meses de prisión como  coautores  de  las  conductas  punibles  de  trata  de  personas y obtención de  documento público falso.   

2. Desde esa óptica, no es posible avocar el  conocimiento  de  la actual tutela, porque el aludido fallo fue proferido por el  órgano  límite  y  de  cierre de la jurisdicción ordinaria que tiene la Corte  Suprema  de Justicia por disposición constitucional, lo cual, de acuerdo con la  jurisprudencia  de  esta  Sala, “(…) impide que sus  decisiones  puedan  ser  objeto de nueva revisión o examen por ella misma o por  otras  autoridades,  puesto  que  en tal condición no existe otro organismo que  pueda   disputarle   los   pronunciamientos   que   haga  dentro  de  su  propio  ámbito”1.   

3.  Así  las  cosas,  se  impone aplicar el  mencionado  precedente a la presente situación fáctica, en consecuencia, no se  admitirá  a  trámite  el asunto con fundamento en lo expuesto, como tampoco se  remitirá  a la Corte Constitucional para su eventual revisión, porque con este  proveído  no  se  está  definiendo el fondo de la salvaguarda deprecada.    

4.   Esta   determinación   es   adoptada  exclusivamente,  por  el  magistrado  ponente,  siguiendo la tesis trazada en el  auto  dictado  el  10  de  abril  de  2008,  en  el  cual  se dijo: “[d]e  conformidad  con  el  inciso  primero  del artículo 15 del  Decreto  2591  de  1991,  “[l]a  tramitación de la tutela estará a cargo del  juez,  del  presidente  de  la  sala  o del magistrado a quien éste designe, en  turno                riguroso,(…)”2 y con  arreglo  al  artículo  29  del Código de Procedimiento Civil, cuyos principios  generales  son  aplicables  al  trámite  en  todo  cuanto  no  se  oponga a sus  normas3,  “[c]orresponde a la Sala de Decisión  dictar  las  sentencias  y  los  autos  que decidan la apelación o queja, o una  acumulación  de procesos, o un conflicto de competencias; contra estos autos no  procede   recurso   alguno.   El   magistrado  ponente  dictará  los  autos  de  sustanciación   y  los  interlocutorios  que  no  correspondan  a  la  Sala  de  Decisión”.   

3. DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,                      

                                       

RESUELVE:  

Primero: Inadmitir a  trámite  la  demanda  de  tutela  presentada  por  Camilo  Enrique Castañeda y  Betsabé  Benavides  Rodríguez frente a la Sala Penal del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca  y  al Juzgado Penal del Circuito de Funza;  extensiva a la Sala de Casación Penal.   

              

Segundo: No remitir  el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.   

Tercero: Disponer la  devolución de los anexos sin necesidad de desglose.   

Comuníquese  a los interesados la decisión  aquí adoptada.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado  

    

1  Auto  de  30  de  junio de 2011, expediente 01355-00,  reiterado el 29 de enero de 2013, expediente 00146-00.   

2  Expediente  2008-00468-00;  autos  de  16  de mayo de  2008,  exp. 00724-00; 19 de abril de 2010, exp. 00531-00; 10 de febrero de 2011,  exp. 00186-00; y 8 de abril de 2013, exp. 00682-00.    

3  COLOMBIA,  PRESIDENCIA  DE  LA  REPÚBLICA.  Decreto  306.  (19, febrero, 1993).  Artículo  4. Por el cual se reglamenta el Decreto 2591 de 1991. Diario Oficial.  Bogotá, D.C., 1992. no. 40344.     

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