AC3222-2014 [2013-03033-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

AC3222-2014  

Radicación           n°  11001-0203-000-2013-03033-00   

Bogotá  D.C., trece (13) de junio de dos mil  catorce (2014).   

Se pronuncia el Despacho sobre el «recurso    de   súplica»   formulado  por  el  apoderado  de  la  impugnante  extraordinaria  (fls.135-142),  respecto  de auto de 19 de mayo del año en curso (fls.129-134),  proferido   en   el   trámite   de  la  «demanda  de  revisión»  presentada  a  nombre  de  E………….  A………….  F…….. B……, de quien se afirma es heredera de la causante  A……  B……  de  F……,  actora  en el proceso ordinario promovido contra  L……  A……  J…  A…….  y J………. C….. de J…, que se adelantó  ante  el Juzgado 2º Civil del Circuito de San Andrés, a continuación del cual  se informa se sigue juicio ejecutivo.   

ANTECEDENTES  

1.  La señora Magistrada Ponente, en el  proveído  atacado  denegó  la  invalidación  parcial de la actuación surtida  ante  esta  Corporación,  solicitada  mediante  nulidad por el mandatario de la  recurrente,   antes   «agente  oficioso»,     basado     en     que     se     produjo    la    «interrupción   del   trámite   de   la   revisión», debido a la enfermedad grave que lo afectó.   

En  la  señalada  decisión  se alude, a la  aportación  por  el profesional del derecho de unas certificaciones médicas en  las  que  se  informa  sobre  la  afectación  de  su salud por una «reacción       alérgica       a      alimentos      –    urticaria   severa»,  que  lo incapacitó en total por los días que corrieron entre el  1º  y  el  7º de marzo de 2014, y se resalta que al paciente se le prescribió  la  imposibilidad  de «hacer actividades que requieran  atención  como  conducir  automóvil,  salir  a  la  calle, entre otras, por la  posible      somnolencia      que      pueda      generar     el     medicamento  (antihistamínico)».   

Así  mismo, con apoyo en precedente de esta  Corporación,  se  fija  el  entendimiento  de  lo considerado como «enfermedad      grave»,  para  los  efectos  del artículo 168 del Código de Procedimiento  Civil,  precisando que aquella «no refiere únicamente  a  las  diagnosis o patología de la enfermedad, sino, además, que sea de tales  características  que  impidan el cumplimiento de la labor asumida»,  y  se  advierte que los documentos allegados no evidencian que el  solicitante          (…)         ‘en  forma  absoluta,  irresistible  o  insuperable’,   tuviere  impedimento,   en  el  tiempo  que  duró  su  incapacidad,  para  realizar  las  actividades  profesionales  que  le  permitieran  subsanar  en  su totalidad las  deficiencias  formales  de  la  demanda  de  revisión,  tampoco presentar en la  oportunidad  legal  para  hacerlo  los  escritos  subsiguientes  que obran en el  informativo,  como  que  del  dictamen  médico no se indica, que al paciente le  estuviera   prohibido   realizar   cualquier  actividad  intelectiva,  agregando  que al no exigirse la comparecencia del apoderado para  la  entrega en Secretaría de escritos como el aludido, bien podía realizarlo a  través de otra persona.   

2.  El recurrente invoca razones, entre  otras,  ligadas  a  la condición de ser humano, a las vivencias de los jueces y  profesionales  del  derecho,  en  el  universo  de  la  actividad  judicial,  al  carácter  científico  de  las  prescripciones  médicas,  su interpretación o  valoración,  y  la  consagración  por  el  legislador  de  la  posibilidad  de  interrumpir  el  proceso  por  motivo  de  «enfermedad  grave»  de  los  apoderados de las partes, aseverando  que  él la padeció, dado que «ni siquiera podía dar  lectura  a una decisión judicial, redactar los borradores correspondientes para  dar  la  respuesta  y,  presentar  un  memorial coherente y racional», por lo que pide revocar la decisión cuestionada.   

3.   Por  Secretaría  se  corrió  el  traslado  previsto  en  el  precepto  364 del Código de Procedimiento Civil, no  habiendo  hecho  manifestación  alguna  los  destinatarios de ese acto procesal  (fls.143-144).   

CONSIDERACIONES  

1.            Sobre  el recurso de súplica dispone el  artículo  363  ibídem que  «(…)  procede contra los  autos  que  por  su  naturaleza  serían  apelables,  dictados por el magistrado  sustanciador  en  el  curso  de  la  segunda  o  única  instancia, o durante el  trámite  de la apelación de un auto.  También procede contra el auto que  resuelve   sobre   la   admisión  del  recurso  de  apelación  o  casación  y  contra  los  autos que en el trámite de los recursos  extraordinarios  de  casación o revisión profiera el magistrado sustanciador y  por   su   naturaleza   hubieran  sido  susceptibles  de  apelación» (se resalta).   

2.   En  el caso analizado, si bien la  providencia  recurrida  es  de  la  Magistrada  Ponente,  y  se  profirió en el  trámite  de un «recurso extraordinario»,  respecto  de la misma, no se halla contemplado de manera expresa  que        admita       «apelación».   

Obsérvese, que el contenido de la decisión  se  concreta  a  «[d]enegar  la  solicitud de nulidad  pretendida,  acorde  con  lo  expuesto  en  la  motivación  (…)»,     en     tanto     que    del    precepto    147    ejusdem,  en  armonía con el numeral 5º  del  351, se infiere que en la actualidad solo se halla autorizada la alzada con  relación  al  «auto que decrete la nulidad de todo el  proceso, o de una parte del mismo».   

Lo anterior se concretó con la modificación  introducida  por  el  artículo  14 de la Ley 1395 de 2010, quedando derogado el  ordinal   8º   de  la  citada  disposición,  que  preveía  genéricamente  la  «apelación» para   el  proveído  que  «decida  sobre  nulidades   procesales»,  por  lo  que  –se  repite-, únicamente está vigente  frente  a  autos  que  decreten  total  o  parcialmente  la invalidación de una  actuación procesal.   

   

Esa temática la examinó la Corte en CSJ AC,  19   ago.   2011,   rad.   2009-02047-00,  en  el  que  el  Magistrado  Ponente,  expuso:   

El  precitado  artículo  351  también  fue  modificado  por  la  Ley 1395 de 2010, y en punto de las decisiones adoptadas en  torno  a  las  nulidades  procesales  admitió  la  procedencia  del  recurso de  apelación    únicamente    respecto    del    auto    que    ‘declare la nulidad total o parcial del  proceso’   (numeral  5º),  dejando  sin  tal  medio de impugnación el proveído que la niega.   Así  lo  explicó  esta  Corporación,  pues  refiriéndose  a  la  citada  ley  dijo:   ‘(…)   la  nueva  ley,  en  su artículo 14, introdujo una reforma al artículo 351 del  Código  de  Procedimiento Civil, en el sentido de consagrar la apelabilidad del  auto  que  ‘declare la  nulidad  total  o  parcial  del proceso’,  pero no la de aquel que la niegue, lo cual guarda consonancia, de  un  lado, con la supresión de los numerales 4º y 8º de dicho precepto, que le  otorgaban    ese    carácter    a   la   providencia   que    ‘decida    el    trámite    especial  contemplado   en   el   artículo  142’   y  al  que   ‘decida   sobre   nulidades’,  y,  de  otro, con la inalteración del artículo 147 ibídem, que  le    da   tal   connotación   solamente   al   auto   que    ‘decrete  la nulidad de todo el proceso  o  de una parte del mismo’,  de  suerte que la providencia que niegue una solicitud de nulidad en vigencia de  la   Ley  1395  de  2010,  sin  equívoco  alguno,  no  es  apelable’   (Auto  de  10  de noviembre de  2010, Exp.No.2002 00002 01).   

3.             Ante  la  reseñada  circunstancia,  se  infiere    la    improcedencia   del   «recurso   de  súplica»  que  motivó  la  llegada  al Despacho del  presente  asunto,  por lo que de conformidad con el numeral 2º del canon 38 del  Estatuto Procesal Civil, habrá de rechazarse.   

(…),   si   cuando   se  encuentra   ambivalencia  o  ambigüedad  en la aducción de los medios de impugnación debe  hallarse  el  sentido  que esté más conforme con  las manifestaciones del  memorial,  ello  no  aplica,  como  sucede  en  el  evento  examinado, cuando la  formulación  es  concreta,  clara  y  específica  y  no  se  da lugar a duda o  hesitación,  debiéndose  respetar  su  querer  sin acudir a interpretarlo para  desentrañar  lo  que quiso decir, ni siquiera bajo la égida de una salvaguarda  de   su  derecho  a  ser  oído  en  sus  reproches, toda vez que se impone  siempre lo que emerge diáfano de su escrito.   

DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada  de  la  Sala  de  Casación  Civil  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

Primero: Rechazar  por      improcedente      el      «recurso     de  súplica»  formulado  contra el auto de 19 de mayo de  2014, por el mandatario judicial de la impugnante extraordinaria.   

Segundo: Vuelva el  expediente  al Despacho de la señora Magistrada Ponente, para lo pertinente, en  cuanto a lo indicado en el último punto de la parte motiva.   

Tercero:  Secretaría proceda de conformidad.   

Notifíquese  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

Magistrada    

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *