AC3496-2014 [2002-00099-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

MAGISTRADO PONENTE  

AC3496-2014  

Radicación           n°  88001-31-03-001-2002-00099-01   

(Aprobado  en sesión de veintiuno de mayo de  dos mil catorce)   

Bogotá D.C., veintiséis (26) de junio de dos  mil catorce (2014)   

Se  pronuncia  la Corte sobre la solicitud de  adición de la sentencia proferida en el asunto de la referencia.   

I. ANTECEDENTES  

1. El fallo dictado  en  la  primera instancia condenó a  los demandados a pagar las siguientes  cantidades:  (i) $69’074.000  y  50  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  que  a  la fecha de esa  providencia    equivalían    a    $24’845.000      y      $25’000.0000  a  favor de J…. H……. V….. O……. por concepto de  lucro   cesante,   perjuicios   morales   y  daños  a  la  vida  de  relación,  respectivamente;      (ii)      $120’804.537  por  daño emergente a favor de H…… V…… M…….. y  Y……….   O……  de  V…..  y  25  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,   equivalentes   a   la   fecha  de  la  sentencia  a  $12’422.500  a  cada  uno  de  ellos  como  resarcimiento     de     los     daños     morales;    (iii)    $19’073.298  y 25 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes por lucro cesante y daño moral a favor de D…..V…… del  R…….[Folio 1016, c. 1]        

2.   Apelada  la  anterior  decisión  por  los  demandantes  y las demandadas G…….. P……..  G……..    Ltda.    e   I………….   T…….   Ltda.,   el   ad  quem  la  confirmó.  [Folio  69,  c.  tribunal]    

3.  Contra  dicha  providencia,  las  partes  formularon  el  recurso  extraordinario de casación.  [Folios 72 a 79, c. tribunal]   

          4.  El  9  de  diciembre de 2013, la Corte  casó  parcialmente el fallo materia de censura, y en el que profirió de manera  sustitutiva,  aumentó el monto de la condena por concepto de daño a la vida de  relación  de  J…..  H……  V….. O……., la que fijó en $70’000.000. [Folio 258]   

5.  Los demandantes  solicitaron  que  se  adicionara  dicha  determinación  extendiendo  la condena  impuesta     por     concepto     de     perjuicios    morales    «expresándola   con  base  en  el  salario  mínimo  legal  vigente  correspondiente   a   la   fecha   de  la  sentencia  complementaria»,  en  cumplimiento  de lo previsto en el inciso 2° del artículo  307 del Código de Procedimiento Civil. [Folio 263, c. Corte]   

II. CONSIDERACIONES  

1. La adición de la  sentencia  -establece  el  artículo  311  del  Código  de Procedimiento Civil-  procede  en caso de que se omita la resolución de cualquiera de los extremos de  la   litis,  o  de  otro  punto  que  por  mandato  legal  deba  ser  objeto  de  pronunciamiento.   

La  facultad  que se le confiere al juzgador  para   complementar   la  decisión,  entonces,  no  está  concebida  como  una  oportunidad  otorgada  a  las  partes  para  disipar cualquier incertidumbre que  puedan   albergar,   ni  resolver  las  peticiones  que  no  plantearon  en  las  instancias,  o  que  dada  su  escasa  trascendencia,  no  se les considera como  aspectos esenciales del litigio.   

2. Las omisiones de  pronunciamiento  sobre las cuestiones que necesariamente debían ser materia del  debate  en  la  acción  judicial  -ha  dicho la jurisprudencia- son las que dan  lugar  a  la  medida  de  complementación,  de  modo  que  su procedencia está  supeditada  a  la  verificación  de ciertas hipótesis como que el sentenciador  hubiera  incurrido  en olvido frente a «alguno de los  extremos  de  la  litis»,  o  cuando  no se pronuncia  «respecto  del  thema  decidendum,  plasmado  en  la  relación   jurídica  sustancial  y  procesal  controvertida  en  proceso,  las  pretensiones  y  las  excepciones  formuladas  o  aquellas  que debe declarar ex  officio  (artículos  310  y  311,  Código  de Procedimiento Civil)» (CSJ AC, 30 Ago. 2010, Rad. 02191-01)   

En  efecto,  preceptúa el artículo 305 del  estatuto  procesal  que  la sentencia debe estar en consonancia con los hechos y  las   pretensiones   aducidas  en  la  demanda  y  en  las  otras  oportunidades  contempladas  en  dicha  codificación,  y  con  las  excepciones  que aparezcan  demostradas  y  hubiere  alegado  la parte demandada si así lo exige la ley, lo  que  supone  que dicha providencia ha de contener «un  pronunciamiento  congruente,  simétrico,  coherente,  completo  e íntegro, sin  omitir  el  petitum,  causa  petendi, fundamentos fácticos o normativos, ni las  excepciones  incoadas  expresamente  o,  aquéllas  respecto  de  las  cuales el  ordenamiento  impone  el  deber  de  reconocer  oficiosamente,  así no se hayan  formulado»  (CSJ AC, 30 Ago. 2010, Rad. 02191-01), en  ausencia  de  lo  cual  procede  la  adición en los términos del artículo 311  ejusdem.   

Si     el    fallador,    contrario  sensu, no ha dejado de proveer  sobre  alguno  de  los  extremos  de  la  controversia  o no guardó silencio en  relación  con  cualquiera de las cuestiones que necesariamente debía resolver,  un proveimiento adicional carecería de sentido.   

3.     La  complementación  reclamada  por  los recurrentes en este caso, no está fundada  en  verdaderas  deficiencias  de  contenido  del  fallo  proferido por la Corte,  porque  el cuestionamiento se hizo sobre la condena al pago de la indemnización  por  perjuicios  morales  que  se  impuso  a  los  demandados,  cuestión que ni  siquiera  fue  objeto  de  debate  en  el  recurso  extraordinario de casación.   

Los  demandantes  censuraron en esta sede la  aplicación           extensiva           de          la          «compensación»  prevista en el artículo  2357  del  Código  Civil a la reparación del perjuicio propio que se irrogó a  los  padres  e  hija  de  J……  H…….. V…… O….. (cargo primero) y la  equivocada  valoración de las pruebas en torno del daño a la vida de relación  de aquel (cargo segundo).   

Al prosperar sólo el último de los ataques  propuestos,  la  Corte  casó  parcialmente  el fallo proferido por el Tribunal,  indicando   que   la  sentencia  de  remplazo  se  limitaría  a  «analizar  la  cuantificación del perjuicio de la vida en relación  concedido     a     V…..     O…..»1,  lo  que dio  lugar  a  la  modificación  del  numeral  cuarto  de  la  parte  resolutiva del  pronunciamiento  del  a  quo  «con  el  fin de aumentar la condena por concepto de  daño  a  la  vida  de  relación…»,  en  tanto las  restantes  disposiciones  de  esa  providencia  que  fueron  confirmadas  por el  ad    quem    quedaron  incólumes.   

En  ese orden de ideas, si lo atinente a los  perjuicios  morales  no  fue  objeto  de  estudio  ni de decisión en sede de la  impugnación  extraordinaria, es claro que la Corte no sustituyó al juzgador de  segunda  instancia  en  la  determinación  adoptada  frente  a  ellos, pues tal  posición  se  asumió  únicamente  en  relación  con  la  indemnización  del  perjuicio   conocido   como  «daño  a  la  vida  de  relación»  de  uno  de  los demandantes.     

Los perjuicios de orden moral, no modificados  por  esta  Corporación, se fijaron desde la primera instancia en una unidad que  no  es  estática  ni  fija,  como  lo  es la correspondiente al salario mínimo  mensual  legal  vigente  cuyo  incremento  está  vinculado  a la variación del  índice de precios al consumidor (IPC).   

El indicado factor de actualización propende  porque  la  obligación a cargo de los demandados se liquide a futuro en valores  reales,  con  la  finalidad  de  que  al  momento  del pago la condena no se vea  afectada por la pérdida adquisitiva de la moneda.   

Luego,  si  el  a  quo  condenó  a  los convocados al litigio a pagar 50  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  a  favor  de J…… H……..  V…….  O…….. y 25 salarios mínimos legales mensuales vigentes a cada uno  de  los  demás  demandantes  a título de indemnización del daño moral, y esa  resolución  no  se alteró por el ad quem  o por esta Sala, se entiende que los obligados a resarcir deberán  asumir  su  pago  en  la  cuantía  de  moneda  legal  colombiana  a la que sean  equivalentes  dichas  cantidades  al  momento  de solucionarse efectivamente tal  obligación.    

Las   correspondencias   o   equivalencias  señaladas  en  la  sentencia  de  primera  instancia,  es  decir,  las sumas de  $24’845.000,oo     y  $12’422.500,oo  son apenas  indicativas  del  quantum de  la  condena,  expresado  en  pesos  para  la  época  en  que  se dictó aquella  decisión,  y  por  eso,  en  ningún  momento, pueden considerarse como valores  fijos  no  susceptibles  de  actualizarse,  pues  muy distinto será el monto en  moneda  legal que efectivamente deba pagarse atendiendo a la fecha en que se dé  cumplimiento a la decisión judicial.   

4. Por las razones  que  se  han  dejado  consignadas,  se negará la solicitud elevada por la parte  demandante.   

III. DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de  Justicia,   en   Sala   de   Casación   Civil,  NIEGA  la      solicitud  de  adición  de  la  sentencia  proferida  el  nueve  de  diciembre de dos mil trece en el proceso referenciado.   

Notifíquese y cúmplase.  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

1 Folio  253, c. Corte.     

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