AC4077-2014 [2002-00016-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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SALA DE CASACIÓN CIVIL  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

Magistrado Ponente  

AC4077-2014  

Radicación    n.°  11001-31-10-009-2002-00016-01   

(Aprobado  en  sesión  de  21  de  mayo  de  2014)   

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de julio de  dos mil catorce (2014).-   

Procede   la   Sala  a  decidir  sobre  la  admisibilidad  de la demanda presentada para sustentar el recurso extraordinario  de   casación   que   el  demandante  GUIDO  MEDAGLIA  CASTRO interpuso frente a la sentencia proferida el 14  de  marzo  de  2013  por  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá,  Sala  de  Familia,  en  el  proceso  ordinario  que  él  adelantó en contra de  GLORIA    HELENA    NIETO    DE   MATEUS,     GLORIA    LILIANA    y  JOSÉ  DAVID  MATEUS  NIETO,  en su condición de cónyuge supérstite y herederos determinados  de   Álvaro  Mateus  Vásquez,  y  de  los  HEREDEROS  INDETERMINADOS  del  mismo  causante,  al  que  fueron  vinculados             SANTIAGO,            ÍTALA,        PIEDAD        y  MAURICIO  MEDAGLIA  CASTRO,  como  herederos  determinados  del señor Carmelo Ángel Medaglia  Sánchez,      así      como     sus     HEREDEROS  INDETERMINADOS.   

ANTECEDENTES  

1.            En el escrito con el que se dio inicio al  presente  asunto,  que  obra  del  folio  56  al  60  del cuaderno principal, se  solicitó, en síntesis:   

1.1.           Declarar  que  el  demandante  es  hijo  extramatrimonial  del  señor  Álvaro Mateus Vásquez, ya fallecido; y que como  tal,   tiene   el   derecho   a   heredarlo,  en  la  proporción  que  fija  la  ley.   

1.2.           Ordenar,   como   consecuencia  de  lo  anterior,  a  la  cónyuge  y  a los herederos determinados e indeterminados del  citado  causante,  le  restituyan  al actor los bienes que le correspondan en la  sucesión  de  su  padre,  junto  con  los  aumentos y frutos que hubiese podido  producir desde el fallecimiento de aquél.    

2.            Cumplida la tramitación del proceso, el  Juzgado  Segundo  de  Familia  de Descongestión de esta capital le puso fin con  sentencia  del  30  de  julio  de  2012,  en  la  que  declaró que “el  señor  Guido  Medaglia  Castro  no  se encuentra actualmente  legitimado  en la causa para emprender la acción de filiación en relación con  el  señor  Álvaro  Mateus  Vásquez  (q.e.p.d.)” y,  como  consecuencia  de  ello, negó la totalidad de las pretensiones incoadas en  la demanda.   

3.            La Sala de Familia del Tribunal Superior  de  Bogotá, al desatar la apelación que contra el comentado proveído planteó  el  demandante,  en  el  suyo,  que  data  del  14  de  marzo de 2013, optó por  confirmarlo.   

4.             El  señor  Medaglia  Castro  interpuso  recurso  extraordinario  de  casación contra el fallo de segunda instancia, que  luego  de  haberlo  concedido  el  Tribunal  y  admitido esta Corporación,  sustentó con la demanda que ahora se examina.    

LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL  

Para   arribar  a  la  referida  decisión  confirmatoria,      el      ad     quem,  en  resumen,  estimó:   

1.            Con “apoyo en  la  fotocopia auténtica del registro civil de nacimiento del demandante, señor  GUIDO  MEDAGLIA CASTRO, visible a folio 3 del C-1, se demuestra que figuran como  sus  padres  los  señores  INÉS  CASTRO  CORRALES  y  CARMELO  ÁNGEL MEDAGLIA  SÁNCHEZ,  apareciendo  allí  reconocido  por  el  último de los nombrados. Es  decir,  que  el  documento aludido ciertamente demuestra que el aquí demandante  ya  cuenta  con un reconocimiento como hijo extramatrimonial en la medida en que  en  el  proceso  no obra prueba que acredite que quienes figuran como padres del  actor    estuvieran   unidos   bajo   el   vínculo   matrimonial”.   

2.            Esa  circunstancia implicaba, e implica,  que   “para   obtener  el  reconocimiento  de  hijo  extramatrimonial   del  hoy  fallecido  ÁLVARO  MATEUS  VÁSQUEZ”,    el    accionante    debió    haber    removido    “la      filiación      paterna     que     ostenta     en     la  actualidad”,  temática  en  relación  con  la cual  reprodujo  a  espacio  sendos  fallos  de  esta  Corporación  y  el concepto de  autorizados autores extranjeros.   

4.            La  circunstancia  de  que  al  presente  asunto  hubiesen  sido  citados  y, como consecuencia de ello, vinculados, tanto  los  herederos  determinados como los indeterminados del señor Carmelo Medaglia  Sánchez,  es “inane en este caso, pues el mandato de  integrar  el  contradictorio  con  los  herederos del padre reconocedor para las  resultas  del  proceso  de  filiación  extramatrimonial,  cuya  demanda  fue la  admitida  y  tramitada,  no cumple las exigencias del artículo 83 del C.P.C. si  se  tiene  en cuenta que aquí quienes resisten la pretensión son los herederos  del   pretendido   padre   y   no   los   del  padre  reconocedor”.   

Con    otras    palabras,   “la  orden  de  integrar  el  contradictorio con los herederos del  fallecido  CARMELO  ÁNGEL  MEDAGLIA y el despliegue procesal que se surtió con  ocasión  a  la  misma,  no resultaban necesarios para resolver el proceso, pues  una  vez  más se reitera, aquéllos no resisten la pretensión de la filiación  extramatrimonial   que   fue   lo  demandado  en  estas  diligencias  y  tampoco  conllevaba,  per se, a considerar la viabilidad de remover la filiación paterna  que  ostenta  el  demandante, pues la demanda promovida en estas diligencias, no  tuvo tal propósito”.   

5.             Así   las   cosas,   se   colige  que  “fue  inútil  la  demanda  de  reclamación  de  la  paternidad  extramatrimonial y carente de objeto, pues al ostentar el demandante  la  calidad  de  hijo  extramatrimonial  del  señor CARMELO ÁNGEL MEDAGLIA, no  podía  pretender  la  reclamación  de  la  paternidad extramatrimonial del hoy  fallecido  ÁLVARO  MATEUS  VÁSQUEZ,  de allí que las pretensiones debían ser  desestimadas”.   

6.             Esa   improcedencia   de   la  acción  intentada,  impide  estudiar  los  otros  argumentos  en  los  que el demandante  sustentó  la  apelación  que  formuló  en  contra  del fallo de primer grado,  consistentes  en  que  “en  este caso había quedado  demostrado  el  parentesco del demandante respecto de pretendido padre con apoyo  en  la  prueba  de  A.D.N.  y  que las excepciones perentorias propuestas por la  parte  pasiva  en  estas  diligencias estaban llamadas a fracasar”.   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

Contiene  un solo cargo en el que, con apoyo  en  motivo  inicial  previsto  en  el artículo 368 del Código de Procedimiento  Civil,  se  denunció  la  violación  directa  del  artículo  406  del Código  Civil.   

Para  sustentarlo,  luego  de  reproducir el  citado  precepto  y  buena  parte  de  los  fundamentos  del fallo impugnado, el  recurrente expuso:   

El artículo 406 del Código Civil legitima a  GUIDO  MEDAGLIA  CASTRO  para  peticionar  y  obtener  la  declaración  de hijo  extramatrimonial  de  ÁLVARO  MATEUS  VÁSQUEZ.  La  norma  es  clara, ni fallo  alguno.   Aquí   lo  homologo  al  registro  de  nacimiento  existente  por  el  reconocimiento  que  de  hijo realizó CARMELO ÁNGEL MEDAGLIA SÁNCHEZ respecto  de  GUIDO  MEDAGLIA  CASTRO,  el  cual  no es obstáculo para la declaración de  paternidad que se demandó.   

GUIDO  MEDAGLIA  CASTRO  se  presenta  como  verdadero  hijo  (tenemos  la  prueba  de  ADN  99/99% Probabilidad acumulada de  paternidad,   las   fotos,   él  con  su  padre)  del  padre  que  en  vida  lo  desconoció.   

No  les  es  dado  a  los administradores de  justicia   desconocer   los   derechos   de   las   personas   amparados  en  la  ley.   

‘Los  errores  iudicando,  son  errores  de  juicio,  de lógica jurídica, de razonamiento por  parte  del  juez. Se producen en el acto de juzgar, es decir en la sentencia. Si  el  yerro  recae sobre la norma sustancial se denomina violación directa; si el  error  es  sobre  las pruebas y a través de él se viola la norma sustancial se  denomina     violación    indirecta’.   

Los  Honorable[s]  Magistrados  del Tribunal  Superior  desconocieron  el  artículo 406 del Código Civil y sus alcances cuya  aplicabilidad en el momento procesal es oportuna.   

Sostienen  los  Magistrados que no se pueden  tener  simultáneamente  dos  estados  civiles.  Esto  no  se  presenta  con  la  aplicación  de la norma violada por cuando no hay oposición válida que impida  la  declaración  de  hijo  de  ÁLVARO  MATEUS  VÁSQUEZ,  la señora Jueza que  conoció   el   proceso   durante   7  años  7  meses,  orden[ó]  integrar  el  contradictorio  para  dictar  sentencia  favorable al verdadero hijo. Aplicó la  norma   que   denuncio   como   violada.  La  prueba  de  ADN  permite  asegurar  esto.   

Desafortunadamente  las siguientes titulares  del  despacho, sin estudiar el caso solo pretendieron terminar el proceso con lo  primero  que  se  le  ocurrió a la titular que remplaz[ó] a la Jueza, quien no  solo  desestim[ó]  lo  actuado  sino  que  nombr[ó]  auxiliares de la justicia  aumentando   los   gastos   del   proceso.     

Al  final  solicitó  casar la sentencia del  Tribunal   y  dictar  en  su  reemplazo  una  que  despache  favorablemente  las  pretensiones de la demanda.   

CONSIDERACIONES  

1.            La transcripción de la totalidad de los  planteamientos  expuestos  por  el recurrente para sustentar el único cargo que  propuso  en  la  demanda  de  casación  que  se  ausculta,  evidencia que dicha  acusación  no  satisface  la exigencia contemplada en el inciso 1º del numeral  3º  del  artículo  374  del Código de Procedimiento Civil, relativa a que los  fundamentos  de  cada  acusación deben exponerse “en  forma   clara   y  precisa”,  previsión  que,  como  constante  e  invariablemente lo ha explicado la Corte, significa que la demanda  de   casación   “debe   ser   perceptible  por  la  inteligencia  sin  duda  ni  confusión”,  amén  de  “exacta”  y  “rigurosa”  y   contentiva   de   “los   datos   que   permitan  individualizarla  dentro  de  la  esfera  propia  de  la  causal que le sirve de  sustento” (CSJ, SC del 15 de septiembre de 1994), de  modo  que  permita  establecer  en  dónde radica y de qué manera se produjo el  yerro  atribuido  al  sentenciador  de  instancia,  sin que, por lo tanto, pueda  dejarse  a esta Corporación la carga de definir o desentrañar los alcances del  reproche,  habida  cuenta  de  la  naturaleza  eminentemente  dispositiva  de la  casación.   

2.             Es  tal  la  abstracción,  cortedad  e  incoherencia  de  los argumentos aducidos por el recurrente, que resulta forzoso  para  esta  Corporación  colegir que ellos no identifican el error jurídico en  que  pudo  incurrir  el Tribunal, cuando concluyó que el demandante carecía de  legitimación  para  reclamar  la  filiación  paterna  que  en relación con el  señor  Álvaro  Mateus  Vásquez  solicitó  en  la  demanda,  debido a que fue  reconocido  como  hijo  extramatrimonial  por  parte  del  señor Carmelo Ángel  Medaglia  Sánchez,  estado  civil  que  aún  conserva  y que halló plenamente  comprobado  con  la copia del registro civil de nacimiento que del actor obra en  el expediente.   

3.             No  sería  suficiente,  a  efecto  de  atribuirle  alguna  configuración  al cargo, entender que como el artículo 406  del  Código  Civil  consagra             que   “[n]i  prescripción ni fallo alguno, entre  cualesquiera    otras   personas   que   se   haya   pronunciado,   podrá  oponerse a quien se presente como  verdadero  padre  o  madre del que pasa por hijo de otros, o como verdadero hijo  del  padre  o  madre  que  le  desconoce”, le estaba  vedado  al Tribunal fincarse en el referido estado civil del actor, para negarle  viabilidad  a  la  acción  por  él  intentada, pues con tal comprensión no se  supera la imprecisión y vaguedad del cargo.   

4.            Añádese a lo anterior, que el reproche  deviene desenfocado e incompleto, como a continuación se explica.   

4.1.  La  exigencia de precisión y claridad  atrás  advertida,  comporta,  además,  que  sea  obligación del recurrente en  casación,  combatir  íntegramente  los argumentos que, en verdad, le prestaron  apoyo a las decisiones adoptadas por el sentenciador de instancia.   

Sobre  el  punto,  tiene  dicho  la  Corte  que:   

Debe tenerse en cuenta, además, que, habida  cuenta  del  carácter  eminentemente dispositivo y restringido de la casación,  anteriormente  advertido,  cuando el cargo se construye con base en el quebranto  de  la ley sustancial, se torna indispensable para el recurrente, por una parte,  enfocar  acertadamente  las  acusaciones  que  formule,  con  lo  que  se quiere  significar   que  ellas  deben  combatir  las  genuinas  razones,  jurídicas  o  fácticas,  que  soportan  el  fallo impugnado, y no unas extrañas a él, fruto  del  incorrecto  o  incompleto  entendimiento  que de la sentencia haya hecho el  censor,  o  de  su  imaginación,  o inventiva; y, por la otra, que su actividad  impugnaticia  tiene que estar dirigida a derruir la totalidad de esos argumentos  esenciales  de la sentencia, pues si el laborío del acusador no los comprende a  cabalidad,  al margen de que el juzgador de instancia hubiere podido incurrir en  las  falencias  denunciadas,  su  sentencia  no  podría quebrarse en virtud del  recurso extraordinario.   

Sobre estos aspectos, la Sala ha expuesto que  ‘el  ordinal  3º  del  artículo  374 del C. de P.C., establece como requisito formal de la demanda que  sustenta  el  recurso  extraordinario de casación, la formulación ‘de  los  cargos  contra  la sentencia  recurrida…  en  forma clara y precisa’,  es  decir,  con estricto ceñimiento a las razones o fundamentos  del  fallo  impugnado,  porque  lógica  y jurídicamente debe existir cohesión  entre  el  ataque o ataques contenidos en la demanda de casación y la sentencia  del  ad  quem  (o en caso de la casación per saltum del a quo), pues no de  otra  manera  puede  llegar  a  desvirtuarse,  según  el caso, la acerada   presunción    de   legalidad   y   acierto   con   que   llega  amparada  -a esta Corporación- la sentencia recurrida. (…).  El    recurso    de    casación    -ha    dicho    la    Corte-    ‘ha  de  ser  en  últimas  y  ante la  sentencia  impugnada,  una  crítica  simétrica  de  consistencia  tal que, por  mérito  de  la  tesis  expuesta  por  el recurrente de manera precisa, y no por  intuición  oficiosa  de la Corte, forzoso sea en términos de legalidad aceptar  dicha  tesis  en  vez  de  las  apreciaciones  decisorias  en  que  el  fallo se  apoya…’  (Cas. civ. de  10  de septiembre de 1991). (…). La simetría de la acusación referida por la  Sala  en el aparte anterior, debe entenderse no solo como armonía de la demanda  de  casación con la sentencia en cuanto a la plenitud del ataque, sino también  como  coherencia  lógica  y jurídica, según se dejó visto, entre las razones  expuestas  por  el  juzgador  y  las  propuestas por el impugnante, pues en vano  resulta   para   el  éxito  del  recurso  hacer  planteamientos  que  se  dicen  impugnativos,  por  pertinentes o depurados que resulten, si ellos son realmente  extraños  al  discurso  argumentativo  de la sentencia, por desatinada que sea,  según  el  caso.  No  en  balde,  como se ha acotado insistentemente, el blanco  privativo  del  recurso  de  casación  es  la sentencia de segundo grado, salvo  tratándose  de  la  casación  per  saltum,  situación en la cual dicho blanco  estribará  en  la  sentencia  de  primera  instancia  (…)’   (Cas.   Civ.,  sentencia   de   10   de   diciembre   de   1999,  expediente  No.  5294).   

En  pocas  palabras:  el cargo fundado en el  numeral  1º  del  artículo  368  del Código de Procedimiento Civil debe estar  debidamente  enfocado  y  ser  completo o, lo que es lo mismo, debe controvertir  directamente  la  totalidad  de  los  auténticos  argumentos  que  respaldan la  decisión   combatida   (CSJ,   auto   de   19   de   diciembre  de  2012,  Rad.  2001-00038-01).                

4.2.          De  la  suma  de los tres argumentos que  pasan  a  identificarse,  fue  que el Tribunal coligió el fracaso de la acción  intentada:   

a)            En primer lugar, que el demandante figura  como    hijo    extramatrimonial    del    señor    Carmelo   Ángel   Medaglia  Sánchez.   

b)            En  segundo  término, que para resolver  sobre  la petición de filiación que el actor elevó en relación con el señor  Álvaro  Mateus  Vásquez,  era  necesario  remover ese estado civil de hijo que  aquél ostenta.   

c)            Y  que  a  ello  no había lugar en este  proceso,  puesto  que  en  la  demanda  con  la que se dio inicio al mismo no se  impugnó  dicha  paternidad,  sino  que solamente se solicitó el reconocimiento  del accionante como hijo del precitado causante.   

4.3.   Cotejados  esos  razonamientos  del  ad quem con los que sustentan  la  única  acusación  formulada  en  la  demanda  de  casación, se colige que  ninguno de ellos fue en verdad combatido por el recurrente.   

Al  respecto,  basta  destacar que el censor  nada  cuestionó  sobre  la  filiación  paterna que en relación con él halló  probada  el  Tribunal;  tampoco confrontó el condicionamiento que esa autoridad  estableció,  en  el  sentido  de  que  para  entrar  a  estudiar  la filiación  reclamada,  debía  estar  desvirtuada  la  paternidad del accionante; y ningún  reparó  elevó  en  torno  a  la  interpretación que esa Corporación hizo del  libelo introductorio.   

4.4.          Ahora bien, si en gracia de discusión se  admitiera  que el señor Medaglia Castro sí está legitimado para solicitar que  se  le  declare  hijo  extramatrimonial  de Álvaro Mateus Vásquez, que es a lo  que,  en  esencia,  apunta la censura analizada, el cargo se avizora incompleto,  pues  no  habiéndose controvertido y, por ende, desvirtuado la apreciación del  Tribunal,  consistente  en  que  en  la  demanda  iniciadora  del  litigio no se  impugnó  la  paternidad  actual  del  actor, esto es, su condición de hijo del  señor  Carmelo  Ángel Medaglia Sánchez, seguiría en pie su consideración de  que  no  había  lugar  aquí  a efectuar un pronunciamiento semejante y, por lo  mismo,  el  obstáculo  que esa Corporación halló para explorar una filiación  paterna diferente del actor.    

5.            Colofón de lo expresado, es que el cargo  auscultado  no  cumple  los  requisitos formales y técnicos que le son propios,  por   lo  que  habrá  de  inadmitirse  la  demanda  que  lo  contiene  y,  como  consecuencia  de  ello,  declararse  desierto  el recurso de casación formulado  contra  el  fallo del ad quem.   

DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de     Justicia,     en     Sala     de     Casación     Civil,    INADMITE   la   demanda  presentada  para  sustentar  el  recurso  extraordinario plenamente identificado al inicio de este  proveído     y,     consiguientemente,     DECLARA  DESIERTO el mismo.   

Notifíquese y, en oportunidad, devuélvase  el expediente al Tribunal de origen.   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA    

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