AC7919-2014 [2011-00236-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada ponente  

    

AC7919-2014  

Radicación  n°   54498  31 84 001 2011  00236 01   

(Aprobado  en sesión de diez de diciembre de  dos mil catorce)   

Bogotá, D. C., dieciocho (18) de diciembre de  dos mil catorce (2014).   

          Decide  la  Corte  sobre  el recurso de reposición formulado por la  demandada  ADIELA  PÉREZ  VERGEL   respecto  del  auto  proferido el 22 de  agosto  hogaño, que inadmitió la demanda de casación interpuesta por la misma  pasiva  contra  la  sentencia  dictada  por  la  Sala Civil-Familia del Tribunal  Superior  de Cúcuta, el 27 de febrero de 2013, dentro del proceso ordinario que  en  su  contra instauraron OSCAR ARÉVALO; YULIETH, BETSY MARÍA, JAVIER EDUARDO  ARÉVALO NAVARRO y otros.   

I. ANTECEDENTES  

          1.  El  proceso  en  cuestión, relacionado  con  una  solicitud declaratoria de existencia y disolución de sociedad marital  de   hecho,   lo   definió   el   juez  de  primera  instancia  acogiendo  las  pretensiones  incoadas,  es  decir,   declaró   la   existencia  de  la  unión  marital  entre  compañeros  permanentes     y    la    sociedad    patrimonial     surgida    de    esa  relación.   

          2.  La parte opositora apeló la sentencia del fallador a  quo,  y el juez colegiado a través de  proveído de 27 de febrero de 2013, la ratificó en su integridad.   

          4.  El  mismo  extremo pasivo del litigio, recurrió en casación y,  el  Tribunal  acusado,  accedió  a  su  concesión  por  auto  de 4 de abril de  2014.   

5.  Estando  para  estudio  de  admisión el  recurso interpuesto, la Sala de Casación Civil lo inadmitió.   

II. LA DECISION RECURRIDA  

Dispuso la providencia de la que se duele el  censor:   

“Primero:  Declarar  inadmisible  (Art.  372  ib),  el  recurso extraordinario de casación  interpuesto por la parte demandada.   

Segundo:  Ejecutoriada  esta  providencia,  el  expediente deberá retornar al Tribunal de  origen. La Secretaría dejará las constancias del caso”.   

Consideró la Corte fundamentalmente, luego  de  compendiar  el aspecto toral de la Litis, que cuando se finiquitó el asunto  en  el  curso  de  la  segunda instancia, la decisión prohijada por el Tribunal  ordenó  que la sociedad patrimonial declarada, además  de quedar disuelta, entraba en estado de liquidación.   

          De  igual  manera  anotó que si bien el recurrente ofreció prestar  caución,  y el Tribunal en su momento indicó la naturaleza de la misma fijando  también  su  cuantía,  en  últimas,  tal  garantía  no fue presentada por el  interesado.   

De  tal  suerte, concluyó, correspondía al  recurrente  asumir  la  carga  de la expedición de las copias para que pudieran  ejecutarse las órdenes allí adoptadas.   

III. REPOSICION DE LA CONVOCADA  

La  parte  proponente  de  la casación, por  conducto  de  apoderado judicial, formuló en tiempo recurso de reposición, con  base en los argumentos que se sintetizan a continuación.   

En  primer  lugar  manifestó,  que la Corte  echó  de  menos  “la comprobación del pago de las  copias  para  el  cumplimiento de la sentencia”, pues  para  la  decisión  combatida no existe “la expresa  petición  que el suscrito apoderado de la recurrente oportunamente radicó para  el   efecto,   cuando   solicitó   al  Tribunal  que  aclarara  y/o  adicionara el proveído del 4 de abril  de     2014,     que     concedió     el     recurso,    porque    ‘…tampoco  se  ordena  la  expedición  de  copias  ni  se  determina  cuales  piezas deben  copiarse…’.  Más  expresa  no  pudo  haber sido la petición, a menos que se  pretenda  exigir  el  uso  de  fórmulas sacramentales.  (Negrillas original del texto).   

Señaló, que sí se pidió al juez colegiado  que  ordenara  la  expedición  de  copias,  solicitud  de adición que, anotó,  debía  resolverse  por  la Sala de Decisión y no por la Magistrada ponente, so  pena  de  incurrir  en  nulidad  insaneable  por falta de competencia funcional,  puesto  que  fue  esa  Sala  y  no  ella  quien  dictó el auto de 4 de abril de  2014.   

Por   tanto,   concluye,   la  funcionaria  sustanciadora   “se   arrogó  unilateralmente  la  competencia  para  decidir  la  petición  de adición y mediante auto del 30 de  abril  de  2014,  lejos  de  ordenar  la  expedición de copias y de especificar  cuáles  folios  debían  copiarse  (…)  ¡alevosamente calificó la petición  como  un  medio  de dilación y entorpecimiento del trámite procesal (…) y no  accedió   a   aclarar   ni   a   adicionar   el   mencionado  auto!”.   

Expuso  seguidamente,  que la expedición de  copias  es  un trámite judicial no secretarial, de manera que el deber procesal  no   implica   solicitar   “dos,   tres  o  cuatro  veces”,  las  referidas  piezas;   y  cuando el  Tribunal,  como  dice  ocurrió  en  este  asunto,  se obstina en no disponer la  expedición,  lo que cumple es requerir la adición de la providencia, por ello,  “mal   puede  imputarse  omisión,  negligencia  o  pasividad  al  interesado  para desencadenar consecuencias procesales adversas a  la parte que representa”.   

Luego de explicar las que consideró eran las  distintas  situaciones  que  se  desprenden  del  artículo  371 procesal civil,  argumentó  que  en los autos se configuraba la hipótesis consistente en que se  pidió  la  suspensión  del  cumplimiento  del  fallo  y  se  ofreció  prestar  caución,  “pero finalmente, dada la exorbitancia de  su  monto,  no  pudo  constituirse.  De  modo que las  reglas  establecidas  en los incisos cuarto y séptimo del artículo 371 del CPC  no  le  son aplicables.  La regla aplicable es la  contemplada  en  el  inciso quinto, que no le asigna al interesado ninguna carga  en relación con la expedición de copias”.   

Finalmente,  señaló  que como corolario de  sus   razonamientos   solicitaba,  principalmente  decretar  la  nulidad  de  la  actuación  procesal  “a partir, inclusive, del auto  del   19  de  marzo  de  2013  dictado  por  la  Magistrada  ponente”  por  ausencia  de  competencia  funcional;  y  de  no prosperar  aquella,  reclamaba  dejar sin efecto el auto de 22 de agosto de 2014, proferido  por esta Corporación.   

IV. CONSIDERACIONES  

1.             Es   regla   general,   imperativa   y  concluyente,  tratándose  del  recurso  extraordinario  de  casación,  cual lo  estableció  el  Legislador  en  el  canon  371  de enjuiciamiento civil, que la  concesión  de  la  opugnación “no impedirá que la  sentencia   se   cumpla”,   otorgándole  con  ello  explícitamente   efecto   devolutivo   al   recurso.  Única   y   exclusivamente  se  exceptuaron  de  esa  regulación  genérica  tres  eventos:  (i)  cuando  la decisión verse sobre el  estado  civil  de  las  personas;  (ii) cuando se trate de sentencia simplemente  declarativa;  y  (iii)  cuando  el  recurso  lo  formulan  ambos  extremos de la  litis.   

Siguiendo las anteriores premisas, en el auto  impugnado  se  inadmitió el recurso, por no haber cumplido el recurrente con la  carga  procesal  de aportar para las copias necesarias a fin de dar ejecución a  la  sentencia  objeto  de  acusación,  en  virtud que la misma no se encontraba  ubicada dentro de los tres casos de excepción.   

2.  En  el caso que transita por la Sala, se  reitera,  no  hubo  una petición explícita de la parte recurrente para atender  la carga procesal que impone el precepto 371 instrumental civil.   

2.1 Ciertamente la expedición de las copias  no  las  dispuso  el  Tribunal,  quien  solamente se limitó a señalar (página  218):  “Requiérase  al  recurrente, para que esté  atento   en  cancelar  oportunamente  los  emolumentos  indispensables  para  el  trámite pertinente”.   

No   obstante,  y  así  lo  ha  sostenido  incansablemente  la  Sala,  frente  a  tal  omisión  del  juzgador ad  quem, “no  por  eso  el  censor queda relevado de cumplir con la carga de solicitar y pagar  las  copias  que correspondieren, pues, como expresamente lo determina el inciso  cuarto   del  citado  artículo,  en  eventos  como  los  señalados  a  él  le  corresponde  ‘solicitar su  expedición    para   lo   cual   suministrará   lo   indispensable’   (…).(CSJ  Auto  de  15 de junio de 2005, rad. 2003-00481-01, reiterado en Auto  de 11 de marzo de 2014, radicación n. 2010 00132 01).   

Aunque,  como  lo  dice  el  libelista en el  escrito  donde  consigna  su inconformidad, presentó en el trámite del segundo  grado  una solicitud de adición y/o aclaración en relación con la providencia  de  4 de abril de 2014 que concedió la opugnación extraordinaria, la misma, en  lo  fundamental,  se  limitó  a  plantear  que  la  expresión  “emolumentos  necesarios”,  le generaban  duda,  igualmente  dijo  en punto a la caución no prestada, que “nada  se  resuelve en torno a la misma”;  más  ello  no  supuso  un  concreto  pedimento que implicara la atención de la  carga procesal omitida.   

2.2  De  otra  parte, teniendo en cuenta que  ofreció  prestar  caución según consta en el memorial obrante en el folio 98,  y  el  Tribunal  en  su  momento,  determinó  su  naturaleza y cuantía (folios  195-196  del  cuaderno  de  segunda instancia), de todas formas, la garantía no  fue  presentada por el extremo interesado, como así lo reconoció en el escrito  contentivo  del  recurso  al  manifestar  que  aquella  no  se  prestó debido a  “la    exorbitancia   de   su   monto”.   

3.  El  impugnante se duele igualmente en su  memorial  de  una  nulidad  por  falta  de  competencia  funcional,  y  basó su  solicitud  exponiendo  que providencias de Sala, fueron signadas únicamente por  la  Magistrada  ponente,  configurándose  el  motivo de anulación por falta de  competencia funcional.   

Pedimento similar, a más de resultar ajeno a  la  reposición  que  ocupa  la  atención  de la Corte, limitado a verificar el  cumplimiento  o no del deber procesal que motivó la inadmisión del recurso, ya  había  sido  objeto  de estudio por el órgano competente, esto es el Tribunal,  quien  por  auto  de  11  de  febrero de 2014, lo rechazó de plano (folios  203-205).   

          4.  En conclusión, al no encontrarse en el plenario registro alguno  con  la  orden  sobre  la  expedición  de  copias,  ni  la petición concreta y  explícita  en ese sentido del impugnante, no se compulsó el material requerido  para satisfacer dicha actividad.    

Por   consiguiente,   se   mantendrá   la  determinación de inadmisión.   

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

NO  REVOCAR el auto  objeto  de  impugnación  presentado  por  el  abogado  de  la  parte demandada,  atendiendo los basamentos vertidos en esta decisión.   

NOTIFÍQUESE  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ALVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

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