ATC181-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA    DE   CASACIÓN  CIVIL   

ATC181-2014  

          Radicación n° 11001-02-03-000-2014-00130-00   

          Bogotá,   D.C.,  veintiocho  (28)  de  enero  de  dos  mil  catorce  (2014).   

          Se  decide sobre la admisibilidad de la tutela formulada por Armando  Luis  Noguera  Imitola frente a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Bogotá,  extensiva la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de Justicia.   

ANTECEDENTES  

I.-   Obrando  directamente,  el  promotor  sostiene  que  le  fueron conculcados los derechos al debido proceso, igualdad y  dignidad humana.   

Precisa  que en dicha sentencia se incurrió  en  error  al  deducir  su  condición  de  determinador  sin  ningún  respaldo  probatorio,  además  de  que  tampoco  se  demostró  su calidad de funcionario  público (fls. 1 a 19).   

III-  Pretende  que  se  deje sin efectos el  fallo   censurado   y   se   profiera  uno  nuevo  en  el  que  se  <<valoren   las   pruebas   aportadas,   conforme  a  la  sana  crítica>> (fls. 1 y 2).   

IV.-  La  salvaguarda fue presentada ante la  Sala  de  Casación  Penal  de esta Corporación, la que por auto de 16 de   los  corrientes  mes  y  año  la  remitió  a  esta  Sala con el argumento que,  «(…)  mediante  auto de casación, se inadmitió la  demanda  formulada   en  nombre propio por el ahora accionante, frente a la  sentencia    de    segundo    nivel    (…)»   (fl.  216).   

CONSIDERACIONES  

          1.-  De  conformidad  con  los  antecedentes  relatados  la presente  acción  involucra a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,  como  quiera  que  el 16 de enero de la anualidad en curso inadmitió la demanda  de  casación  presentada  por  el  propio accionante Noguera Imitola, contra el  fallo  de  segunda  instancia  de  18  de diciembre de 2012 de la Sala Penal del  Tribunal   Superior   del   Distrito   Judicial   de   Bogotá.   (fls.   221  a  242).   

          En  esas  condiciones,  pronto  se advierte que esta tutela no puede  ser  «admitida a trámite»,  en  virtud  a  que  la  prenombrada determinación tuvo como efecto asegurar los  fallos  de  instancia contra las censuras que en este escenario se esgrimen, con  las  que  se  trata  de  revivir  una  cuestión definida en todos sus estadios,  incluido  el  del  órgano límite y de cierre de la jurisdicción ordinaria que  tiene  la  Corte Suprema de Justicia por disposición constitucional, lo que, de  acuerdo  con  la  jurisprudencia de esta Sala, «impide  que  sus decisiones puedan ser objeto de nueva revisión o examen por ella misma  o  por  otras autoridades, puesto que en tal condición no existe otro organismo  que  pueda  disputarle  los  pronunciamientos  que  haga  dentro  de  su  propio  ámbito» (auto de 30 de junio de 2011, exp. 01355-00,  reiterado el 17 de enero de 2014, exp, 00058-00).   

          2.-  En  consecuencia, sea cual fuere la razón que se arguya, es un  imposible   lógico   y   jurídico  la  probabilidad  de  nuevas  oportunidades  defensivas,  ni  siquiera  mediante la custodia residual, mucho más si se tiene  presente     que    la    competencia    funcional    de    la    «Corte»  determina  su  exclusividad en lo  atañe   a   la  casación,  por  cuanto  el  constituyente  confió  esa  labor  especializada   únicamente  al  juez  colegiado  tenido  como  cúspide  de  la  jurisdicción.   

          3.-  No  sobre  señalar,  por  lo  demás, que la Sala de Casación  Penal  de la Corte al inadmitir el recurso extraordinario descartó la presencia  de  un  hecho  vulnerador  de  las  garantías  fundamentales  por  parte de las  autoridades  de instancia, que ameritara el examen oficioso del fallo de segundo  grado  al  exponer <<no  observa  que  en  el  curso  del diligenciamiento o en la providencia impugnada,  violación  de  derechos o garantías, como para que tal circunstancia impusiera  el  ejercicio  de  la  facultad  oficiosa que sobre el particular le confiere el  legislador     en     punto     de     asegurar    su    protección>>. (fl. 216).   

          4.-  La  presencia  de  la aludida realidad conduce, por tanto, a la  necesidad  de dar alcance a tal precedente y no admitir ni tramitar el asunto ni  remitirlo  a revisión al Tribunal Constitucional, ya que no se está definiendo  de fondo la salvaguarda.   

          5.-  Esta  providencia  la dicta el magistrado ponente, siguiendo el  criterio  expuesto  por  la  Sala a partir del auto de 10 de abril de 2008 (exp.  00468-00), en el que advirtió   

(…)  de conformidad con el inciso primero  del  artículo  15  del  Decreto  2591  de 1991, “la tramitación de la tutela  estará  a  cargo  del  juez, del presidente de la sala o del magistrado a quien  éste  designe,  en  turno riguroso” y con arreglo al artículo 29 del Código  de  Procedimiento  Civil,  cuyos principios generales son aplicables al trámite  en  todo  cuanto  no  se oponga a sus normas (art. 4º del Decreto 306 de 1992),  “corresponde  a  la  Sala  de  Decisión dictar las sentencias y los autos que  decidan  la  apelación  o queja, o una acumulación de procesos, o un conflicto  de  competencias;  contra  estos  autos no procede recurso alguno. El magistrado  ponente  dictará  los  autos  de  sustanciación  y  los interlocutorios que no  correspondan a la Sala de Decisión (…)”.   

DECISIÓN  

          Con  apoyo  en  lo  expuesto, la Sala de Casación Civil de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

          Primero:  No  abrir a trámite la demanda  presentada en el asunto arriba referido.   

          Segundo:  Disponer  la devolución de los  anexos sin necesidad de desglose.   

          Tercero:  No remitir el asunto a la Corte  Constitucional para la eventual revisión.   

          Comuníquese   a   los  interesados  este  proveído  por  medio  de  telegrama.   

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado    

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *