ATC460-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA    DE   CASACIÓN  CIVIL   

ATC460-2014  

          Radicación n° 11001-02-03-000-2014-00225-00   

Bogotá,  D.C.,  siete (07) de febrero de dos  mil catorce (2014).   

          Se  decide a continuación sobre la admisión de la tutela formulada  por  David  Fernando  del  Río Torres frente a la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia,  la  Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Ibagué  y  el  Juzgado  Séptimo  Penal  del Circuito de la misma  ciudad.   

ANTECEDENTES  

          I.-  Obrando  a través de agente oficioso, el promotor sostiene que  le ha sido conculcado su derecho fundamental al debido proceso.   

          II.-  Señala  como contrarias a su prerrogativa, la sentencia de 19  de  julio de 2013, en virtud de la cual el Tribunal acusado le impuso condena de  tres  (3)  años  de  prisión,  como  responsable del delito de acto sexual con  menor  de  catorce (14) años y, además, la providencia de la Sala de Casación  Penal  de  esta  Corte  que  inadmitió  el  recurso  de  casación  (fls.  1  a  40).   

III- Para sustentar la protección indica, en  síntesis,  que  fue  procesado de conformidad con la Ley 600 de 2000, sin tener  en  cuenta  que  esa normativa fue sustituida por la Ley 906 de 2004 y que, para  la  fecha en que no se aceptó el mecanismo extraordinario, la acción que se le  sigue había prescrito (fls. 1 a 40).   

IV.-  Pretende  se  dejen  sin efectos tales  pronunciamientos  y se suspenda provisionalmente la orden de captura expedida en  su contra. (fls. 16 y 17).   

          V.-  La  Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,  mediante  auto  de  30  de  enero del año en curso, dispuso remitir el asunto a  esta  Sala por competencia, con fundamento en que, por auto de 5 de noviembre de  2013,  no  admitió  a  trámite  la  demanda  de  casación que el implicado, a  través  del  mismo  agente  oficioso,  presentó  contra  el  fallo  de segunda  instancia  (Folios 46 a 47).   

CONSIDERACIONES  

          1.-  Según  los  antecedentes relatados, la Sala de Casación Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia es igualmente sujeto pasivo del amparo, como  quiera  que  el  5  de  noviembre  del  año  anterior  no  aceptó el libelo de  casación  frente  al  fallo de 19 de julio de 2013, proferido por la Sala Penal  del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Ibagué, por medio del cual se  le impuso la condena al encartado (fls. 79 a 121).   

          En  esas  condiciones,  pronto  se advierte que esta tutela no puede  ser  aceptada,  ya  que  la prenombrada determinación tuvo como efecto asegurar  las  resolución  de  instancia  contra  las  censuras  que en este escenario se  esgrimen,  con  las  que se trata de revivir una cuestión definida en todos sus  estadios,  incluido  el  del  órgano  límite  y  de cierre de la jurisdicción  ordinaria   que   tiene   la   Corte   Suprema   de  Justicia  por  disposición  constitucional,  lo  que,  de  acuerdo  con  la  jurisprudencia  de  esta  Sala,  “impide  que  sus  decisiones  puedan  ser objeto de  nueva  revisión  o examen por ella misma o por otras autoridades, puesto que en  tal   condición   no   existe   otro   organismo   que   pueda  disputarle  los  pronunciamientos   que   haga   dentro   de   su  propio  ámbito”  (auto  de  30  de junio de 2011, exp. 01355-00, reiterado el 22 de  noviembre   de   2013,   exp,   02767-00   y  el  28  de  enero  de  2014,  exp.  00130-00).   

          2.-  En  consecuencia, sea cual fuere la razón que se aduzca, es un  imposible  lógico  y  jurídico  aceptar  nuevas  oportunidades  defensivas, ni  siquiera  mediante la custodia residual, mucho más si se tiene en cuenta que la  competencia  funcional  de  la  “Corte”  determina  su  exclusividad  en  lo que atañe a la casación, por  cuanto  el  constituyente  confió  esa  labor especializada únicamente al juez  colegiado tenido como cúspide de la jurisdicción.   

3.- No sobre señalar, por lo demás, que la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte al inadmitir el recurso extraordinario  descartó  la  presencia  de un hecho vulnerador de las garantías fundamentales  del  accionante,  que  ameritara el examen oficioso de la providencia de segundo  grado (fls. 63 a 61).   

          4.-  Dicha  realidad  conduce,  por  tanto,  a  la  necesidad de dar  alcance  a  tal  precedente  y  no  admitir ni tramitar el asunto ni remitirlo a  revisión  al Tribunal Constitucional, ya que no se está definiendo de fondo la  salvaguarda.   

          5.-  Esta  providencia  la dicta el magistrado ponente, siguiendo el  criterio  expuesto  por  la  Sala a partir del auto de 10 de abril de 2008 (exp.  00468-00),  en el que advirtió “[d]e conformidad con  el  inciso  primero  del  artículo  15  del  Decreto 2591 de 1991, ‘[l]a tramitación de la tutela estará  a  cargo  del  juez,  del  presidente  de la sala o del magistrado a quien éste  designe,     en    turno    riguroso’”  y  con  arreglo  al  artículo  29 del Código de Procedimiento  Civil,  cuyos  principios generales son aplicables al trámite en todo cuanto no  se  oponga  a  sus  normas  (art.  4º  del  Decreto  306 de 1992), ‘[c]orresponde  a  la Sala de Decisión  dictar  las  sentencias  y  los  autos  que decidan la apelación o queja, o una  acumulación  de procesos, o un conflicto de competencias; contra estos autos no  procede   recurso   alguno.   El   magistrado  ponente  dictará  los  autos  de  sustanciación   y  los  interlocutorios  que  no  correspondan  a  la  Sala  de  Decisión’”.   

DECISIÓN  

          Con  apoyo  en  lo  expuesto, la Sala de Casación Civil de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

          Primero: No abrir a trámite esta acción  de tutela.   

          Segundo:   Devolver   los   anexos   sin  necesidad de desglose.   

          Tercero:  No remitir el asunto a la Corte  Constitucional para la eventual revisión.   

          Comuníquese   a   los  interesados  este  proveído  por  medio  de  telegrama.   

Notifíquese  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado  

    

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *