ATC443-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

ATC443-2014  

Radicación    n°  11001-02-03-000-2014-00173-00   

Bogotá,  D.  C., siete (7) de febrero de dos  mil catorce (2014)   

Se resuelve lo que corresponde respecto de la  acción  de  tutela  instaurada  por  Óscar  María  Santodomingo Payares   frente a la Sala de Casación.   

              

1. ANTECEDENTES  

1. Asegura el actor que se le han quebrantado  las  garantías  “fundamentales a elegir y desarrollo  de     la    personalidad    y    al    derecho    de    asociación”.   

Agrega  que  la querellada le ha quebrantado  el      “derecho     a    elegir”,     al     disponer    de    manera    “(…)    inmoral,  desproporcional,  ilegal  e  inconstitucional (…)”, de la captura del mencionado señor.   

Expresa    que   “(…)   su   candidato  es  una  víctima  del  conflicto  armado  y  de  la  ultraderecha      colombiana      que      ahora     lo     persigue”.   

Sostiene   que   “(…)   las  reglas  fácticas  y lógicas de la experiencia enseñan que es  muy  dudoso,  ilegal e inconstitucional que en un proceso penal con (5) años en  investigación  previa,  sólo  3  declaraciones  sin  otras pruebas que apoyen,  (…)  valorad[a]s  por  el  sistema  inquisitivo  de  prueba reina, se ordena una captura de un candidato en  la  época  de mayor esfuerzo electoral, es una artimaña (…) es estrategia de  la   ultraderecha   colombiana   que   persigue   a  un  candidato  del  partido  liberal (…)”.   

   Asevera  que  “(…)  su  candidato  no  es  una  persona peligrosa, no tiene antecedentes  penales,  no  representa un riesgo para la comunidad y ante todo es víctima del  conflicto  armado, pues fue secuestrado por las autodefensas y amenazado por las  mismas”.   

Manifiesta  no  estar  dispuesto  a  que  la  Corporación  accionada  “(…)  capture,  ordene la  detención   y  juzgue  por  paramilitarismo  a  (…)  [su]     candidato     Pedro     Muvdi”.   

   

3.  Tras reiterar insistentemente los mismos  hechos, pide, en concreto, la libertad inmediata del citado señor.   

2. CONSIDERACIONES  

1.  Al margen de los derechos invocados como  pábulo  del  actual resguardo, es claro que el actor reprocha la investigación  penal  adelantada  por  la Sala especializada contra la mencionada persona pues,  en  su  opinión,  dicha  gestión judicial es dudosa, ilegal e inconstitucional  porque  tras  una  larga etapa de indagación previa y con muy escasos elementos  de  convicción,  se decide, en un momento crucial para la carrera política del  implicado, disponer de su aprehensión física.   

2.  Ahora  bien, según constancia visible a  folio   3   de  este  cuaderno,  Pedro  Muvdi  está  siendo  procesado  por  la  Corporación  querellada  por concierto para delinquir agravado, asunto en cual,  el   22   de   enero  pasado,  se  profirió  auto  de  apertura  formal  de  la  investigación  y,  entre  otras  cosas, se ordenó su captura, materializada el  día  23  siguiente,  hallándose  en  la  actualidad  cobijado  con  medida  de  aseguramiento, sin beneficio de excarcelación.   

Conforme  al  mismo documento, las referidas  diligencias  gozan  de  reserva, acorde con lo consagrado en el artículo 300 de  la Ley 600 de 2000.   

3. Desde esa óptica, no es posible avocar el  conocimiento  de  la  actual  tutela,  porque  los proveídos reprochados fueron  proferidos  por el órgano límite y de cierre de la jurisdicción ordinaria que  tiene  la Corte Suprema de Justicia por disposición constitucional, lo cual, de  acuerdo  con  la  jurisprudencia de esta Sala, “(…)  impide  que  sus  decisiones  puedan  ser objeto de nueva revisión o examen por  ella  misma o por otras autoridades, puesto que en tal condición no existe otro  organismo  que  pueda  disputarle  los  pronunciamientos  que  haga dentro de su  propio     ámbito”1.   

4.  En  un  caso  de  perfiles  similares al  presente,    acotó    la    Sala:   “[e]l  amparo  constitucional se dirige a cuestionar la actividad de  la  Sala  de  Casación Penal, específicamente, lo que  toca  con  la  resolución  de acusación   dictada  contra  el  señor  Javier  Enrique  Cáceres  Leal  por  concierto  para  delinquir  agravado, y con el auto de  1°  de agosto de 2011 que despachó desfavorablemente la nulidad deprecada y la  práctica   de   ciertas   pruebas   imploradas   por   la   defensa.  Así  las  cosas,  se precisa que esas  decisiones  cerraron  la  jurisdicción  ordinaria,  en  la medida en que fueron  expedidas  por  el  órgano límite de aquélla, por lo  que  se anticipa que la protección impetrada no puede  admitirse  a  trámite, como en efecto se dispondrá en  la      parte      resolutiva      de      esta     providencia     (…)”2, se subraya.   

5.  Así  las  cosas,  se  impone aplicar el  mencionado  precedente a la presente situación fáctica, en consecuencia, no se  admitirá  a  trámite  el asunto con fundamento en lo expuesto, como tampoco se  remitirá  a la Corte Constitucional para su eventual revisión, porque con este  proveído  no  se  está  definiendo el fondo de la salvaguarda deprecada.    

6.   Esta   determinación   es   adoptada  exclusivamente,  por  el  magistrado  ponente,  siguiendo la tesis trazada en el  auto  dictado  el  10  de  abril  de  2008,  en  el  cual  se dijo: “[d]e  conformidad  con  el  inciso  primero  del artículo 15 del  Decreto  2591  de  1991,  “[l]a  tramitación de la tutela estará a cargo del  juez,  del  presidente  de  la  sala  o del magistrado a quien éste designe, en  turno                riguroso,(…)”3 y con  arreglo  al  artículo  29  del Código de Procedimiento Civil, cuyos principios  generales  son  aplicables  al  trámite  en  todo  cuanto  no  se  oponga a sus  normas4,  “[c]orresponde a la Sala de Decisión  dictar  las  sentencias  y  los  autos  que decidan la apelación o queja, o una  acumulación  de procesos, o un conflicto de competencias; contra estos autos no  procede   recurso   alguno.   El   magistrado  ponente  dictará  los  autos  de  sustanciación   y  los  interlocutorios  que  no  correspondan  a  la  Sala  de  Decisión”.   

3. DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,                      

                                               

RESUELVE:  

Primero: Inadmitir a  trámite  la  demanda  de  tutela  presentada  por  Óscar  María  Santodomingo  Payares  frente a la Sala de Casación.   

              

Segundo: No remitir  el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.   

Tercero: Disponer la  devolución de los anexos sin necesidad de desglose.   

Comuníquese  a los interesados la decisión  aquí adoptada.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado  

    

1  Auto de 30 de junio de 2011, exp. 01355-00; reiterado  el 29 de enero de 2013, exp. 00146-00.   

2 Auto  de 12 de septiembre de 2011, exp. 2011-01919-00.   

3  Expediente  2008-00468-00;  autos  de  16  de mayo de  2008,  exp. 00724-00; 19 de abril de 2010, exp. 00531-00; 10 de febrero de 2011,  exp. 00186-00; y 8 de abril de 2013, exp. 00682-00.    

4  COLOMBIA,  PRESIDENCIA  DE  LA  REPÚBLICA.  Decreto  306.  (19, febrero, 1993).  Artículo  4. Por el cual se reglamenta el Decreto 2591 de 1991. Diario Oficial.  Bogotá, D.C., 1992. no. 40344.     

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