ATC492-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    REPÚBLICA DE COLOMBIA      

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

ATC492-2014  

Radicación           N°  73001-22-13-000-2013-00524-01   

Bogotá,  D.C.,  once (11) de febrero de dos  mil catorce (2014)   

1.            Correspondería  decidir la impugnación  formulada  frente  al  fallo  proferido  el  16  de  diciembre  de  2013  por la  Sala  Civil  –  Familia  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Ibagué, dentro de la acción de  tutela   promovida   por   Josefa   Córdoba   Enciso  contra  el  Juzgado  Segundo  Civil  del  Circuito  de esa misma ciudad, si no fuera  por las circunstancias que pasan a explicarse.   

2.              De  toda la actuación surtida en este  asunto,  surge  notorio  que  la referida Corporación incurrió en la causal de  nulidad   prevista   en  el  numeral  9º  del  artículo  140  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  aplicable en materia de tutela, pues Alirio Rojas Aranda,  Banco  Agrario  de  Colombia, Banco de Davivienda S.A., Coomeva, Granbanco S.A.,  DIAN,  Bancolombia  S.A.,  B.B.V.A.  S.A., Sucampo, Banco de Bogotá S.A., Banco  Popular  S.A.,  Banco  Finandina  S.A.  y  Banco  de Occidente, en su calidad de  acreedores  dentro del juicio cuestionado, no fueron notificados de su inicio, a  efectos    de    que    pudieran    ejercer    su    derecho    de   defensa   y  contradicción.   

3.            El artículo 16 del Decreto 2591 de 1991  establece  que  las  actuaciones  que  se  surten dentro del rito constitucional  deben    ser   notificadas   “a   las   partes   o  intervinientes”,  con  lo  que  se  garantiza  a los  terceros  la  protección  de  sus  intereses  que pueden verse afectados con la  determinación que constitucionalmente se adopte.   

4.            Dicho ordenamiento garantiza la citación  al  trámite  constitucional  de  los  terceros determinados o determinables con  interés  legítimo, con el fin de que puedan ejercer su defensa y, por ende, se  dé  cumplimiento  al  debido  proceso,  posibilidad  que  no  se  otorgó en el  sub lite, pues, es claro que  el fallo que llegue a emitirse le concierne.   

Al      respecto,      la      Corte  Constitucional:   

“ha  hecho  énfasis  en  la necesidad de  notificar   a  las  personas  directamente  interesadas,  la  iniciación   del  trámite  que  se  origina   con  motivo  de  la instauración de la acción de  tutela,  (…),  lo cual, lejos de ser un acto meramente formal o procedimental,  constituye  la garantía procesal (…). Si bien es cierto que esta Corporación  ha  afirmado  que  la obligación de notificar, naturalmente, en cabeza del Juez  de  tutela,  es  una  obligación de medio, la cual no requiere, necesariamente,  hacer  uso  de  un  determinado  medio  de notificación, ello no implica que la  imposibilidad  de  llevar  a  cabo  la  notificación  personal al demandado sea  óbice  para  que  el  juez  intente  otro  medios  de  notificación  eficaces,  idóneos   y  conducentes  a  asegurar el ejercicio del derecho de defensa y la  vinculación  efectiva  de  aquel contra quien se dirige la acción. La eficacia  de  la  notificación,  en  estricto  sentido,  solo  puede predicarse cuando el  interesado  conoce  fehacientemente  el contenido de la providencia. Lo anterior  no  se  traduce  obviamente, que en el eventual escenario en el cual la efectiva  integración  del  contradictorio  se torne particularmente difícil, el juez se  encuentre   frente  a  una  obligación  imposible.  No  obstante,  en  aras  de  garantizar  el debido proceso y el derecho a la defensa de aquel contra quien se  dirige  la  acción,  el  juez  deberá  actuar con particular diligencia; así,  pues,  verificada  la  imposibilidad  de  realizar la notificación personal, el  juez  deberá  acudir,  subsidiariamente,  a  otros  medios de notificación que  estime expeditos, oportunos y eficaces (…).   

“‘La  Corte  ha  hecho  énfasis  en que lo ideal es la notificación  personal  y  en  que  a  falta  de ella y tratándose de la presentación de una  solicitud   de  tutela  se  proceda  a  informar  a  las  partes  e  interesados  ‘por edicto publicado en  un  diario  de amplia circulación, por carta, por telegrama, fijando en la casa  de     habitación     del     notificado     un     aviso,     etc.’,  y  adicionalmente,  valiéndose de  una       radiodifusora      (…)’”   (Auto   018  de  31  de  enero  de  2005).   

5.            La  anterior  circunstancia,  como ya se  dijo,  genera  la  nulidad  de  todo  lo  actuado  a  partir del momento en que,  admitida  la  acción,  debió  producirse la mencionada notificación, toda vez  que  se  impidió  a  los  interesados  intervenir  en ese particular escenario,  exponer  sus  argumentos  y,  de  ser el caso, aportar las pruebas que pretendan  hacer valer.   

En  consecuencia,  se  ordenará devolver el  expediente   a   la   Sala   Civil   –  Familia  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Ibagué,  para  que  adelante  nuevamente  la  actuación  que  por  esta  vía se declara  nula.   

DECISIÓN   

Con  base  en  lo  expuesto,  el  Despacho  RESUELVE:   

1. Declarar la nulidad de todo lo actuado en  la  tutela  arriba  referida,  a partir del momento en que, admitida la acción,  debió  producirse  la  notificación  de  Alirio Rojas Aranda, Banco Agrario de  Colombia,  Banco  de Davivienda S.A., Coomeva, Granbanco S.A., DIAN, Bancolombia  S.A.,  B.B.V.A.  S.A., Sucampo, Banco de Bogotá S.A., Banco Popular S.A., Banco  Finandina  S.A. y Banco de Occidente, sin perjuicio de la validez de las pruebas  en   los   términos   del   inciso   1º   del  artículo  146  del  C.  de  P.  Civil.   

2.            En  consecuencia,  se ordena devolver el  expediente  al  Tribunal  de  origen para que se reponga la actuación y proceda  conforme lo anotado en la parte motiva de esta providencia.   

3.            Comuníquese  lo  aquí  resuelto  a los  interesados   mediante   telegrama,   y   líbrense  las  demás  comunicaciones  pertinentes.   

Notifíquese    y  cúmplase,   

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado  

    

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