STC 14368 2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada ponente  

STC14368-2014  

Radicación n.° 73001-22-13-000-2014-00380-01   

(Aprobado en sesión  de quince de octubre de dos mil catorce)   

Bogotá  D. C., veintidós (22) de octubre de  dos mil catorce (2014).   

ANTECEDENTES  

1.   El   gestor  demandó  la  protección  constitucional  de  los  derechos  fundamentales al debido proceso, «acceso    a    la    administración   de   justicia»  e igualdad, presuntamente vulnerados por las autoridades acusadas,  en  el  juicio de jurisdicción voluntaria de nulidad o cancelación de registro  civil de defunción.   

2.  Arguyó,  como fundamento de su reclamo,  los siguientes hechos:   

2.1.  Inició el reseñado proceso porque no  ha  podido  afiliarse  al  sistema  de  seguridad  social  dado  que figura como  fallecido.   

2.2. El Instituto Nacional de Medicina Legal  rindió  experticia  donde precisó que: «Se procedió  a  realizar  cotejo dactiloscópico entre la reseña decadactilar enviada por el  [J]uzgado   [P]romiscuo  de  [F]amilia  del  [C]ircuito  de  Honda  –  Tolima,  a  nombre  de Faber Montoya  Caro,  con  cédula  de  ciudadanía  número  79.931.684,…con las impresiones  dactilares  de  la  copia de la tarjeta decadactilar de la de preparación de la  cédula  de  ciudadanía  No  79931684  a nombre de Jairo Rafael Gómez Cantillo  (…) determinando que no corresponde a la misma persona».   

2.3.  Conforme con tal peritaje no solicitó  su aclaración o complementación, ni lo objetó por error grave.   

2.4.  El  juez encartado entendió mal dicho  medio  de  persuasión y dijo en su fallo que: «…las  huellas  tomadas  a  Faber  Montoya  Caro,  corresponden  a  Jairo Rafael Gómez  Cantillo,   con   cédula   de   ciudadanía   número  79.931.684»,  por lo cual incurrió en indebida valoración probatoria al hacer  una    mala   lectura   de   sus   conclusiones   y   negarle   sus   pedimentos  anulatorios.   

3.  Pide,  en consecuencia, que «se  declare  la  nulidad  o  cancelación  del  registro  civil de  defunción   y   la   sentencia   que  [le]  negó  la  demanda…».   

LA RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS  

El    Juez   Promiscuo   de    Familia    de    Honda   manifestó  que:    «El  Instituto  Nacional  de  Medicina  Legal     y     Ciencias     Forenses,    Dirección    Regional    Bogotá,  por intermedio de su Laboratorio de Lofoscopia, encontró  que  la  reseña  decadactilar  enviada por este despacho y practicada al señor  Faber  Montoya Caro, identificado con cédula de ciudadanía número 79.931.684,  no   corresponde   a   dicho   ciudadano»    y  por    tal    razón,  «al  presentarse  unas  circunstancias que deben ser  resueltas  por  otras  entidades,  no podía conceder lo pedido por [el  actor]  en su demanda.»     (fl.  17).   

La           Registraduría   Nacional   del  Estado  Civil         expresó         que:              «para  proceder  a  ofrecer  efectiva y  pronta  solución  a  la  especial  situación presentada, el accionante deberá  acercarse a la Registraduría más cercana a su lugar  de  domicilio con esta comunicación a fin que le sea tomada reseña completa de  impresiones  dactilares  para  plena  identidad, la cual deberá ser remitida de  inmediato   por   parte  del  funcionario  competente  del  mismo  lugar,  a  la  Coordinación  Grupo  Jurídico de la Dirección Nacional de Identificación. Lo  anterior  para  estudiar  la  viabilidad  de  proceder a revocar parcialmente la  Resolución  N° 034 del 02 de enero de 1998 y así dar vigencia al documento de  identidad  afectado.» (fls.  20-22).   

LA SENTENCIA IMPUGNADA  

El   Tribunal  denegó  el  amparo  al  considerar  que  «(…)  la  sentencia  cuestionada  a  través  de  esta acción de  tutela  fue  proferida  hace  más  de dos años lo que por completo descarta la  inmediatez  de  la  acción,  máxime  si  el actor no refiere una circunstancia  especial   que   le   impidiera   el   ejercicio   de  la  misma»  (fls. 32-36).   

LA IMPUGNACIÓN  

La   formuló   el   actor   sin   ninguna  argumentación     (fl.  63).   

CONSIDERACIONES  

    

1. La   reiterada   jurisprudencia  constitucional  ha  sostenido,   en línea de principio, que este amparo no  es  la  vía  idónea  para  censurar  decisiones  de  índole  judicial; sólo,  excepcionalmente,  puede  acudirse a esa herramienta, en los casos en los que el  funcionario   adopte   alguna   determinación  «con  ostensible  desviación  del  sendero  normado,  sin ecuanimidad y apoyado en el  capricho  o  en  la  subjetividad,  a  tal  punto  que  estructure  ‘vía     de    hecho»,  y  bajo  los  presupuestos  de que el afectado acuda dentro de un  término  razonable a formular la queja, y de que «no  disponga   de   medios   ordinarios   y  efectivos  para  lograrlo» (CSJ STC, 3 de Mar. 2011, Rad. 00329-00).     

2. El actor cuestiona la sentencia proferida  el  18  de  noviembre  de  2011  por  haber  incurrido  el  fallador en indebida  valoración probatoria.   

3.   En   este  orden  de  ideas,  resulta  improcedente  la  solicitud de resguardo elevada pues, sin que se haya puesto de  presente  justificación alguna, ha trascurrido un holgado lapso desde cuando se  emitió  la  decisión censurada hasta la presentación de esta tutela el pasado  27  de  agosto  de  2014, que desborda el término de seis meses establecido por  esta  Corporación  para  suplicar  la protección constitucional, circunstancia  que  desvirtúa,  por  sí  sola,  el  carácter  urgente  e impostergable de la  salvaguarda implorada.   

          Sobre este tópico, la jurisprudencia de  la Sala ha reiterado que:   

(…)  a  pesar  de  la  desaparición  del  término  de  caducidad  de dos meses que el art. 11 del Dec. 2591 de 1991   había  señalado  para  ejercer la acción de tutela, declarado inexequible por  sentencia  C-543  de  1992 de la Corte Constitucional,  con posterioridad a  ello  se  ha  entendido  “Que  si  bien  no existe un término límite para el  ejercicio  de  la  acción,  de  todas  formas,  por la naturaleza, el objeto de  protección   y   la  finalidad  de  este  mecanismo  de  defensa  judicial,  la  presentación  de  la  acción  de  tutela debe realizarse dentro de un término  razonable,  que  permita  la protección inmediata del derecho fundamental a que  se  refiere  el  artículo 86 de la Carta Política”. Por lo tanto, resultará  improcedente  la  acción  de  tutela  por  la inobservancia del principio de la  inmediatez  que  debe  caracterizar  su  ejercicio.  La  restricción tiene como  finalidad  preservar  el  carácter expedito de la tutela para la protección de  los  derechos  fundamentales  que  se  consideran  vulnerados  con  la acción u  omisión de la autoridad pública.   

Tal  entendimiento  coincide con  la  nota de inmediatez que el art. 86 de  la  Carta  Política  señala  como  finalidad del ejercicio de esta acción, de  manera  que  aquellas  situaciones  en  que  el  hecho  violatorio  del  derecho  fundamental  no  guarde  razonable cercanía en el tiempo con el ejercicio de la  acción,  no  debe,  en principio, ser amparado, en parte a modo de sanción por  la  demora  o  negligencia  del  accionante  en  acudir  a la jurisdicción para  reclamar  tal protección y, también, por evitar perjuicios, estos si actuales,  a  terceros  que  hayan derivado situaciones jurídicas de las circunstancias no  cuestionadas oportunamente.   

(…)  

Así  las  cosas,  en  el presente evento no  puede  tenerse  por  cumplida  la  exigencia  de  inmediatez de la solicitud por  cuanto  supera en mucho el lapso razonable de los seis meses que se adopta, y no  se  demostró,  ni  invocó  siquiera,  justificación  de  tal  demora  por  el  accionante.   (ver,  entre  otras,  CSJ  STC, 8 Feb. 20 Rad. 2012-00215-01, 13 Jun. 2011, Rad. 00893-01 y 10  May. 2013, Rad. No. 00954).   

De otra parte, la Registraduría Nacional del  Estado  Civil  remitió a esta Sede la Resolución Nº 13542 de septiembre 17 de  2014  por  medio  de  la cual revocó parcialmente la Resolución Nº 34 de 1998  por  la  cual se canceló la cédula de ciudadanía Nº 79.931.684 por muerte de  su  titular  y  se  ordena  restablecer  su  vigencia  en el archivo Nacional de  Identificación   (fls.   3-5,   cdno.  Corte),  por  lo  que  el  documento  de  identificación del actor cobró vigencia.   

5.  De  conformidad  con  lo  discurrido, se  ratificará el fallo opugnado.   

DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia  en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República      y      por     autoridad     de     la     ley,     CONFIRMA  la sentencia de fecha, contenido  y procedencia puntualizados en la motivación que antecede.   

Comuníquese telegráficamente lo resuelto en  esta  providencia a los interesados y oportunamente remítase el expediente a la  Corte Constitucional para su eventual revisión.   

Notifíquese  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Presidente de Sala  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA    

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