STC 6155 2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada Ponente  

STC 6155-2014  

Radicación           n°  50001-22-13-000-2014-00115-01.   

(Aprobado en sesión de catorce de mayo de dos  mil catorce)   

Bogotá  D.C., dieciséis (16) de mayo de dos  mil catorce (2014).   

Se  decide la impugnación interpuesta frente  la  sentencia  proferida el 2 de abril de 2014, mediante la cual la Sala Civil –  Familia  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Villavicencio negó la  acción  de tutela promovida por Luis Mario Orobio Gutiérrez contra la Policía  Nacional,  actuación  a  la  que  fueron  vinculadas  la Dirección Nacional de  Sanidad  de  la  Policía  Nacional,  Seccional  de  Sanidad Meta de la Policía  Nacional y el Ministerio de Defensa Nacional.   

ANTECEDENTES  

1.   Demandó   el  gestor  la  protección  constitucional  de  las  garantías  fundamentales  de  petición,  «vida    con    dignidad   humana   e   igualdad»,   presuntamente vulnerados por la institución acusada.   

2. Arguyó, como fundamento de su reclamo, en  síntesis:   

2.1.  Que  el  día 15 de febrero de 2014 la  odontóloga  le  informó que requería la colocación de una corona a nivel del  «diente   15,   ya   que   present[a]  una  cavidad  extensa»,  en tal virtud, el 18 del mes y año citado  elevó  un  derecho de petición solicitando la autorización para el respectivo  tratamiento  de  «restauración e implantación de la  corona».   

2.2.  Que  han transcurrido más de 15 días  hábiles  desde que radicó la solicitud, sin que hasta la fecha se le haya dado  respuesta.   

3. Pide, en consecuencia, que se le ordene a  la   institución   cuestionada,  dé  respuesta  de  fondo  a  la  «petición que formuló el 18 de febrero de 2014».   

LA  RESPUESTA  DE LA ENTIDAD ACUSADA y DE LAS  VINCULADAS.   

El    organismo    encartado,          manifestó,  que una vez  realizó    el    seguimiento    al   «derecho   de  petición»  presentado  por el querellante encontró  que  la  «Jefatura  de la Seccional de Sanidad Meta,  dio  trámite  a la oficina de Atención al usuario encargada de [dar] respuesta  a estos asuntos».   

En  tal  virtud,  le  solicitó  a la citada  dependencia,  la  «respuesta  suministrada al señor  Orobio  Gutiérrez,  informando  que  el  Derecho de Petición fue remitido a la  dirección  allegada por el aquí accionante en su [petición], Calle 2ª No. 28  C  – 26 Barrio Carolina,  pero  que  una vez se realizó la Notificación del [mismo] se manifiesta en esa  residencia    que    el    señor    Orobio    Gutiérrez   no   vive   en   esa  Dirección».   

Agregó, que una vez enterado de lo sucedido,  se   ordenó   de   inmediato  «ubicar  por  intermedio  del  Centro  de Atención Inmediata de la Policía  (CAI)   la  residencia  del  [interesado],  ante  lo  cual  después  de  varias  direcciones  suministradas se logra establecer la residencia del accionante y se  procede  a  realizar  la  notificación  el  Derecho de Petición». Anexa respuesta.   

Precisó, que «los  servicios  médicos  asistenciales  que  se  encuentran contenidos en el Plan de  Servicios  de  Sanidad  Militar  y  Policial,  se  prestan a todos los afiliados  y    beneficiarios    del    Sistema   de  Salud  de las Fuerzas Militares y de  la  Policía  Nacional, en los términos y condiciones  que  para  tal  efecto  establezca  el  Consejo Superior de Salud de las Fuerzas  Militares  y  de  la Policía Nacional, la cual está  sujeta    a    la    disponibilidad    presupuestal   de   cada   uno   de   los  Subsistemas»  (Fls.  19 y  20).   

LA SENTENCIA IMPUGNADA  

El   Tribunal  negó  la  súplica por considerar que en este asunto,  se  ha  «superado el hecho que dio lugar al ejercicio  de  este mecanismo constitucional frente a la Policía Nacional, pues aunque con  un  sentido  negativo,  la  referida  respuesta  resuelve  de fondo la petición  elevada  por el actor; indicándole con claridad que no era posible acceder a su  pedimento,  por cuanto el Acuerdo No. 002 del 27 de abril de 2001 (vademécum de  la   Policía   Nacional),   excluye  del  plan  de  servicio  los  tratamientos  especializados     en     rehabilitación     oral     e    implantología   oral».   

Precisó, que «si  bien  el  derecho  de  petición  objeto de esta acción, versa sobre asuntos de  salud,  lo  pretendido en esta causa por el señor Luis Mario Orobio Gutiérrez,  no  es  que  se  proteja  su  derecho  a la salud y en consecuencia se ordene la  práctica  del  tratamiento  solicitado,  sino  que  se  resuelva  de  fondo  la  petición  que elevó el 18 de febrero de 2014, y en todo caso, no se acompañó  con  el  escrito  tutelar,  prueba  que dé cuenta que tal procedimiento hubiera  sido  ordenado por el médico tratante del acto» (Fls.  23 a 27 ídem).   

LA IMPUGNACIÓN  

La  formuló  el  reclamante,  sin  ninguna  argumentación (Fl.27 vto.).   

CONSIDERACIONES  

1.   El  derecho  de  petición  es una  garantía  fundamental que el ordenamiento interno le brinda a toda persona para  asegurar  los  derechos  de información, participación política y expresión,  cuyo  alcance  ha  sido  decantado  por  la jurisprudencia constitucional, en el  sentido  de que la contestación debe satisfacer los requerimientos de claridad,  precisión,  congruencia  y  notificación  efectiva  y  oportuna,  so  pena  de  infringir  su  núcleo esencial, lo cual no significa que la decisión tenga que  ser siempre favorable.   

2.  De  las  pruebas  aportadas  al proceso,  aprecia la Sala que:   

2.1.  A folio 6 del cuaderno No. 1 reposa la  solicitud  que  el accionante elevó al Teniente Coronel José Francisco Suárez  Lara  – Jefe Sanidad Demet-  Meta.,   pidiendo   que   le  fuera  «autorizado  el  tratamiento  para hacer implantar una corona a nivel del diente 15»,  aportando,  para  recibir respuesta dos direcciones, una calle 44  No.  17  – 14 Barrio Villa  Suárez  bajo  Villavicencio  y,  la  otra,  calle  2ª  No.  28 C- 26 Barrio la  Carolina.   

2.2. La entidad encartada, al momento de dar  respuesta  a  la  acción  de tutela, adosó al expediente copia de la respuesta  que  en  su  oportunidad  le  diera  al petente, de fecha 28 de febrero de 2014,  recibida  el  25  de marzo siguiente, por Jennifer Daianna Orobio, en dirección  «calle 2 A- No 28 C 26 Barrio Carolina»,  comunicándole  que  de «el acuerdo No  002  del 27 de abril de 2001, del  Consejo Superior de salud de las Fuerzas  Militares  y  de  la  Policía,  que  establece  el plan de servicios de Sanidad  Militar   y   Policial,   excluye   del   plan  de  servicios  los  tratamientos  especializados  de  rehabilitación oral e implantología oral…» (Fls.       21      ídem).   

3.  En  ese  orden  de ideas, la salvaguarda  reclamada,  resulta  improcedente,  pues, si bien es cierto que pudo presentarse  confusión   con  las  direcciones  que  aportó  el  solicitante  a  efecto  de  notificarle  la  respuesta al «derecho de petición»  de  marras,  lo  cierto  es  que  tal  impase  quedó  superado,  habida  cuenta  que  en  la  contestación  que  en su momento dio el  organismo  encartado,  el  28 de febrero de 2014, fue recepcionado personalmente  por  Jennifer  Daianna Orobio el 25 de marzo del presente año, persona de quien  se  dice, de acuerdo con el informe que rindiera bajo la gravedad del juramento,  el  Oficial  Mayor del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio,  es hija del interesado.   

La  Sala  en  un  caso  similar sostuvo que:   

(…)  «No  sólo  implica  la potestad de  elevar  peticiones  respetuosas a las autoridades; envuelve además la necesidad  de  que  se  brinde  una  respuesta  adecuada  y  oportuna  -que  no  formal  ni  necesariamente   favorable-  dentro  del  marco  de  imparcialidad,  eficacia  y  publicidad   que   caracteriza   al   Estado  Social  de  Derecho…’  El derecho de petición supone para  el  Estado  la  obligación  positiva  de  resolver  con  prontitud  y de manera  congruente   acerca  de  la  solicitud  elevada,  lo  que  no  implica  que  ese  pronunciamiento  tenga  que  ser  favorable, pues como bien se sabe la garantía  constitucional  mencionada  tiende  a asegurar respuestas oportunas y apropiadas  en  relación  con  aquello  que  de  las  autoridades  se  pide»  (CSJ STC, 28 Sep. 2004, reiterada el 27 de  enero de 2014).   

3.  De  conformidad con lo discurrido, y por  referirse  la presente reclamación sólo al derecho fundamental de petición se  ratificará el fallo objeto de opugnación.   

DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia  en  Sala  de  Casación  Civil, administrando justicia en nombre de la  República      y      por     autoridad     de     la     ley,     CONFIRMA        la        sentencia  impugnada.   

Notifíquese  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

   

    

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