AC4333-2014 [2009-01877-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA  DE  CASACION  CIVIL   

                                     Magistrada ponente   

                            MARGARITA CABELLO BLANCO   

Radicación  n°  11001  02 03 000 2009 01877  00   

          Bogotá,  Distrito  Capital,  Treinta y uno (31) de julio de dos mil  catorce (2014)   

          Procede  la  suscrita  Magistrada  a resolver el recurso de súplica  formulado  por  uno  de  los opositores, respecto del auto de cinco (5) de marzo  del  año  que  avanza, a través del cual se dispuso la acumulación de las dos  impugnaciones extraordinarias de revisión en curso.   

I. ANTECEDENTES  

1.   El   Tribunal  Superior  de  Cartagena  –Sala  Civil-  Familia-,  fungiendo  como  juzgador  de  segunda  instancia  dentro  del proceso ordinario  instaurado  por  Lucía  Alvarado Pacheco contra Pablo Obregón  González,  Corporación  Nacional  de  Turismo,  Malterías  de  Colombia  S.A.,  y Bavaria  S.A.,el  dos  (2)  de  julio  de  dos  mil  ocho  (2008), profirió la sentencia  respectiva.   

2.  En  el transcurso de dicho proceso, en la  parte  demandante,  fueron  reconocidos  varios  herederos  de la señora Lucía  Alvarado  (q.e.p.d.),  y,lo  propio  se  hizo  con el señor Francisco Villareal  Herrera,  quien, a su vez,había adquirido de aquellos sus derechos herenciales;  también  fue  autorizada  la participación, en ese extremo de la controversia,  del  señor  Jairo  Ruíz Quesedo, adjudicatario dentro del proceso de sucesión  de la citada señora (inicial demandante).   

En  cuanto  a  la  parte  demandada, dado el  fallecimiento  del  señor  Obregón (q.e.p.d), concurrieron sus herederos Pablo  Gabriel,  Felipe  y Andrés; la posición dela Corporación Nacional de Turismo,  debido  a  su  liquidación,  fue  adquirida  por  El  Ministerio  de  Comercio,  Industria  y  Turismo;  posteriormente,  esta  calidad en la litis la asumió el  Fondo     Financiero     de     Proyectos     de     Desarrollo     ‘Fonade’;   y,  por  su  parte,  la  sociedad  Primeother  S.A.S.,  fungiendo  como  cesionaria de Malterías de Colombia S.A.,  adquirió  la  condición  de  parte.  La  sociedadBavaria  S.A., continúo como  demandada principal.   

3.  El  ad-quem,  el  dos (2) de julio de dos mil ocho (2008), profirió  sentencia  confirmatoria de la que había adoptado el juez de primera instancia.  Dicho  fallo  fue  recurrido  en  revisión  por  “Fonade”, así como por la  sociedad  Primevalueservices  S.A.S.,  (adquirente  de los derechos que la   sociedad    Primeother    S.A.S.,    detentaba   en   el   predio   objeto   del  pleito).   

          4.  Uno  de  los recursos le correspondió al Despacho del Honorable  Magistrado  Fernando  Giraldo  Gutiérrez;  el  otro,   su  conocimiento lo  asumió la Honorable Magistrada Ruth Marina Díaz Rueda.   

         

          5.  En  su  momento, uno de los opositores solicitó la acumulación  de  las  impugnaciones  extraordinarias  y,  luego  del  trámite pertinente, en  providencia  de  cinco (5) de marzo del año que avanza, se acogió la petición  formulada para conjuntar los dos recursos.   

          6.  El  profesional  del derecho, gestor de este trámite, presentó  súplica  en  contra  de  aquella  providencia,  con  el  propósito  de  que la  competencia  de los dos recursos fuera  asumida por el Honorable Magistrado  Giraldo  Gutiérrez  y  no  por  quien aprehendió su conocimiento, es decir, la  Honorable Magistrada Díaz Rueda.   

          El   argumento  central  de  la  inconformidad  estriba  en  que  el  funcionario  que  debe  conocer  es  el  que  tramita el proceso más antiguo y,  según   el   recurrente,   dicha  circunstancia  se  define  por  la  fecha  de  notificación  del  auto  admisorio a la parte opositora, más no por la data en  que se materializaron las cautelas cuando han sido decretadas.   

             El  apoderado  de  Primevalueservices  S.A.S., expuso que no  está  de  acuerdo  con  reformar  la  providencia  censurada, en ninguna de sus  determinaciones;  mientras  que  el  procurador  judicial  del  señor Francisco  Villareal  Herrera  y  otros,  con  argumentos  similares  a los esbozados en la  súplica, manifiesta su conformidad con la misma.   

II. CONSIDERACIONES  

         

          2.  Teniendo  esa  referencia  como  epicentro  de la inconformidad,  desde  ya,  puede  afirmarse  que  la  impugnación  no puede prosperar. El auto  recurrido,   en  síntesis,  no  alberga  ninguna  equivocación  que  deba  ser  corregida.   

          2.1.   En   efecto,  como  bien  sabido  se  tiene,  los  medios  de  impugnación,  trátese  de  los ordinarios o de los extraordinarios, cumplen un  cometido  muy  definido,  establecido  en la propia normatividad, que no es otro  que,  a  través  suyo, mostrar la inconformidad que suscita la adopción de una  determinada  decisión por parte del funcionario judicial que conoce de la causa  litigiosa.  Es  el  mecanismo  idóneo  para  constatar  o  no  la equivocación  endilgada al juzgador de turno.   

          Y,  por  supuesto,  el  recurso  de  súplica  no  se sustrae de ese  objetivo;  luego,  su  acogida  depende  de  la acreditación del yerro a que se  contrae  la  inconformidad  expuesta.  Por obvias razones, de no demostrarse tal  desvío, la decisión adoptada permanecerá incólume.   

2.2.  Según se dejó narrado, el recurrente  atribuye  a  la  Magistrada que resolvió acumular los dos recursos de revisión  formulados,  haber  asumido una competencia que no le está atribuida, pues, tal  cual  lo  arguyó,el  referenteque  define  el  funcionario llamado a definir la  acumulación  pretendida, esel Despacho que conoce del proceso más antiguo y no  la  práctica  de  las  cautelas,  lo  que conduce a otra oficina judicial dicho  conocimiento.   

3.  Al  respecto  se  considera  que el auto  recurrido  no  engendra  ningún  error;  no es viable endilgar a la Corte yerro  alguno  al momento de resolver la acumulación, en los términos en que se hizo,  por  dos  razones  fundamentales:  i)  la  primera,  que   el  tema  de  la  competencia,  en  este momento procesal, no es objeto de discusión por parte de  los  sujetos ni es una determinación que quede al arbitrio del juzgador; y, ii)  la  segunda,  la  decisión  proferida  sólo refleja lo que, expresamente y, de  manera perentoria, consagra la ley procesal civil.   

3.1.  El  artículo  158  del C. de P.C., en  cuanto   a  la  competencia  para  conocer  de  la  acumulación,  expresamente,  consagra:   

«De la solicitud  de    acumulación    conocerá    (….)».   

Lo  que  significa  que  el conocimiento del  trámite  tendiente  a  definir  la  procedencia  o  no de la acumulación, debe  clarificarse  para  el  mismo  momento en que se inicia o se radica la solicitud  pertinente.  Es  ahí,  en  esa  etapa procesal, en donde las partes y el propio  funcionario  deben  evaluar  y  resolver  quién  de los juzgadores involucrados  asumirá la dirección de los asuntos reunidos.   

Una  vez se decida qué juez conocerá de la  solicitud  de  acumulación,atendiendo los parámetros que fija la norma citada,  allí  se  fijará  su  competencia  y  al  adoptar  la  providencia pertinente,  asumirá  la dirección de los procesos y, en el caso bajo estudio, los recursos  de revisión presentados.   

3.2.  Ciertamente,  de  mayor  contundencia  resulta el texto del inciso final de la norma señalada:   

En  otras  palabras,  quien  haya asumido el  trámite  dela  petición  de  acumulaciónalresolverla, si accede a declararla,  asumirá  el  conocimiento  de  las  controversias objeto de la misma. No es una  alternativa  que el funcionario judicial tenga; es, sin disquisición de ninguna  índole,  un  mandato  de  observancia irrestricta. Y, si, por alguna razón, el  juzgador  opta  por  atribuir  competencia  a funcionario diferente a él mismo,  sencillamente trasgrede la norma evocada.   

          Bajo   esa  perspectiva,  ningún  recurso  incluyendo  el  de   súplica,  puede  variar tal directriz, en cuanto que, y ello no debe olvidarse,  las  normas  procesales  son  de  orden  público  y  por  tanto  de obligatorio  cumplimiento  (Art. 6 C. de P. C), luego si la disposición mentada regla que el  funcionario  facultado para decretar la acumulación debe asumir el conocimiento  del  pleito,  no  puede adoptarse determinación alguna que desconozca esa clara  disposición.   

          4.  Siendo  así  las cosas, como en efecto lo son, refulge evidente  que  la providencia recurrida no engendra error alguno; contrariamente, el apego  de  la  misma  a  la disposición del legislador salta a la vista; por tanto, no  hay  equivocación  que  enmendar en la medida en que no se incursionó en ella,  trayendo     consigo,     concomitantemente,    la    negativa    del    recurso  formulado.   

                            III. DECISIÓN   

          Por       lo       expuesto,       la       Corte       RESUELVE:            

1.  Negar,  dadas  las razones expuestas, el  recurso de súplica formulado por uno de los opositores.   

2. El expediente deberá retornar al Despacho  de la Magistrada ponente.   

          La Secretaría dejará las constancias del caso.   

          Notifíquese,   

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada    

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *