AC5372-2014 [2014-00794-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    República    de  Colombia   

     

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC5372-2014  

Radicado    No.  11001-02-03-000-2014-00794-00   

Bogotá,  D.  C., ocho (8) de septiembre de  dos mil catorce (2014)   

Se  decide  el  conflicto  de  competencia  surgido  entre  los  Juzgados  Civiles Municipales, Cuarto de Bogotá, Cuarto de  Descongestión   de   Única  Instancia  de  esta  misma  ciudad  y  Primero  de  Zipaquirá,  para  conocer del proceso ejecutivo de menor cuantía propuesto por  La      Urbanización      El     Rincón     de     Yerbabuena     –Copropiedad Horizontal- contra Walter  Bejarano Soto.   

ANTECEDENTES  

    

1. Ante   los   Juzgados  Civiles  Municipales  de  Bogotá, la referida copropiedad convocó al demandado a juicio  ejecutivo,  para  obtener el pago de unas cuotas de administración causadas por  el  lote  No. 38 de propiedad del ejecutado, así como los intereses moratorios.  En  la  demanda  se  radicó  la competencia de la mencionada autoridad judicial  «por  razón  de la naturaleza del proceso, el sitio  pactado    para    el   cumplimiento   de   la   obligación   y   la   cuantía  (…)» (fl. 12, cdno. 1).     

2.          El  negocio fue asignado por reparto al  Juzgado  Cuarto  Civil  de  esta  ciudad, despacho que lo rechazó indicando que  «(…)   se  trata de un asunto de mínima cuantía, de acuerdo al artículo  25  del  Código  General  del  Proceso,  el  cual le corresponde a los Juzgados  Civiles   Municipales   de   Descongestión   de   Bogotá   (…)»,  y  lo  remitió a los citados despachos, conforme al artículo 5  del  acuerdo  No. PSAA13-9984 del 5 de septiembre de 2013, proferido por la Sala  Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura.   

3.          A  su  vez,  el  Juzgado  Cuarto  Civil  Municipal    de    Descongestión    –Única  Instancia-  de  este  distrito capital, receptor del libelo  introductor,  rehusó  su conocimiento por falta de atribución territorial y lo  remitió  a su homólogo en Zipaquirá –  Cundinamarca, atendiendo el domicilio del deudor (numeral 1º del  artículo 23 del Código de Procedimiento Civil).   

4.          Por  su  parte, el despacho judicial de  Zipaquirá,  se  apartó  del  asunto  y  provocó el conflicto negativo de esta  especie,  argumentando que se desconoció el mapa judicial, pues el municipio de  Chía  cuenta  con  estrados  judiciales  de  categoría  municipal,  y además,  atendiendo     el     numeral     1°     del    artículo    23    ídem  «(…)  en  los procesos contenciosos es competente el juez del domicilio del demandado,  que  en  este  caso  tal  como  se  aprecia  en el primer párrafo de la demanda  [E]l  domicilio del demandado es la ciudad de Bogotá  D.C.».  (Fl.  22,  cdno.  1)       

5.           Allegadas   las  diligencias  a  esta  Corporación  para  dirimir la colisión de esta especie, se dispuso el traslado  común       previsto       en      el      artículo      148      ibídem,  dentro  del  cual  las  partes  guardaron silencio (fls. 4 y 5, cdno. Corte).   

CONSIDERACIONES   

1.          Por tratarse de un conflicto negativo de  competencia   que   involucra  a  despachos  judiciales  de  diferente  distrito  judicial,  atañe  dirimirlo a esta Corporación por virtud de los artículos 28  ejusdem, 16 (modificado por  el 7º de la Ley 1285 de 2009) y 18 de la Ley 270 de 1996.   

2.          La competencia del juez se determina por  varios   factores,   uno  de  los  cuales  es  el  territorial,  “‘para  cuya  definición  la misma ley  acude  a  los denominados fueros o foros: el personal, el real y el contractual.  El  primero atiende al lugar del domicilio o residencia de las partes, empezando  por  la regla general del domicilio del demandado (art. 23 numeral 1º del C. de  P.C.),  el segundo consulta el lugar de ubicación de los bienes o del suceso de  los  hechos  (art.  23, numerales 8, 9 y 10, ibídem), y el contractual tiene en  cuenta  el  lugar  de  cumplimiento  del  contrato,  conforme al numeral 5º del  artículo  citado,  fueros  estos  que  al  no ser exclusivos o privativos, sino  concurrentes,    su    elección   corresponde   privativamente   a   la   parte  demandante’   (CCLXI,  48)”   (CSJ   AC    10  dic.  de  2009,  rad.  2009-01285-00;   reiterado   en   proveídos  del  29  de  jun.  de  2010,  rad.  2010-00775-00;  11 de abr. de 2011, rad. 2011-00403-00; 16 de nov. de 2012, rad.  2012-01802-00 y 25 de en. de 2013, rad. 2012-02674; entre otros).   

3.          El  caso  sub  examine  se  circunscribe  a  definir  a cuál de las  autoridades  judiciales  involucradas en la colisión de competencia, le incumbe  tramitar  el  proceso  ejecutivo  promovido  por  la Urbanización El Rincón de  Yerbabuena  –Copropiedad  Horizontal-,   a   fin   de   que  se  satisfaga  el  pago  de  unas  cuotas  de  administración  adeudadas por Walter Bejarano Soto, propietario del lote No. 38  ubicado en dicha Urbanización.   

4.           Respecto   a   la  naturaleza  de  la  obligación  insatisfecha,  resulta pertinente traer a colación lo expuesto por  la  Sala  en un asunto de similares contornos al de ahora, en el sentido de que:  “si  bien  la autorización para recaudar cuotas de  administración  para el pago de las expensas comunes necesarias y demás gastos  de  sostenimiento  de  la  copropiedad  encuentra soporte en la Ley de Propiedad  Horizontal,   el   sometimiento  de  un  determinado  edificio,  conjunto  o unidad a dicha ley, así como el reglamento que habrá de  regir  a  la Propiedad Horizontal creada, nacen del acuerdo de voluntades de los  propietarios  de  áreas individuales, plasmado en un contrato que al elevarse a  escritura  pública  e  inscribirse  en  el  Registro  de Instrumentos Públicos  constituye  una  persona  jurídica (artículo 4, Ley 675 de 2001). De allí que  las  cuotas  de  administración  no  puedan ser consideradas una obligación de  fuente  legal,  por cuanto es el reglamento de propiedad horizontal ‘el concurso real de las voluntades de  dos   o  más  personas’  (artículo  1494  del C.C.) de someterse a las disposiciones de dicha ley y a la  regulación  plasmada  por  ellas  en  lo atinente a la nueva persona jurídica,  incluyendo    derechos    y    deberes    de    los   copropietarios”  (CSJ  AC 23 feb. 2009, rad. 2008-02009-00; 19 de nov. de 2012,  rad.  2012-00889-00  y 26 jul. de 2013, rad. 2013-01001-00, recogidos en 20 sep.  de 2013, rad. 2013-01146-00).   

5.          Del  anterior planteamiento, emerge que  en  punto  del  cobro  coercitivo  de  las  obligaciones dinerarias destinadas a  cubrir  las  expensas  ordinarias  y extraordinarias para el sostenimiento de la  copropiedad,  concurren  el  fuero  personal  y el contractual contenidos en los  numerales   1º  y  5º,  respectivamente,  del  artículo  23  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  circunstancia  que se traduce en la potestad que tiene el  extremo  actor  para accionar tanto en el lugar del domicilio del demandado como  en  el  de  cumplimiento  de  la obligación. Por manera que, una vez agotada la  selección  de  la  autoridad judicial que conocerá del asunto, “el   fuero   que   otrora   fuera   concurrente   se  convierte  en  privativo”   (CSJ   AC   16  abr.  de  2004,  rad.  2004-00045-00;  22  may.  de  2007,  rad.  2007-00592-00;  10 dic. de 2009, rad.  2009-01285-00;  29  jun.  de  2010,  rad.  2010-00775-00;  11 abr. de 2011, rad.  2011-00403-00;  16  nov.  de  2012,  rad.  2012-01802-00 y 25 ene. de 2013, rad.  2012-02674; entre otros).   

6.          En ese orden de ideas, en principio, se  tiene  que  la  Urbanización  ejecutante  eligió como fuero el contractual, al  indicar  que  la  competencia  radicaba  en «(…) el  sitio  pactado  para  el  cumplimiento  de  la  obligación (…)» (fl.12,  cdno.  1.),  sin  embargo,  en  el expediente no milita el  reglamento  de  propiedad  horizontal en el que conste el lugar establecido para  el  pago  de  las  cuotas  de administración, circunstancia que desemboca en la  aplicación  de  la  regla  general  de  competencia  en este asunto, pues al no  hallarse  prueba  del  lugar  estipulado  para   satisfacer la obligación,  necesariamente  debe  acogerse  el  domicilio del extremo pasivo para asignar la  atribución del funcionario que conocerá el negocio.   

Aunado  a lo anterior, obsérvese que en la  demanda,   fue   expresado   por   la  actora  el  domicilio  del  ejecutado  al  identificarlo     así:     «(…)    el  señor  Walter  Bejarano  Soto,  mayor  de edad, domiciliado en  Bogotá   Distrito   Capital,  en  su  condición  de  propietario  (…)»   Subrayas  fuera del texto  (fl. 5, cdno. 1).   

Al  respecto,  memórese que el operador de  justicia  debe  atender  primordialmente  la información contenida en el libelo  relativo  al  domicilio del demandado, en la medida en que este último es quien  está  autorizado  para  refutar  tal aspecto en la oportunidad pertinente y con  auxilio  de  los  instrumentos procesales dispuestos en el ordenamiento adjetivo  civil         para         el         efecto1.   

         En  un  asunto de similares contornos al de ahora, la Corte sostuvo  que:   

La   información   determinante   de  la  asignación  del  trabajo judicial se halla principalmente en la demanda y no en  sus  anexos,  de  suerte  que  deberá  estarse  la  autoridad  judicial  a  las  afirmaciones  en  ella contenidas, sin perjuicio de reconocer que si se presenta  divergencia  de  criterios  sobre ello, será a través de los medios ordinarios  de  defensa  y  de los mecanismos de saneamiento como deben las partes enfrentar  esos   asuntos   (CSJ   AC,   10   dic.  2009,  rad.  2009-01285-00 y 22 jul. 2013, rad. 2013-00922-00, entre otros).   

         

7.           Como  corolario  de  lo  expuesto  se  declarará  que el Juzgado Cuarto Civil Municipal de Descongestión –Única       Instancia-       de  Bogotá2,  es  el  competente para tramitar la demanda ejecutiva de mínima  cuantía, de que se ha hecho mérito en esta providencia.   

DECISIÓN   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  el  suscrito  magistrado de Sala de  Casación  Civil de la Corte Suprema de Justicia, declara que el competente para  conocer  del  proceso  ejecutivo  de mínima cuantía atrás referido es el Juez  Cuarto  Civil  Municipal  de Descongestión de Bogotá, al que se le enviará de  inmediato  el expediente, comunicándose lo aquí decidido mediante oficio a los  otros jueces involucrados.   

Notifíquese  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado  

    

1 CSJ  AC,  25  jun.  2005,  rad.  2005-00216-00; 1º dic. 2005, rad. 2005-01262-00; 21  abr. 2008, rad. 2008-00218-00, entre otros.   

2  Despacho  vigente  conforme a la prórroga efectuada con el acuerdo PSAA14-10156  de 30 de mayo de 2014.     

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