AC6823-2014 [2010-00143-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

AC6823-2014   

Radicación    n°  0508831030012010-00143-01   

Bogotá  D. C., diez (10) de noviembre de dos  mil catorce (2014).   

Procede   la   Corte  a  resolver  lo  que  corresponda  sobre la admisión del recurso de casación propuesto por Rigoberto  Gil  Osorio  frente a la sentencia de 26 de julio de 2014, proferida por la Sala  Civil  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Medellín, dentro del  proceso   ordinario  que  adelanta  el  impugnante  contra  Gloria  Amparo  Mazo  Bustamante.   

I.- ANTECEDENTES  

1.-  El  accionante  pidió  declarar que su  contraparte,  promitente  vendedora,  incumplió el contrato de promesa de venta  de  dos  inmuebles  que suscribieron el 4 de agosto de 2009, por no asistir a la  Notaría  en  la  fecha  y  hora  programada;  que, en consecuencia, se ordene a  Gloria  Amparo  Mazo  Bustamante  cumplir  lo  convenido,  signando la escritura  pública  que  permita  transferir los bienes; que igualmente se le mande a ella  hacer    entrega    material    del    predio    descrito    como   “primer  piso: apartamento para vivienda: distinguido en su puerta  de  entrada  con  el  n°  47-70  de la carrera 49 […] matrícula inmobiliaria  01N-5128304…”;  y  que por último se le condene a  pagarle  todos  los frutos y productos civiles y naturales que haya producido el  “inmueble  designado como primer piso”  desde  el  31  de  marzo  de  2010,  tasados en veintiún millones  doscientos  mil  pesos  ($21.200.000),  y  la  respectiva indexación (fls. 30 a  43).   

Posteriormente se rogó tener como otrosí a  “las  pretensiones”,  el  reconocimiento  de  “la cláusula penal fijada en la  suma  de  treinta  millones  de  pesos ($30.000.000)”  (fl. 47).   

2.-  Notificada  la  demandada  procedió  a  contestar  el  libelo  introductor  y  a  formular las excepciones de mérito de  “inexistencia  de  la nulidad alegada”  y  “temeridad y mala fe del demandante  al  pretender  un  cumplimiento forzado del contrato”  (fls. 90 a 101).   

Concomitantemente   radicó   pliego   de  reconvención,          para          deprecar          la          “disolución”  del  mentado acuerdo de  voluntades,  el reconocimiento de las restituciones mutuas y la condena para que  a  su favor se pague la cláusula penal en cuantía de treinta millones de pesos  ($30.000.000), fls. 22 a 29.   

3.- El Juzgado Primero Civil del Circuito de  Bello  emitió  sentencia  de  primera  instancia  en   la  que declaró no  probadas  las  defensas  propuestas  para  cada  una  de las demandas; negó las  súplicas  del pliego inicial; accedió a las de la contrademanda y, de contera,  decretó  la  resolución  del  respectivo negocio, precisando que la secuela de  ese  pronunciamiento  consiste  en  que “la demandada  debe   restituir  al  demandante  la  suma  de  veinticinco  millones  de  pesos  ($25.000.000)  […]  cuatro  millones  doscientos  mil  pesos  ($4.200.000) por  concepto  de  intereses  recibidos” y la indexación.  Se desestimaron las otras aspiraciones.   

4.- Impugnada la decisión por Rigoberto Gil  Osorio,  el  26  de  junio  de  2014  el  Tribunal la revocó para, en su lugar,  desestimar  todas  las  pretensiones,  “de la demanda  principal  y  las de la reconvención, declarándose oficiosamente la ineficacia  y/o  nulidad sobreviniente del contrato de promesa de compraventa”.  En  consecuencia, se ordenó a Gloria Amparo Mozo restituir a Gil  Osorio las siguientes sumas   

a.-) $25.000.000 que el demandante entregó  a  la demandada el mismo día en que celebraron el contrato de promesa, suma que  deberá  ser  indexada desde el 5 de agosto de 2009 hasta la fecha del pago real  y  efectivo.  b)  $4.200.000 […] suma que este pagó a aquella por concepto de  intereses  sobre los $40.000.000 que este iba a quedar adeudando a la demandada,  cuando  se  perfeccionara el contrato de compraventa, suma que debe ser indexada  en     la    forma    como    se    señaló    anteriormente…    (fls.    30    a    43    del   c.   de  apelación).   

5.- Rigoberto Gil Osorio interpuso casación  (fl.  45,  ibídem),  por lo  cual   el   ad-quem  ordenó  justipreciar  la  cuantía  del  interés  para  recurrir,  mediante perito (fl.  47).   

6.-  El dictamen indicó que el valor de los  inmuebles  materia  de controversia, “a las fechas de  2014”,  asciende  a  ciento  sesenta  y dos millones  quinientos mil pesos ($162.500.000), fl. 51.    

7.-  El 19 de agosto de 2014 se concedió la  impugnación  extraordinaria,  porque,  de  acuerdo  con  el juzgador de segundo  grado,  la  resolución  desfavorable  para  el actor es de doscientos sesenta y  cuatro  millones  ochocientos cincuenta y siete mil seiscientos treinta y cuatro  pesos  ($264.857.634),  superior  al  equivalente  de  cuatrocientos veinticinco  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  si  se tiene en cuenta que lo  pretendido  se  retrotrae  al “valor de los inmuebles  que    se    esperaba   arribaran   al   patrimonio   del   actor   –debidamente avaluados y actualizados-,  a  los frutos civiles demandados por concepto de lo que hubiera producido en sus  manos  por  arrendamiento el inmueble distinguido con la matrícula inmobiliaria  01N-5128304  y,  finalmente al valor de la cláusula penal igualmente pretendida  mediante  adición  de  la demanda, ya liquidado el lucro cesante” (fls. 57 y 58).    

II.- CONSIDERACIONES  

    

1. El  artículo  366  del Código de  Procedimiento  Civil  contempla  que “[e]l recurso de  casación  procede contra las (…) sentencias dictadas en segunda instancia por  los   tribunales   superiores,   cuando   el  valor  actual  de  la  resolución  desfavorable  al  recurrente  sea  o  exceda  de cuatrocientos veinticinco (425)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes», entre  otras,  en  «las dictadas en los procesos ordinarios o  que asuman ese carácter”.     

    

1. Corresponde  a  quien concede este  recurso  extraordinario  efectuar  la  revisión  del  proceso,  con  el  fin de  establecer  si  quien  impugna  la  sentencia se encuentra autorizado para ello,  tomando  en  cuenta,  entre  otros  factores,  el  perjuicio  que  le  irroga la  providencia  atacada a la fecha de su emisión, para lo cual se debe apreciar la  calidad  de  la  parte, los pedimentos de la demanda, las manifestaciones de los  oponentes  y  las  demás  circunstancias que conlleven a su delimitación, así  como  las  decisiones definitorias, toda vez que las expectativas económicas de  los  intervinientes  varían de acuerdo con las particularidades que son propias  a cada uno de ellos.     

Así  lo  precisó  la  Sala al señalar que   

“[S]e   ha  establecido  como  criterio  pacífico  que  el  detrimento  determinante del interés para impugnar por esta  vía  extraordinaria es el que emerge el día en que se pronuncia la providencia  que  decide  de fondo el litigio, por regla general, en segunda instancia y, por  excepción,  en  primera en la casación per saltum, que dicho sea de paso no es  la  circunstancia  aquí  ventilada” (auto del 11 de  julio de 2011, exp. 11001-0203-000-2010-01697-00)   

3.-  El  sentenciador  de segunda instancia,  como  se  detalló  anteriormente, desestimó todas las súplicas de cada una de  las   demandas,  invalidó  el  negocio  materia  de  debate  e  impartió  unos  ordenamientos  consecuenciales,  por  lo  que  el  interés para recurrir estaba  determinado  por  el  valor que, a la fecha de la sentencia atacada, tenían los  inmuebles  que  no  ingresaron  al  patrimonio del actor, por los frutos civiles  reclamados   respecto  del  “inmueble designado  como    primer    piso”    y    por   “la       cláusula      penal      pactada”¸      descontando,   claro  está,  los  conceptos  y  montos  que  en  la  providencia  resultaron  favorables a la parte recurrente, esto es, “a.-)  $25.000.000  que  el demandante entregó a la demandada el  mismo  día  en  que  celebraron  el  contrato  de promesa, suma que deberá ser  indexada  desde  el 5 de agosto de 2009 hasta la fecha del pago real y efectivo.  b)  $4.200.000  […]  suma  que  este pagó a aquella por concepto de intereses  sobre  los $40.000.000 que este iba a quedar adeudando a la demandada, cuando se  perfeccionara  el  contrato  de  compraventa,  suma  que debe ser indexada en la  forma        como        se       señaló       anteriormente…”.   

Al respecto, la Corte señaló que  

“En  los  casos  de  condenas a restituir  bienes,  contenidas  en  la  sentencia  de  resolución  o  de  nulidad de actos  jurídicos,  etc,  el  interés  de  que  veníamos hablando se determina por el  valor  del  inmueble que debe restituir, junto con el de los frutos cuyo pago se  le  impuso,  cifra de la cual debe descontarse la cantidad que la actora le debe  abonar  al  condenado” (CSJ  AC  de  26  de mayo de 2004, Rad. 2004-00095-01, reiterado CSJ AC de 25 de agos.  de 2014, Rad. 2006-00216-01).   

4.-  El Tribunal se apresuró al conceder el  recurso de casación, por los siguientes motivos:   

4.1. Reconociéndose al demandante el derecho  a  que  se  le  restituyan  las  sumas que pagó al tiempo en que se celebró el  contrato  anulado,  así  como  otras  que  canceló  a título de intereses, la  determinación   de   la  cuantía  del  interés  para  recurrir  en  casación  ameritaba,  según  el  precedente memorado, restar tales valores (indexados) al  precio  en  el  que  se  tasaron  los  inmuebles  por  parte  del  perito.    

4.2.  Además, se imponía explicitar en la  respectiva  cuantificación  de  los  rubros  que  componen  el  desmedro que la  sentencia  origina  al  actor, el guarismo que atañe a los frutos civiles, ello  si   se   repara   en   la   ponderación        hecha        en        la        demanda       “$21.200.000”,  o en la indicada por  el   dictamen   pericial   rendido  como  prueba  en  el  proceso,  “$9.126.950”  (fl.  133 del c. 1.).     

5.-   En   consecuencia,  lo  indicado  es  reexaminar  la  situación  a fin de determinar, teniendo en cuenta lo expuesto,  la presencia o no del interés económico requerido.   

III.- DECISIÓN  

Con  base  en  lo anteriormente expuesto, la  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

Primero: Declarar prematuro el pronunciamiento de  la  Sala  Civil  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Medellín,  concediendo    el    recurso   de   casación   dentro   del   proceso   de   la  referencia.   

Segundo:  Devolver  la actuación a la oficina de  origen, para que proceda como corresponda.   

Notifíquese  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado  

    

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