ATC302-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

MAGISTRADA PONENTE  

ATC302-2014  

Radicación    n°  68001-22-13-000-2013-00236-01   

(Aprobado  en  sesión de  treinta de enero de dos mil catorce)   

Bogotá,  D. C., treinta (30) de enero de dos  mil catorce (2014).   

Decide la Corte la consulta de la providencia  proferida  el  21  de  enero  de  2014  por  la  Sala Civil-Familia del Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Bucaramanga, en la que sancionó al Teniente  Coronel  Fernando  Alonso  Tapias  Torres,  en  su  condición  de  Director del  Hospital  Militar  de  esa  ciudad,  con  arresto  de  dos  (2)  días  y  multa  equivalente  a  dos  (2)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  por  desacatar  el  fallo  de  tutela  emitido  el  13  de  junio  de  2013  por  esa  Corporación,  dentro  de la acción constitucional promovida por Belkys Cecilia  Baquero  Pabón,  como  agente  oficiosa  de  Luis  Abel  Villamil Russi, contra  aquella  institución,  siendo  vinculado  el  Ejército  Nacional  –Dirección    General    de   Sanidad  Militar-.   

ANTECEDENTES  

1.  En  la aludida sentencia se concedió el  amparo  de  los derechos fundamentales a la salud y vida digna del accionante y,  en  consecuencia,  le  ordenó  a  las  entidades  acusadas  que  «en  el  término  de  cuarenta  y  ocho  (48) horas siguientes a la  notificación  de  la  providencia,  autoricen  la entrega al paciente LUIS ABEL  VILLAMIL  RUSSI  de Hioscina N- Butil Bromuro Tableta 90, Bisacodilo Tableta 30,  Biperideno  Clorhidrato  Tableta 90, Gentamicina Solución Oftálmica 1, Terapia  Fonoaudiología   Integral   Domiciliaria   30,  Terapia  respiratoria  Integral  Domiciliaria  30,  Terapia  Física  Domiciliaria  30,  Enfermería  Especial  cuidados  24 horas, Ensure 5,  Levodopa  Tabletas 150, Pañales Tena Slip 150, Enemas Evacuadores 30, según lo  prescrito   por   la  médico  especialista  neuróloga  tratante;  debiéndole,  además,  suministrarle  la  atención integral que sus patologías requieren de  conformidad    con    las    indicaciones    que    emitan    los   facultativos  tratantes».   

2.  La  agente  oficiosa  del  peticionario  informó    que   las   prenombradas   instituciones   encartadas   «no   han   dado   cumplimiento  al  fallo  de  tutela»,  razón  por  la  que  «mi esposo se  encuentra     en     estado    crítico    hospitalizado    en    el    Hospital  Militar».   

3. Por auto de  26 de agosto de 2013 el  tribunal   requirió  a  las  querelladas  para  que  informaran  «lo  relacionado  con  el  cumplimiento del fallo del 13 de junio de  2013.  Advirtiéndoles  que  la  no  observancia  de  lo ordenado en la referida  sentencia  de  tutela  constituye  desacato sancionable  con  arresto  hasta de seis meses y multa hasta de 20  salarios  mínimos  mensuales»  y  como  las acusadas  guardaron   silenció  el  7  de  septiembre  siguiente  imprimió  el  trámite  incidental,  sin  que  dentro  del  traslado de  tres (3) días se hubiesen  pronunciado (folios 13 a 19).   

4. El 5 de noviembre posterior decretó como  pruebas   «solicitar   al   Hospital   Militar   de  Bucaramanga  y  a  la  Dirección General de Sanidad Militar para que remitan la  documentación   pertinente  (historia  Clínica,  autorizaciones,  remisiones),  producidas  con  ocasión  de la orden de tutela proferida por esta Corporación  el  13  de  junio  de  2013»   y, «oír    en    declaración    a    la    señora   Belkis   Cecilia  Baquero»,  quien en la fecha programada concretó que  el  incumpliendo  del  fallo  de  tutela  es  «con el  suministro  de  enfermera las 24 horas, los pañales y los enemas» (folios  31  a 33). El Subdirector de Sanidad del Ejército Nacional  respondió  que,  según la organización del sistema de salud de la entidad, el  competente  para  «dar cumplimento al fallo de tutela  es  el  Hospital   Militar  de  Bucaramanga»; que  adicionalmente,  mediante comunicación telefónica con la abogada del hospital,  «informó  que responderán el presente incidente de  desacato  junto  con  todas  las pruebas que tiene en su poder que demuestran el  cumplimiento del fallo de tutela».   

LA  PROVIDENCIA  CONSULTADA   

El  Tribunal  impuso las referidas sanciones  por  considerar  que  «no ha acatado lo dispuesto por  el  Juez de tutela, si en cuenta se tiene que no ha arribado prueba que acredite  el  cumplimiento  de la orden impartida meses atrás. De esta forma, extraña el  Tribunal  el  aporte  documental por parte de la entidad accionada que pruebe lo  subrayado  en  precedencia,  pese  también  a  los  requerimientos que desde la  Subdirección  nacional  de  sanidad  le  han  sido enviadas (visible folio 29),  obviando  así,  el  deber legal que les asiste según lo prevé el artículo 27  del  Decreto  2591  de  1991  que establece que las autoridades a las que se les  ordene    acatar    los    dispuesto    por   el   Juez   constitucional   deben  cumplirlo»   (folios 42 a 49).   

CONSIDERACIONES  

1.   Sobre  la  naturaleza  jurídica  del  incidente de desacato esta Corporación ha puntualizado que:   

(…) la acción de tutela se endereza a la  protección  inmediata y efectiva de los derechos fundamentales de las personas,  de  tal  modo  que  verificada  su  vulneración o amenaza, las órdenes que los  jueces  impartan  para  resguardarlos  deben  ser  cabalmente observadas. En ese  orden  de  ideas,  el  cumplimiento del fallo es la respuesta que normalmente se  espera   de   la  autoridad  accionada;  sin  embargo,  excepcionalmente,  puede  presentarse  que  su  ejecución no se ajuste ceñidamente a los parámetros que  se  le han señalado, caso en el cual, el artículo 27 del Decreto 2591 de 1991,  prevé    el    procedimiento    que    debe    agotarse    para    obtener   su  acatamiento.   

                 (…)   

Recuérdese que el desobedecimiento al fallo  en  los  términos  del  mencionado  artículo  27, comporta una responsabilidad  objetiva,  al  paso  que  la  sanción  por  desacato supone una responsabilidad  subjetiva  del  transgresor, en la medida que es imperativo apreciar, no solo el  incumplimiento,  sino,  también,  las  condiciones en las que éste se produjo,  vale  decir,  el  descuido  o  negligencia  que le sean imputables, a través de  juicios valorativos que den cuenta de su ánimo rebelde.   

         “(…)   

“Síguese de lo  anterior  que  la  sanción por desacato deriva de un propósito inequívoco del  accionado  de  eludir  las  ordenes  dimanantes  del  amparo concedido; en otros  términos,  el solo incumplimiento  per se no comporta una evidente afrenta  a  la  decisión  del  juez  constitucional,  pues  se  requiere  una manifiesta  desatención  a la orden emitida, lo que exige corroborar la exteriorización de  conductas  dirigidas a evitar de alguna manera acatar el fallo de tutela, lo que  haría  surgir,  claramente,  un  ánimo eminentemente subjetivo que el juzgador  competente  debe  valorar  en  cada  caso en particular, sopesando, itérase, si  aflora  en  el  funcionario  acusado  ese  interés interno para apartarse de la  decisión   protectora”.  (CSJ  ATC  14  Sep.  2009,  Rad.  01417-00,  criterio reiterado, entre otras, en  providencia CSJ STC 11 Abr. 2012, Rad. 00053-01).   

2. Es deber del Juez de tutela que conoce de  este  trámite   verificar: i) el destinatario de la orden, ii) el término  temporal  para  ejecutarla  y ii) el alcance de la misma, con el fin de examinar  si  efectivamente  se  cumplió  el  mandato  impartido;  si  de  este análisis  concluye  en  la  inobservancia  del fallo, le compete determinar si fue total o  parcial  y  las  razones por las cuales se produjo, con el fin de establecer las  medidas  necesarias  para  proteger  efectivamente  el  derecho  y  si hubo o no  responsabilidad  subjetiva  del  obligado, para finalmente, si existe, imponerle  la  sanción  y  para  esto,  obviamente, es necesario darle inicio al incidente  propuesto.   

3.  Desde  esa  perspectiva  y  revisada  la  actuación  observa la Sala que mediante oficio de 29 de enero de 2014, dirigido  a  esta  Corporación  el  Director  del Hospital Militar informó que ya había  dado  cumplimiento  al  fallo  de tutela, toda  vez que le entregó a la esposa del accionante, señora Belkys  Cecilia  Baquero  Pabón, los enemas últimamente formulados (el 23 de noviembre  y  2  de diciembre de 2013 ); los pañales desechables ( 12 de diciembre de 2013  y  28  de  enero  de  2014) y la enfermera veinticuatro horas está prestando el  servicio  desde el 28 de enero del año en curso. 2014. Para tal efecto remitió  los documentos que así lo prueban (folios 3 a 63 cuaderno Corte).   

4. En este orden de ideas, y como quiera que  constituye  la  finalidad  del incidente de desacato la eficacia de las órdenes  proferidas   tendientes   a  proteger  los  derechos  fundamentales  reclamados,  considera  la  Sala que en las actuales circunstancias no resulta justificada la  sanción   impuesta,   por   lo   que   la   decisión   consultada   habrá  de  revocarse.   

En  esta  materia,  la  jurisprudencia de la  Corte, ha sostenido que   

(…)  No obstante lo anterior, como el  accionante  aun  cuando extemporáneamente,  acató el referido fallo,  la  Corte  dejará  sin  efectos  las  sanciones  que le fueron impuestas por el  juzgado,   pues  el  fin  perseguido  con  el  trámite  del desacato ya se  cumplió.   

         

Cabe  acotar,  que  la Corte Constitucional  sobre  el  tema  ha precisado que “(…) se puede deducir que la finalidad del  incidente  de desacato no es la imposición de la sanción en sí misma, sino la  sanción  como  una de las formas de búsqueda del cumplimiento de la sentencia.  Al  ser  así,  el accionante que inicia el incidente de desacato se ve afectado  con  las  resultas del incidente puesto que éste es un medio para que se cumpla  el fallo que lo favoreció.   

La  imposición o no de una sanción dentro  del  incidente puede implicar que el accionado se persuada o no del cumplimiento  de  una  sentencia. En efecto, en caso de que se inicie el incidente de desacato  y  el  accionado,  reconociendo  que se ha desacatado lo ordenado por el juez de  tutela, quiera evitar la sanción, deberá acatar la sentencia.   

En caso de que se  haya  adelantado todo el trámite y resuelto sancionar por desacato, para que la  sanción  no  se  haga  efectiva,  el  renuente  a  cumplir  podrá  evitar  ser  sancionado  acatando. Al contrario, si el accionado no  acepta  la  existencia  de  desacato  y  el  juez,  por  incorrecta apreciación  fáctica,  determina que éste no existió, se desdibujará uno de los medios de  persuasión  con  el  que  contaba el accionado para que se respetara su derecho  fundamental.  Al  tener  un  carácter  persuasivo, el incidente de desacato sí  puede  influir  en  la  efectiva  protección  de los derechos fundamentales del  accionante  y en esa medida existiría legitimación para pedir la garantía del  debido  proceso a través de tutela. (subrayado fuera del texto, sentencia   T-421  de  23  de  mayo  de  2003)…”  (ver,  entre  otros,  CSJ  STC  21  Sep.  2011  y  5 Jul. 2012, Rads.  01940-00 y 01313-00).   

DECISIÓN  

De  conformidad  con  lo  expuesto, la Corte  Suprema   de   Justicia,   Sala   de  Casación  Civil,  REVOCA  la  resolución  sancionatoria  impuesta  el  21  de  enero de 2014, por el Tribunal Superior del  Distrito    Judicial    de    Bucaramanga,     Sala    Civil   –Familia,  al  Teniente Coronel Fernando  Alonso  Tapias  Torres,  en  su  condición  de  Director  del  Hospital Militar  Regional  de  esa  misma ciudad, consistente en dos (2) días  de arresto y  multa equivalente a dos (2) salarios mínimos mensuales vigentes.   

Por  secretaría  devuélvase  la actuación  surtida  a  la  mencionada  Corporación  para  que  forme  parte del respectivo  expediente. Ofíciese.   

Comuníquese igualmente esta determinación a  las partes por telegrama.   

Notifíquese  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

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