ATC678-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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SALA DE CASACIÓN CIVIL  

MARGARITA   CABELLO  BLANCO   

MAGISTRADA PONENTE  

ATC 678-2014  

Radicación    n°  11001-02-03-000-2014-00220-00   

Bogotá,  D.  C.,   diecinueve  (19)  de  febrero de dos mil catorce (2014).   

Se pronuncia la Corte respecto de la acción  de  tutela promovida por Efraín Pinto Niño frente a la Sala Penal del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga,  extensiva a la Sala de  Casación Penal de esta Corporación.   

ANTECEDENTES  

1.  El peticionario, a través de apoderado,  demanda  la  protección constitucional de las prerrogativas  fundamentales  al   debido   proceso,   defensa,  libertad,  «unidad  familiar»   y  trabajo,  supuestamente  vulneradas  por  las autoridades judiciales  acusadas  dentro  del  trámite  penal  adelantado  en  su  contra en el que fue  condenado  a  purgar  119  meses  de  prisión por los delitos de usurpación de  derechos  de  propiedad  industrial  e  imitación  de  alimentos,  productos  o  sustancias y concierto para delinquir.   

2.    Asevera   que   «se  negó  a  la  defensa  la posibilidad de acceder realmente a los  supuestos  elementos  o  medios  probatorios,  porque  a pesar de que solo se le  presentaron  unas  fotografías,  no  se  le  dijo  en  qué lugar quedaban a su  disposición  para  que  efectuara  sobre  las  placas  los  estudios necesarios  tendientes  a  preparar  su  estrategia  defensiva,  pues,  a  través  de  unas  fotografías  resultaba  imposible  que  éste  realizar[a]  sobre las mismas un  peritaje.  Así  las cosas, lo menos que podría esperar la defensa, es que ante  la  irregular  forma  en  que  se presentó el material probatorio, a través de  unas  fotografías,  pudiera  ser  considerado  para que el tribunal fincara una  condena»      (folio  7).   

3.  Indica que «el  tribunal  no  contaba  con prueba suficiente que resquebrajara la presunción de  inocencia,  razón  por  la cual se colige que los argumentos del accionado para  condenar  desconocieron  el  método  científico  en  la  apreciación  de  las  pruebas,  y,  en  consecuencia  trasgrede (sic) los derechos al debido proceso y  defensa  del  accionado,  pues,  a sus conclusiones llegó de forma subjetiva lo  que  conllevó  fácilmente a determinar la materialidad del hecho y la supuesta  participación  en  el  mismo  del  accionante» (folio  8).   

4.  Solicita  que  se declare la nulidad del  fallo     condenatorio     proferido     en     segunda    instancia    y,    en  consecuencia,  «disponer de inmediato la cancelación  de   la   orden  de  captura»  (folio  2).   

5.  La  acción  de  tutela  fue  presentada  inicialmente  ante  la  Sala  de Casación Penal de esta Corporación, empero en  proveído  de 23 de enero de 2014 ordenó la remisión de las diligencias a esta  Sala  por  considerar  que la queja involucra el auto de 20 de noviembre de 2013  mediante el cual se inadmitió la demanda de casación.   

CONSIDERACIONES   

Resulta palmario que aun  cuando  la  petición de amparo objeto de estudio no fue dirigida, en principio,  contra  la  Sala  de  Casación  Penal  de  esta  Corporación, sí involucra la  decisión  proferida  por  ella  el  20  de  noviembre de 2013, mediante la cual  inadmitió   la  demanda  de  casación  advirtiendo  que  «el trámite del asunto discurrió por senderos de  respeto  al debido proceso y las garantías de las partes, por virtud de lo cual  no  se  hace  necesaria  la intervención oficiosa de la Sala»;  evidenciándose  que la acción de tutela no  puede    ser    admitida    a    trámite  de  acuerdo  con  la  posición que ha sustentado esta Sala, que,  como  es  sabido,  se afinca en la intangibilidad de las decisiones de carácter  judicial   emitidas   por  las  Salas  de  Casación  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia ( entre otros autos,  CSJ  ATC  7 Sep. 2004, Rad. 00933 00, 27 Ene. 2006, Rad. 00017 00; 14 Mar. 2007,  Rad.  00291  00  y  10  Dic. 2009, Rad. 02195 00).        

Así  las  cosas,  se impone inferir que los  pronunciamientos  judiciales  de esta Corporación, proferidos por las distintas  Salas  que  la  integran,  precisamente  al  emanar  del órgano de cierre de la  jurisdicción  ordinaria, tienen carácter definitivo e inmutable, salvo el caso  del  recurso  extraordinario de revisión en los términos previstos por la ley;  de  tal modo que so pretexto de la guarda de los derechos fundamentales que, por  supuesto,   ella  garantiza  con  sus  actuaciones,  no  pueden  ser  objeto  de  interferencias  o  manipulaciones por ninguna otra autoridad pública, porque si  así  fuese  se  desconocería su calidad de tribunal más alto en la órbita de  sus  atribuciones,  amén del  quebranto   evidente   que   sufrirían  los  principios  de  desconcentración,  autonomía  e  independencia  de  la  función  judicial,  que  en  los casos de  decisiones  definitivas  se complementan con la institución de la cosa juzgada.   

De  otra  parte,  si  bien  es  cierto  que  resoluciones  como la de esta estirpe venían siendo adoptadas por toda la Sala,  es  palpable  que revisada una vez más la competencia de esta para proferir esa  determinación  se  ha  advertido que corresponde al magistrado ponente resolver  lo pertinente.   

La  Corte al decidir una petición de amparo  similar a la aquí expuesta puntualizó que:   

(…)    de  conformidad  con  el  inciso  primero del artículo 15 del Decreto 2591 de 1991,  “[l]a  tramitación  de  la tutela estará a cargo del juez, del presidente de  la  sala  o  del  magistrado a quien éste designe, en turno riguroso,(…)” y  con   arreglo  al  artículo  29  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  cuyos  principios  generales  son  aplicables al trámite en todo cuanto no se oponga a  sus  normas  (art.  4º  del Decreto 306 de 1992), “[c]orresponde a la Sala de  Decisión  dictar  las sentencias y los autos que decidan la apelación o queja,  o  una  acumulación  de  procesos, o un conflicto de competencias; contra estos  autos  no  procede  recurso  alguno. El magistrado ponente dictará los autos de  sustanciación   y  los  interlocutorios  que  no  correspondan  a  la  Sala  de  Decisión.         Desde  esta  perspectiva,  corresponde  al  ponente  la  decisión a  propósito  de  la  admisión  a  trámite  de  la  demanda  de tutela y, por lo  expresado,  será  inadmitida  (…)  (CSJ ATC 10 Abr.  2008, Rad. 00468-00).   

De  otro  lado,  respecto  de  la  eventual  revisión  por  parte  de  la  Corte Constitucional, la Sala entiende que no hay  lugar  a disponerla por las mismas razones que fundamentan la determinación que  así se tomará.   

DECISIÓN   

Por lo expuesto, se  RESUELVE no admitir  a trámite la acción de tutela de la referencia.   

Comuníquese  lo  resuelto a los interesados  mediante telegrama.   

Por    Secretaría    de    la    Sala,  entréguesele   al  peticionario  el  escrito  de  tutela y sus anexos, sin  necesidad de desglose.   

Notifíquese  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada    

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