AC7078-2014 [2014-00494-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC7078-2014  

Radicación n. 11001 02 03  000 2014 00494 00    

Bogotá,  D.  C., veinte (20) de noviembre de  dos mil catorce (2014).   

ANTECEDENTES   

          1.   La   parte  actora,  a  través  de  apoderado,  demandó  para que mediante los trámites  propios  del  proceso  de ejecución alimentaria se profiera mandamiento de pago  en  contra  del  ejecutado  por  la  sumas consignadas  en el libelo introductorio.   

          2.  Sustentó  su  petitum,  entre otros, en que:   

          Mediante  acuerdo  celebrado  ante  el  Juzgado Octavo de Familia de  Bogotá  el  día  “de  2011 (sic)”, el  convocado  “se  obligó  a cancelar  mensualmente  el  valor  de  la  totalidad de los alimentos de sus menores hijos  (…)”.   

          Sin  embargo,  expone  que desde octubre de 2013, se ha abstenido de  pagar  el valor de los gastos de manutención, educación y sostenimiento de los  niños,  “causándoles  con su actitud innumerables  perjuicios”.   

          3.  Por  auto de 17 de enero hogaño, el  Juzgado  Cuarto  de Familia de Cartagena rechazó la demanda formulada y ordenó  remitir  las  diligencias  al  Juez  Octavo  de  Familia  de  Bogotá. Para ello  argumentó,  previa  trascripción  de  lo previsto en el artículo 35 de la ley  794  de  2003,  “que  no  le  es  dable al Despacho  conocer  del  presente  proceso de ejecución, dada la competencia que le asiste  al   funcionario   que   declaró  la  existencia  del  derecho  que  se  invoca  (…)”.   

          4.   A través de proveído de 24 de febrero de los corrientes,  el  órgano  de  la judicatura de destino también se declaró incompetente para  asumir  el  adelantamiento  del  caso,  proponiendo  el  conflicto  negativo  de  competencia  y  el  envío  de lo actuado a la Corte Suprema de Justicia (folios  190-191).   

Fundó  su falta de competencia, en la regla  establecida  en  el  artículo  8º  del  Decreto  2272  de  1989 según la cual  “la  competencia  por razón del factor territorial  corresponderá     al     juez     del     domicilio    del    menor”.   

Seguidamente trajo a colación un precedente  de  la  Corporación  y advirtió, “que si bien este  juzgado  fue  el  que fijó la cuota alimentaria para los menores (xxxxxxxxxx) e  (xxxxxxxxxxx),  razón  que  llevaría  a conocer también del proceso ejecutivo  para  obtener  el  pago de dicha cuota alimentaria, sin embargo, observa que los  menores  referidos  junto  a  su  progenitora,  quien ostenta la representación  legal  de  los  mismos,  cambiaron  de  domicilio,  fijándolo  en  la ciudad de  Cartagena,  tal  y  como  se  indica  en  la demanda ejecutiva (…)”;  además, señaló, conforme obra en el proceso de divorcio, la  custodia  la  tiene  la  accionante  y  madre  de  los  niños,  quien  vive  en  Cartagena.   

         5.  El  caso,  en  esta  Corporación,  cumplió  con  los trámites  previstos   en   la  normatividad  vigente  dado  que  se  surtió  el  traslado  determinado  en  el  precepto  148  instrumental  civil, el cual transcurrió en  silencio.   

CONSIDERACIONES   

          1.  Sea  lo  primero  anotar,  que como el conflicto planteado se ha  suscitado  entre  dos  despachos  de  diferente  distrito  judicial, Cartagena y  Bogotá,  la  Corte  es  la  competente para definirlo, tal y como lo señala el  artículo  16  de  la  ley  270  de  1996,  estatutaria de la administración de  justicia,  reformado  como  quedó  por  el  artículo  7º  de  la  ley 1285 de  2009.   

2. En todos aquellos asuntos tocantes con la  resolución  de  conflictos,  en  donde  corresponda  valorar la competencia del  funcionario  emplazado  para  tales  efectos, habida cuenta que atañen al orden  público   de   la  Nación,  inexorablemente  deben  observarse las directrices que la ley ha dispuesto sobre  el  particular,  pues,  sin duda alguna, temas de esas características devienen  reservados  exclusivamente  a la normatividad pertinente (Artículo 6º C.P.C.).   

En  esa  dirección,  cumple precisar que la  selección  del  juez a quien, previa autorización legal, le corresponde asumir  el  conocimiento  de  una  causa  litigiosa,  surge  como  el  resultado  de  la  conjugación  de  algunas  circunstancias  o  aspectos  subjetivos  u objetivos,  vinculados,  verbigracia,  a  la  persona  involucrada,  al  sitio  en  donde el  accionado  tiene  su  domicilio,  al  lugar en donde acontecieron los hechos, la  cuantía  o  naturaleza  del  asunto,  etc.  Por  supuesto, en ciertas ocasiones  aunque  algunos  de  esos  factores  se  entremezclan y se vuelven concurrentes,  prevalecen unos sobre otros.   

3.  El  factor  territorial,  que es en esta  especie  el tema discutido por los juzgadores en conflicto, se define atendiendo  las  pautas  consagradas  en el artículo 23 del Código de Procedimiento Civil,  dentro  de  las cuales despunta como regla general aquella según la cual en los  procesos  contenciosos,  salvo disposición legal en contrario, es competente el  juez  del  domicilio  del  demandado  empero,  como  excepción  a  ese foro, el  artículo   8º   del   Decreto   2272   de  1989,  con  un  criterio  netamente  proteccionista           del          menor2, establece que en los procesos  de  “alimentos”,  entre  otros,   “en  que  el menor sea demandante, la  competencia  por  el factor territorial corresponderá al juez del domicilio del  menor”.   

4.   Del escrito de demanda (folio 19),  refulge  que la misma ha sido instaurada por la señora KATHERINE VIEIRA MORENO,  madre  de  los niños y quien manifestó: “el señor  juez  es  competente para conocer de este proceso por la naturaleza del asunto y  por   cuanto   los   menores   viven   en  la  ciudad  de  Cartagena”.   

Habida cuenta de ello, resulta patente que la  competencia  de  este  asunto,  por  el  factor territorial, se determina por el  domicilio  de  los  jóvenes, tal como se desprende de la norma antes señalada,  privilegiándose  esa circunstancia frente a lo establecido por el canon 335 del  CPC.   

Sobre el particular, en uniformes decisiones,  la   Corporación   al   revisar  cuestión  similar  puntualizó:  “Por  manera  que, cuando los menores ejecutantes, a la época de  la  demanda  tienen  su  domicilio  en  un  lugar distinto al que corresponde al  Juzgado  donde  se impuso la memorada prestación, tomando en consideración que  es  fundamental  la  protección,  efectividad  y  garantía de los intereses de  aquéllos,  podrán  incoar  aquélla  sobre  el  mismo  expediente  o en asunto  separado,  ante  el  funcionario donde se encuentran domiciliados. (…) Así lo  reiteró  la  Corte  al  señalar  que ‘en  materia  de  ejecución  de  alimentos  y  ante  el  cambio  de  domicilio   del   menor,   queda   a   elección  de  este  último  iniciar  el  correspondiente  proceso  ante  el  Juez que fijó los alimentos, cualquiera que  haya  sido la naturaleza del mismo, en la forma prevista en el artículo 752 deI  Decreto  2737  de  1898  o  bien iniciar un proceso ejecutivo autónomo, ante el  Juez    de    su   domicilio   actual’”  (CSJ Auto de 26 de noviembre de 2002,  Radicación  n.  00134-01,  reiterado  en  Auto  de  18  de  diciembre  de 2007,  Radicación n. 2007-01529).   

Igualmente  ha destacado la Sala3,  que si bien  con  posterioridad  fue adoptada la Ley 794 de 2003, modificatoria del artículo  335  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  en  donde con claridad contundente  concluyó  que toda ejecución debía seguirse a continuación del expediente en  donde  se  impuso  la misma, norma invocada por alguno de los confrontantes para  declinar  la  competencia  que  se  le  ofrecía,  no  es regla que haya logrado  permear  las  directrices  normativas evocadas en párrafos anteriores, amén de  lo  asentado  por  la  Corte,  pues  se  erige como reglamentación general y no  especial  respecto  del   derogado  Estatuto  del  Menor,  además  que  la  tendencia  delineada  se  ha  mantenido  incólume teniendo en cuenta que con la  expedición  de  la  ley  1098  de 2006 (Código de la Infancia y Adolescencia),  quedaron  vigentes  los  artículos 320 a 325 y “los  relativos   a/juicio  especial  de  alimentos”,  del  Código prenombrado.   

Siguese,  entonces,  que  asiste razón a la  agencia  jurisdiccional  de Bogotá cuando consideró que pese a que esa oficina  fijó  los  alimentos de los menores convocantes, como tienen su domicilio en el  Distrito  de  Cartagena  según  se  desprende  de  lo consignado en la demanda,  debía  ser  el  Juzgado que rehusó conocer del proceso, con asiento en aquella  ciudad el que debía tramitar el asunto.   

Por  consiguiente  y sin que sean necesarias  adicionales  motivaciones,  se dispondrá la remisión del expediente al Juzgado  Cuarto  de  Familia  de Cartagena, y se comunicará lo aquí resuelto al Juzgado  Octavo   de   Familia   Piloto   en  Oralidad  de  Bogotá,  quien  provocó  el  conflicto.   

DECISIÓN  

En  mérito  de  lo  expuesto,  el Despacho,   

RESUELVE  

          Primero.- DECLARAR  que  el  Juzgado Cuarto de Familia de Cartagena, es el  competente   para   conocer   del   proceso   ejecutivo   de   alimentos  de  la  referencia.   

Segundo.- DISPONER,  en  consecuencia,  remitir  la  actuación  al  despacho  judicial  al que se le  asignó  su  conocimiento,  debiendo  también  comunicarse  esta  decisión  al  Juzgado Octavo de Familia Piloto en Oralidad de Bogotá.   

NOTIFÍQUESE  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada  

    

1 No se  registra  el  nombre de los menores en aplicación del numeral 8º del artículo  47 del Código de Infancia y Adolescencia.   

2 CSJ  Auto Mayo 21 de 2008, radicación 00312.   

3 CSJ  Auto ibidem     

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *